DRÁCULA BAUTIZÓ AL REAL

DRÁCULA BAUTIZÓ AL REAL

La primera vez que jugó el Real Cartagena los guayos costaban 20 pesos y no fue en ninguna cancha profesional. Por esa época la avenida Pedro de Heredia todavía no se había construido y aún la línea del tren atravesaba las entrañas de la Heroica.

26 de noviembre 1999 , 12:00 a. m.

No era un equipo profesional. Era un equipo de aficionados que empezaba a dar lora en las cercanías del Pie de la Popa, uno de los barrios tradicionales de Cartagena.

Según la historia, el que se inventó el nombre del Real Cartagena fue un barranquillero aficionado al fútbol y que la mayoría recuerda que le decían Drácula ; no porque tuviera los colmillos muy largos sino porque eran los únicos dientes que se le veían cuando reía.

Drácula empezó a difundir el furor del fútbol en Cartagena y los clásicos eran frente al otro equipo cartagenero: el Atlético del Caribe.

Sin embargo, el béisbol era el deporte que más acogida tenía en la ciudad por esa época y el que ganaba más adeptos.

Después de esos encuentros a la sombra de las bongas, el fútbol a nivel profesional llegó a Cartagena, ya eran los albores de la década del setenta.

Roberto Acero y Jorge Benedetti trajeron al Atlético Bucaramanga a jugar al Corralito de Piedra con el nombre de Real Cartagena.

Por fin se verían partidos con los equipos de más nombre como Millonarios, Santa Fe, Nacional y América, entre otros.

La idea del fútbol antes y después siempre será divertirse. Por eso en un partido frente a Millonarios Jaime Morón anotó gol en contra del Real, pero como era cartagenero el estadio lo celebró como si el gol fuera de su equipo.

El Bucaramanga volvió a su tierra llena de parques y el fútbol en Cartagena volvió a ser opacado por la pelota caliente.

Debieron pasar veinte años para volver a ver fútbol profesional en Cartagena.

En 1991, durante la primera administración de Nicolás Curi, un grupo de empresarios se puso de acuerdo con la Alcaldía para traer al Unión Magdalena, que se encontraba mal económicamente.

El capitán (r) Pablo Galindo, actual presidente del equipo y quien ha estado al frente del Real desde esos años, recuerda que el equipo bananero jugó en Cartagena con el nombre de Unión la Cartagenera, pues era patrocinado por Lotería la Cartagenera.

Galindo recuerda que eso fue la locura en Cartagena .

A finales de 1991 la experiencia le quedó gustando a Curi y al grupo de empresarios cartageneros, por lo que decidieron hacer las gestiones y comprar la ficha del Sporting, que jugaba en el profesionalismo como segundo equipo de Barranquilla.

Uno de los argumentos era que Cartagena, como primera ciudad turística de Colombia, tenía que tener un equipo en el profesionalismo.

Real Cartagena entró directamente a la primera división en el 92 y descendió ese mismo año, cuando se inventaron esta categoría. Realmente esta sería la primera vez que el Real sube al profesionalismo.

El técnico de ese año (1992) fue Juan Enrique de Brigard, al que conocían solamente en la casa , como diría un aficionado refiriéndose a que se necesitaba un estratega curtido en el fútbol al frente del equipo, especialmente si era su estreno en el profesionalismo.

En ese entonces los socios fundadores fueron Eduardo Pardo, Haroldo Bonfante, Jairo Berrío, Javier Curi, Pablo Galindo, Gilberto Perdomo, Carlos Otero y Jonnhy Ordosgoitia.

Actualmente el Real Cartagena lo conforman 3.000 socios clase B y el Distrito posee el 10 por ciento de las acciones.

El capitán Galindo cuenta que como equipo pequeño el Real Cartagena se apoyó primero en el Deportivo Cali, en Junior, en Unión Magdalena, en Santa Fe, Millonarios y en América, que fue el club que finalmente les colaboró.

Algunos de los jugadores que han vestido la casaca del Real y que ahora son figuras en el profesionalismo son Farid Mondragón, Oswaldo Mackenzie, Orlando el Fantasma Ballesteros, Agustín Julio, Gustavo Del Toro y Edson Arrieta.

En 1993 el equipo cartagenero estuvo a punto de ganar el título. Llegó como entrenador al Real el ex jugador Héctor Javier Céspedes, quien realizó una excelente campaña ganando todas las bonificaciones. Sin embargo, el equipo se vino a pique en las finales.

Otros técnicos que pasaron sin pena ni gloria por las toldas cartageneras fueron Carlos Peña, Eduardo Retat, José Iber Grueso y el argentino Daniel Silguero.

Silguero tuvo el equipo en los años de 1997 y 1998, llegó hasta las finales pero se le atravesaron en el camino el Atlético Huila y el Deportivo Pasto, respectivamente.

