ENRIQUE OLAYA HERRERA 1880 - 1937. IRRUMPE LA REPÚBLICA LIBERAL

ENRIQUE OLAYA HERRERA 1880 - 1937. IRRUMPE LA REPÚBLICA LIBERAL

El 7 de agosto de 1930 es una de las fechas determinantes en la historia política de este siglo en Colombia. Ese día, Enrique Olaya tomó posesión de la Presidencia, y se dio inicio a lo que se conocería como la República Liberal 1930-1946, período en el cual las estructuras políticas, económicas y sociales del país se removieron y en el que, con treinta años de retraso, los gobiernos de la época comenzaron a situar a Colombia en el siglo XX.

07 de marzo 1999 , 12:00 a.m.

Desde 1886, con pequeños interregnos como el de los gobiernos de Rafael Reyes y de Carlos E. Restrepo, el país vivió la hegemonía conservadora. Durante los años veinte creció la economía, por el afianzamiento de las exportaciones cafeteras, por el inicio de las explotaciones petroleras y, especialmente, por los dineros provenientes de los empréstitos externos y de la indemnización de Panamá. Sin embargo, la estructura política permanecía estática, no obstante que las transformaciones económicas y sociales exigían una modificación frente a los nuevos sectores sociales que irrumpían en el escenario político.

Partidario de la concordia En una campaña relámpago, Olaya llegó al gobierno a nombre de una coalición bipartidista con el nombre de Concentración Nacional, lo cual estaba acorde con sus antecedentes políticos. Olaya pertenecía a una familia liberal y en tal calidad participó en la guerra de los mil días, siendo el último de los presidentes que había actuado en las guerras civiles. Pero igual que a muchos de los miembros de su generación, llamada del Centenario, la experiencia de la guerra le sirvió para convertirse en convencido partidario de las vías civiles e institucionales y de buscar la concordia entre los partidos. Al crearse el movimiento republicano como tercera opción frente a los partidos tradicionales, se contó entre sus fundadores y en contra del querer de Alfonso López Pumarejo, impuso la condición de que su candidatura no podría ser partidista. Sin embargo, con él se inició la República Liberal, esta ideología determinó su gobierno y las masas y el Partido Liberal lo cuentan entre sus más grandes caudillos.

Olaya estudió en Bogotá en la Universidad Republicana, hizo estudios en la Universidad Libre de Bruselas y poco después de retornar al país fue nombrado Ministro de Relaciones por Carlos E. Restrepo. Este ministerio lo ocupó en tres ocasiones memorables de su vida y en su desempeño se consagró para llegar a la Presidencia.

En 1911, tropas peruanas atacaron a Colombia y se produjo el combate de La Pedrera. El general Uribe Uribe, quien estaba en la oposición y en el ápice de su prestigio, impugnó en el Parlamento la política del gobierno sobre estos acontecimientos. El joven ministro respondió y con su convincente exposición no solo salió en hombros del recinto sino que se consagró como estadista. Tiempo después, en el ocaso de su vida, aceptó de nuevo la Cancillería para defender, en los albores del gobierno de López Pumarejo, el Protocolo de Río. Con este instrumento se resolvía el conflicto provocado por los peruanos por la invasión a Leticia, durante el gobierno de Olaya. La intervención de Olaya fue determinante para doblegar la arremetida oratoria de Laureano Gómez y el Protocolo fue aprobado. De la misma manera, el 8 de diciembre de 1921, había aceptado la Cancillería para defender el Tratado Urrutia-Thompson, por el cual se recibía una indemnización de Estados Unidos por su intervención en la separación de Panamá. El 24 de diciembre, al aprobarse el Tratado, renunció a la Cancillería y aceptó la Embajada en Washington, de la cual solo regresó en 1929 para ponerse al frente de su campaña presidencial.

Derechos de la mujer Los impugnadores de Olaya le reprocharon sus vínculos y posiciones favorables a E.U. Lo anterior por su actuación durante la aprobación del Tratado Urrutia-Thompson, por los vínculos que anudó con los altos círculos económicos de E.U., de los cuales, sin resultado, esperó ayuda durante su gobierno y, sobre todo, por su intervención durante la Conferencia Panamericana de La Habana, en 1928, donde defendió la doctrina Monroe como derecho de intervención de E.U. en Latinoamérica. Esta última actuación motivó la división de los miembros de la delegación colombiana a dicha conferencia e inspiró encendidos editoriales en su contra, surgidos de la pluma de Eduardo Santos y Luis Cano.

Su gobierno, 1930-1934, se desarrolló en el marco de las más grandes dificultades: la mayor crisis que ha conocido el capitalismo, un conflicto internacional con el Perú, los problemas derivados de una transición que implicaba desmontar una hegemonía de medio siglo y las secuelas de violencia que por tal motivo se generaron en algunos departamentos. Sin embargo, Olaya superó con éxito estas dificultades, logró la paz internacional, sorteó el problema económico y dentro de un marco civilista hizo frente a la violencia. En su gobierno se iniciaron muchas de las grandes transformaciones que caracterizaron a la República Liberal y se acercaron a la vida pública los jóvenes que acompañaron a López Pumarejo en la Revolución en Marcha.

Con su ministro de Gobierno, Gabriel Turbay, adelantó una política de pureza del sufragio, y para garantizarla se estableció la cédula electoral. Con la ley 28 de 1932 se dio un paso importante en el respeto de los derechos de la mujer, especialmente en lo concerniente a su patrimonio y a la administración del mismo. Los estudios realizados por su ministro, Francisco José Chaux, sirvieron de base para la ley de tierras de 1936, y las medidas intervencionistas que tomó para conjurar los problemas de la crisis, fueron un antecedente inmediato de las posiciones tomadas en la reforma constitucional de aquel año.

Al entregar la Presidencia, el pueblo liberal lo acompañó en una de las manifestaciones más multitudinarias que registre la historia de Colombia. Olaya murió en Roma, el 18 de febrero de 1937, mientras desempeñaba la Embajada en el Vaticano. Ya se disponía a regresar al país para apersonarse de la campaña para su reelección.

Fundador de instituciones ENRIQUE OLAYA HERRERA nació en Guateque (Boyacá) el 12 de noviembre de 1880 y murió en Roma el 18 de febrero de 1937. Hijo de Justiniano Olaya y Emperatriz Herrera. En 1904 se graduó en Jurisprudencia de la Universidad Republicana y en 1906 viajó a Bélgica donde se especializó en diplomacia y sociología de la Universidad Libre de Bruselas. En 1910 fue miembro de la Constituyente y nombrado por Carlos E. Restrepo ministro de Relaciones. En 1911 casó con María Teresa Londoño Sáenz; tuvo dos hijas: María y Lucía. Entre 1921 y 1922, volvió a ser Canciller y ministro de Agricultura; logró la aprobación del tratado con E.U. sobre Panamá. Entre 1922 y 1930 fue embajador en Washington. En 1930 fue el primer presidente liberal del siglo; en 1932 enfrentó la guerra con el Perú. Creó la Caja de Crédito Agrario, el Banco Central Hipotecario y la Federación de Cafeteros. Terminado su mandato fue nombrado Ministro de Relaciones en 1935 y luego embajador ante la Santa Sede, donde murió y desde donde fueron trasladados sus restos a Bogotá.

FOTOS: - Enrique Olaya se encamina hacia su posesión presidencial, en 1930, acompañado por López Pumarejo y Santos.

-Olaya con el presidente Roosvelt de E.U.

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