ASÓ SERÁN LOS ALIVIOS

ASÓ SERÁN LOS ALIVIOS

El Gobierno y las corporaciones de ahorro y vivienda (CAV) definieron el otorgamiento de un alivio de 760.000 millones de pesos a más de 720.000 deudores de vivienda que se encuentren al día el próximo 31 de mayo.

25 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

Tras un tira y afloje de 15 días, ayer se llegó al acuerdo que las CAV aportarán 110.000 millones de pesos y el resto, 650.000 millones, correrán por cuenta de recursos oficiales, básicamente los originados en el dos por mil. Esto se verá reflejado en una baja inmediata en las cuotas a partir de mayo.

Así mismo, y por una única vez, el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín) hará un esfuerzo para facilitarles a los deudores morosos la normalización de su situación mediante créditos blandos por un máximo de seis cuotas vencidas, señaló el director de la entidad, Jorge Castellanos.

La mayor parte de los alivios, manteniendo la filosofía de las medidas ya adoptadas, será para los deudores cumplidos, los cuales pueden empezar a beneficiarse desde el primero de mayo de una reducción en las cuotas de entre tres y cinco puntos por efecto de una baja similar en los intereses crediticios.

Esa disminución en las tasas de interés estará vigente durante cuatro meses, hasta el próximo 31 de agosto, tiempo durante el cual los deudores podrán evaluar una cuatro alternativas (en abril, de todas maneras, las CAV les enviarán información sobre el tema para que tomen una decisión antes del 31 de agosto).

- Pasar el crédito a un sistema amarrado a la inflación y, si lo desea, ampliar el plazo del mismo por un máximo de cinco años. En este evento la reducción de la cuota es mayor, pero el saldo seguirá creciendo.

- Pasar la obligación a un sistema de plazo variable, cuya cuota se incremente anualmente con base en la inflación o el aumento en el salario mínimo. Sin embargo, el crédito continuará amarrado a la DTF o a la corrección monetaria y las cuotas se comportarán según lo hagan las tasas de interés.

- Permanecer en el sistema actual y beneficiarse hasta diciembre de 1999 del descenso de entre tres y cinco puntos en la tasa de interés.

- Si por cualquier motivo el deudor no toma una decisión antes del 31 de agosto, de todas maneras se beneficiará de la reducción de los intereses, pero solo entre mayo y agosto.

Este esquema de alivios, como estaba establecido desde el 9 de marzo, será absolutamente temporal. Su vida depende de la duración de los 760.000 millones de pesos. Cuando esto suceda, quienes hayan cambiado de sistema volverán al que tenían antes.

Estos alivios, dijo el director del Fogafín, son adicionales a los definidos en las medidas de emergencia económica de noviembre de 1998, que cobijan tanto a los deudores cumplidos como a quienes estaban en una mora no superior a tres meses en esa fecha.

En uno y otro caso, el apoyo está dado por los préstamos con intereses blandos que les brinda el Fogafín y cuyo plazo para solicitar dichos créditos vence el lunes de la semana entrante.

Los créditos, dentro de esta nueva ola de alivios, serán otorgados por el Fogafín (Ver nota anexa).

Alternativas - Pasar el crédito actual, cuyas cuotas están vinculadas a las tasas de interés (DTF o corrección monetaria) a un sistema amarrado a la inflación. Si lo desea, puede ampliar el plazo del mismo por un máximo de cinco años. En este evento la reducción de la cuota es mayor, pero el saldo seguirá creciendo.

Algunos expertos sugieren que en la medida en que el deudor pueda continuar pagando una cuota igual a la de antes de la reducción, lo hagan. De esta manera el saldo crecerá menos y, por lo tanto, la carga futura será menor.

- Pasar la obligación a un sistema de plazo variable, cuya cuota se incremente anualmente con base en la inflación o el aumento en el salario mínimo. Sin embargo, el crédito continuará amarrado a la DTF o a la corrección monetaria y las cuotas se comportarán según lo hagan las tasas de interés.

Este sistema ya existe en el mercado. Desde hace aproximadamente tres años algunas corporaciones de ahorro y vivienda lo están ofreciendo a sus clientes, especialmente denominados en pesos y no en upac.

- Permanecer en el sistema actual y beneficiarse hasta diciembre de 1999 del descenso de entre tres y cinco puntos en la tasa de interés. El deudor sentirá la reducción en el monto de las cuotas que paga mensualmente a la corporación.

Como en el punto uno, se sugiere que en la medida de lo posible el deudor continúe pagando el mismo nivel de cuota, que en la práctica significa realizar abonos extraordinarios. Así, baja el saldo de la deuda y se reduce significativamente afugias futuras por un aumento exagerado de las cuotas.

- Si por cualquier motivo el deudor no toma una decisión antes del 31 de agosto (bien sea porque vive fuera del país, porque no está enterado de la medida, etc.) de todas maneras se beneficiará de la reducción de los intereses, pero solo entre mayo y agosto, es decir, por apenas cuatro meses.

Lo mejor es que los deudores aprovechen los alivios que están ofreciendo el Gobierno y las corporaciones de ahorro y vivienda. Al fin y al cabo, tratándose de un regalo, es conveniente no rechazarlo. No debe olvidar que esta es la única vez que las autoridades otorgarán estos premios.

** Cuando comprar? -El alivio a los deudores, tanto a los que están al día como a los morosos, no es la única medida que tiene prevista el Gobierno.

-El reto ahora es reactivar el sector de la construcción, que ya cumple cinco años de depresión.

-El reto siguiente ya empezó con la baja en las tasas de interés. De una corrección monetaria del 29 por ciento se pasó al 19 por ciento.

-Para el ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo Salazar, aún es posible bajar dos puntos adicionales.

-A esa tasa ya se hace atractivo volver a comprar vivienda. Pero lo importante es que los intereses se mantengan y que no se vayan a presentar sorpresas.

- De qué depende? De muchos factores: que las medidas para reducir el déficit fiscal resulten efectivas, que el dólar no se vuelva a enloquecer como sucedió a mediados del año pasado y que la inflación se mantenga controlada.

-Restrepo Salazar sostiene que el Gobierno está trabajando en esta dirección.

-Es posible que ya sea hora de ir pensando en la vivienda como inversión, pero faltan algunas decisiones: la modificación a la corrección monetaria, la reducción de impuestos que pesan sobre el sector y la puesta en marcha de planes concretos por parte del Ministerio de Desarrollo.

-La vivienda que siempre fue un buen negocio por su valorización dejó de serlo, pero todo indica que a medida que se reactive la economía adquirirá de nuevo esa dimensión.

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