Aunque el argentino obtuvo empates de visitante, hizo buenas campañas y hasta le dio oportunidad a David Ferreira, pero el equipo no estaba cohesionado.

Con la llegada del técnico antioqueño Hernán Darío Herrera al Real Cartagena, a comienzos de este año, el equipo ganó en unión.

Con disciplina y rigor, pero también con carisma, Herrera ha convencido a los jugadores de la meta que busca desde su arribo a Cartagena: ser campeones.

Esa convicción se traduce en la gran campaña que realizó el Real este año y que se evidencia ahora al final.

De 15 partidos jugados de local Real ganó 10, empató cuatro y perdió uno. De 16 partidos jugados por fuera ganó 10, empató dos y perdió cuatro.

Este domingo, después de 90 minutos, el Real podrá sentir la euforia de la victoria porque la tercera es la vencida , como diría Francois Mitterand al posesionarse como presidente de Francia en su tercer intento.

Pablo Galindo, un capitán al mando Una de las personas que más siente el Real Cartagena, que se endeuda y lo apuesta todo por el equipo es su presidente, uno de los accionistas y uno de sus seguidores más antiguó: el capitán (r) Pablo Galindo.

Fue Galindo quien con el apoyo del alcalde Nicolás Curi y un grupo de cartageneros decidió traer el fútbol profesional a la ciudad, comenzando la década de 1990.

Para mi el fútbol es una pasión que asumí como un deber social con la ciudad , comentó Galindo.

El capitán Galindo explicó que su compromiso con el equipo es al mismo tiempo una responsabilidad con Cartagena.

Yo hice un autocompromiso desde que el Real descendió a la segunda división. Descendió en mis manos y yo tenía que estar al frente cuando volviera al profesionalismo , manifestó Galindo.

También agregó que yo cumplí mi meta, ahora sí que vengan los que quieran venir. Este equipo hace parte de mi orgullo pues es un símbolo de la ciudad, como el himno o la bandera .

Para el capitán Galindo y para los aficionados fueron siete años de sufrimiento.

Y lo cierto es que el Real Cartagena se ha convertido poco a poco en la más bonita del baile.

Yo voy caminando por cualquier parte y todo el mundo en las buenas y en las malas me habla del Real, todos quieren saber del Real , aseguró Galindo.

La credibilidad que se ha ganado el capitán Galindo desde que salió de la Armada Nacional y se puso al frente de sus empresas le han servido para respaldar la campaña del Real.

Galindo confesó que se endeudó para asegurar los pasajes en avión y las estadías en hotel del cuadrangular final, porque algo en su interior de negociante le decía que el equipo llenaría el estadio y recuperaría la inversión.

Actualmente el capitán Galindo es uno de los directivos más antiguos de la Dimayor después de Jorge Correa y Luis Bedoya.

Probaron el ascenso Carlos Javier Córdoba, el preparador físico del Real Cartagena, está a punto de coronarse tres veces campeón de la segunda división del fútbol colombiano.

En las dos anteriores oportunidades que vivió la gloria en la categoría de ascenso Córdoba trabajaba para el Atlético Huila, que subió al profesionalismo en 1993 y en 1997.

Precisamente en 1997 uno de los equipos que estuvo peleando el ascenso con el Atlético Huila fue el Real Cartagena.

En esta ocasión Córdoba ha exigido a los integrantes del cuadro heroico sin contemplación.

Es el responsable de que el equipo haya tenido los arrestos físicos para aguantar los partidos de la final al cien por ciento.

La buena preparación física de los jugadores del Real quedó demostrada en los partidos jugados en canchas pesadas a causa del invierno, como el último partido en el Pedro de Heredia (noviembre 14), cuando Real venció 2-0 al Pereira.

Pero en la historia del Real, y que después de un recorrido por fuera de casa regresó para aportar al triunfo que está a punto de saborearse. Es el volante barranquillero Oscar García.

La experiencia de este jugador ha sido de suma importancia para el equipo, ya que esta sería la segunda vez que estando en un equipo de la B alcanza el sabor del ascenso. La primera vez fue con el Unicosta de Barranquilla.

Su temperamento se ha dejado ver en el medio campo, dándole equilibrio y confianza a sus compañeros.

Es uno de los jugadores más vacilador de todo el grupo, prestó sus servicios y volvió al cuadro cartagenero para que su nombre quede registrado en los libros de historia del Real Cartagena.

fOTO:Archivo/EL TIEMPO CON ESTE GRUPO se vivió el fútbol profesional en Cartagena en el año 71. De izquierda a derecha: López, Ruiz, Magnis, Newsbuerger, Fortich, Villar, Hernández y Vicente Sánchez (DT). Abajo: Lugo, Gómez, Quintero, Molinares, Muentes y Rocha.

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