AMPLIADO EL DOS POR MIL

AMPLIADO EL DOS POR MIL

El esperado fallo de la Corte Constitucional sobre el impuesto del dos por mil, no solo no tranquilizó al sector financiero sino que generó un verdadero caos en la banca privada.

05 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

Aunque la Corte decidió mantener el cobro del dos por mil a las transacciones financieras, columna vertebral de la emergencia económica decretada en noviembre del año pasado, las nuevas condiciones que fijó, paradójicamente, golpearán al sector que el Gobierno quería salvar.

La sentencia de la Corte le da un vuelco al propósito inicial del Gobierno de proteger al sistema financiero privado ya que hace énfasis en el aspecto social de las medidas. Si bien el fallo afecta a la banca, beneficia a los deudores morosos de vivienda y a los ahorradores del sector cooperativo que se vieron afectados con la liquidación de varias entidades.

El revuelo comenzó ayer a la una de la tarde cuando el presidente de la Corte Constitucional, Eduardo Cifuentes, reveló a los medios de comunicación el alcance de sus decisiones.

En esencia, el magistrado afirmó que aunque el dos por mil es un impuesto y no una contribución parafiscal como decía el Gobierno, la Corte decidió mantenerlo porque en caso de emergencia económica, la misma Constitución autoriza que existan impuestos de destinación específica.

De acuerdo con Cifuentes, la decisión fue tomada teniendo en cuenta principalmente la necesidad de que las medidas decretadas con base en la emergencia fueran equitativas y destinadas solamente a favorecer a los afectados por la crisis financieras, es decir los deudores de upac, los ahorradores del sector cooperativo y los bancos públicos.

En síntesis, la Corte mantuvo el cobro del dos por mil a las transacciones bancarias pero declaró inexequible la tarifa diferencial del 1,2 por 10.000 a las operaciones interbancarias, a las cuales las puso a tributar a la tarifa general.

En opinión del alto tribunal, los bancos no pueden recibir privilegios, y en una situación de crisis como la que vive el país están obligados a su solución tal como los demás colombianos.

Los principales gremios financieros lanzaron de inmediato su voz de alerta y señalaron que el mercado se paralizará porque en un solo día se pueden mover entre 300.000 y 400.000 millones en operaciones interbancarios.

Incluso, advirtieron que el propósito del Gobierno de disminuir las tasas de interés para reactivar la economía se podría frenar porque las entidades de crédito saldrán a captar recursos al público a tasas mayores, para hacerle frente a sus problemas de liquidez, ya que recurrir al mercado interbancario resultará excesivamente costoso.

Refinanciación masiva Pero la Corte decidió no solo mantener los alivios para los deudores hipotecarios sino que extendió sus alcances. La refinanciación de deudas no cobijará exclusivamente a los que tienen una mora inferior a tres meses; en adelante se podrá refinanciar todas las deudas morosas, independientemente del número de cuotas vencidas. No obstante, la Corte aclaró que los préstamos se pueden otorgar hasta donde alcancen los recursos del dos por mil.

Esta decisión tiene una gran alcance ya que las solas deudas en mora de las corporaciones de ahorro y vivienda llegan a 1,5 billones de pesos, siendo las menos cuantiosas las inferiores a tres meses.

Fue avalada por el alto tribunal la posibilidad de que los deudores entreguen los bienes en dación de pago a las entidades financieras cuando se encuentren atrasados en sus cuotas. Sin embargo, declaró inexequibles las sociedades inmobiliarias establecidas en los decretos de la emergencia como un mecanismo para facilitarle a los bancos la venta de los activos improductivos. De acuerdo con la Corporación la creación de estás sociedades no tenían ninguna relación directa con las circunstancias que generaron la crisis financiera.

Otra decisión de la Corte fue quitar las restricciones para devolver el dinero a quienes perdieron sus ahorros en las entidades cooperativas intervenidas o liquidadas. El decreto de emergencia del Gobierno preveía que en principio solo quienes ganaban menos de dos salarios mínimos tendrían derecho a que se les devolviera una suma no superior a 500.000 pesos. La Corte eliminó estas condiciones para establecer a cambio que la devolución de los dineros se tendrá que hacer en la medida en que lo permitan los recursos, pero eso sí, empezando primero por las personas de menores ingresos.

El ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, en una primera reacción dijo que el fallo está en la dirección de la sentencia anterior ya que permite preservar los recursos para atender los sectores más vulnerables.

No obstante, reconoció que el Gobierno tendrá que ir más lejos de lo que había previsto en los decretos iniciales. Este es un fallo de carácter social y así lo comprendemos , indicó el funcionario al reiterar que están dispuestos a acatarlo.

Restrepo expresó su inquietud por la decisión de extender el cobro del 2 por mil a las operaciones interbancarias ya que de esta manera se podría provocar una desintermediación financiera que no es conveniente.

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