PERDITA DURANGO , EL AMOR POR LA TRUCULENCIA

PERDITA DURANGO , EL AMOR POR LA TRUCULENCIA

El director de cine español Alex de la Iglesia, el mismo de Acción mutante y El día de la bestia (presentada con gran éxito en la cartelera local el año pasado) se ha metido con la violencia, la santería y el humor en su última película Perdita Durango.

28 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Amante de la caricatura y la acción sin freno, de la Iglesia ha vuelto a hacer uso de esa capacidad creativa e innovadora para construir imágenes con mucha ironía y exageración y por presentar unos personajes extraños, violentos, peligrosos pero a la vez graciosos e inolvidables.

La trama se desarrolla a partir de un santero, Romeo Dolorosa (interpretado por Javier Bardem), y su apasionado y violento romance con Perdita Durango (encarnada por la actriz estadounidense Rosie Pérez), quienes se convierten en una pareja de delincuentes y llevan hasta las últimas consecuencias su afán de poder, violencia y pasión.

Ambientada en la frontera entre México y Estados Unidos, esta Perdita recurre a la vieja trama de un amor en condiciones coyunturales, entre bandidos, bala y muerte.

Los personajes parecen deformaciones del concepto más puro de bondad, pues todos se mueven por el camino siniestro del exceso y la perversión.

Pero ante la sencillez de una trama basada en la pareja antisocial , se destaca el concienzudo trabajo técnico y una puesta en escena, sobre todo en los pasajes de violencia, que recuerda trabajos de otros realizadores como Quentin Tarantino o John Woo.

El personaje de Perdita Durango nació de la novela de Barry Gifford, y fue el director estadinense David Lynch quien le dio vida cinematográfica en su filme Corazón salvaje (Nicolas Cage, William Dafoe), en la que hacía una breve aparición personificada por la actriz Isabella Rosellini.

Alex de la Iglesia retomó a la enigmática mujer e hizo su propia aventura. La cinta cuenta además con la participación del actor español Santiago Segura, cómplice del realizador en todas sus propuestas para la gran pantalla.

El cine profano De la Iglesia Dibujante de Comics, amante del cine de terror clásico y la violencia del presente, el director Alex de la Iglesia con solo tres largo metrajes encima se ha convertido en uno de los cineastas españoles más importantes de país y uno de los de mayor proyección internacional junto a Pedro Almodóvar y Fernando Trueba.

En el cine comenzó como ayudante de decorados y director de fotografía hasta que en 1992 pudo llevar a la pantalla su proyecto Acción mutante, una cinta de ciencia ficción y humor negro en el que se critica a la sociedad y se hace un homenaje al cine del género de los años 40 y 50.

Luego vino El Día de la bestia, una cinta de mayores proporciones que ganó varios premios internacionales y que catapultó al realizador a la fama internacional.

La trama de un sacerdote que se da cuenta que el demonio está por llegar a Madrid, sirve como punto de partida para criticar la intolerancia, los medios de comunicación y la paranoia de un sociedad acelerada y confusa.

Cine sin tapujos ni estéticas bonitas , que gusta de la ironía y la profanación de los tópicos preestablecidos es lo que ofrece Alex de la Iglesia, quien además de presentar su último trabajo está desarrollando un proyecto con el personaje de Fu Manchú (un tirano oriental que pretende adueñarse del mundo).

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