SEPULTADA FAMILIA EN SU CASA

SEPULTADA FAMILIA EN SU CASA

En el salón que servía de garaje y taller de modistería de una vivienda del centro de Cali fueron enterrados los cinco integrantes de una familia, asesinados al parecer el fin de semana pasado.

05 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

La familia había sido reportada como desaparecida el lunes por varios de sus allegados, que se extrañaron porque no respondieron el teléfono y no se comunicaron con ellos, como era su costumbre cada fin de semana.

Además, los vecinos de la calle 7A con carrera 25 del barrio Alameda notaron que el taller de modistería de doña Myriam Cabrera Garzón permaneció cerrado y tampoco habían visto a su esposo Ovidio Garzón Quinayas ni a los tres hijos de la pareja, Rubén Darío, de 23 años y estudiante de décimo semestre de Medicina, y dos menores de 13 y 10 años.

Ayer, los familiares decidieron ingresar al garaje de la casa que Garzón se había ganado en una rifa. Ante el mal olor y las baldosas que encontraron levantadas, decidieron dar aviso a las autoridades.

Las cinco personas fueron halladas sepultadas en una fosa de menos de dos metros de profundidad en un salón de unos cuatro metros cuadrados. Las autoridades encontraron los cuerpos uno encima de otro, con bolsas en la cabeza, amarrados con cintas y varias sábanas y cobijas encima.

Las víctimas fueron los esposos Myriam Cabrera Garzón, de 48 años, y Ovidio Garzón Quinayas, de 55, y los tres hijos de la pareja. Todos hacían parte de una iglesia cristiana evangélica.

De acuerdo con las primeras versiones, la masacre de la familia ocurrió al parecer el sábado en la mañana.

Un vecino afirmó que escuchó ruidos como si estuvieran cavando , pero que alguien le respondió que los sonidos correspondían a la reparación de un daño en la cañería. Ninguno de los habitantes afirma haber visto algo extraño en los últimos días.

Según los habitantes del sector del barrio Alameda donde está ubicada la casa de los Garzón Cabrera, la familia nunca tuvo problemas y estaba completamente dedicada a su práctica religiosa.

Lo único que las autoridades han podido establecer es que a través de una llamada a Propal alguien dijo que no esperaran Garzón Quinayas porque se encontraba incapacitado, pero de inmediato colgaron sin dar oportunidad a alguna pregunta.

Además, el lunes hicieron una llamada similar a la universidad donde estudiaba Rubén Darío, en la que informaron que se encontraba en mal estado de salud.

La Policía informó que de la casa no fue hurtado ningún objeto de valor, con excepción de un automóvil Renault 12 blanco, de propiedad de Garzón.

Ayer, las autoridades trataban de dar con el paradero del vehículo.

La investigación por la masacre de los cinco miembros de la familia Garzón Cabrera fue iniciada ayer por la Fiscalía seccional 110. Según informaron las autoridades, una persona fue detenida para escucharla en indagatoria.

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