POR QUÉ ESTÁ ENCARTADO DAVID TURBAY

POR QUÉ ESTÁ ENCARTADO DAVID TURBAY

Mañana, cara a cara con una fiscal delegada ante la Corte, el contralor general de la República, David Turbay, deberá explicar cómo llegaron a sus arcas personales cheques y otros títulos valores ligados a los dineros del cartel de Cali.

10 de febrero 1998 , 12:00 a.m.

Se trata de pruebas nuevas, distintas a las que el 2 de diciembre de 1996 llevaron a la Fiscalía a dictar una decisión inhibitoria a favor del alto funcionario.

El rastreo de los nuevos documentos se inició hace 69 días, después de que una agente investigadora oyó nuevamente en declaración a Guillermo Alejandro Pallomari, ex contador del cartel de Cali y actual testigo protegido por Estados Unidos.

La diligencia se cumplió el 3 de diciembre de 1997 en Petersburg, estado de Virginia, en Estados Unidos, en cumplimiento de la resolución número 0-2243, firmada por el fiscal general de la Nación, Alfonso Gómez Méndez.

Los investigadores creen haber reconstruido el itinerario cumplido en el sistema financiero por cheques girados desde cuentas de la firma Exportcafé, que resultó de fachada de la organización de narcotraficantes.

La mayoría de los cheques aparecen girados por Eduardo Gutiérrez, nombre supuesto usado por las Rodríguez para abrir las cuenta que en su contabilidad aparece identificada como LTD4. Esa cuenta estaba destinada la financiación de campañas política.

La Fiscalía emprendió un nuevo proceso de verificación de afirmaciones reiteradas de Pallomari en el sentido de que él fue testigo de entrevistas personales del actual Contralor con los hermanos Rodríguez Orejuela en Cali.

Pallomari, insistió, como lo había dicho en 1995, que los jefes del cartel le reglaron a Turbay un carro blindado y le dieron dinero a él y su hermano José Félix, actualmente detenido bajo el cargo de enriquecimiento ilícito.

Pallomari relató así, el pasado 3 de diciembre, el episodio que dice haber presenciado: (...) En ese tiempo, por el año de 1992 aproximadamente, Miguel Rodríguez estaba viviendo en un apartamento de un edificio cerca de la Clínica de Occidente, si mal no recuerdo llamado edificio Vizcaya, en un apartamento que quedaba en el piso 11. Yo en ese momento estaba asistiendo a Miguel Rodríguez en el trabajo de secretario privado, cuando llegó (sic) a visitarlo el señor David Turbay y su hermano. Después de una hora de estar conversando Miguel Rodríguez con David Turbay y su hermano, Miguel Rodríguez me pidió que llamara a su hermano Gilberto Rodríguez (...) (...) El señor David Turbay le solicitaba ayuda económica para él y su hermano. El señor Miguel Rodríguez y Gilberto Rodríguez accedieron a esa ayuda y Miguel Rodríguez me pidió a mí que le pasara la chequera de la cuenta de LTD4. El señor Miguel Rodríguez elaboró varios cheques de esa cuenta y se los entregó al señor David Turbay y su hermano. Después de eso el señor David Turbay le comentó a Miguel y Gilberto Rodríguez que él tenía problemas de seguridad en su región para hacer campaña política, alegando a Miguel Rodríguez y Gilberto Rodríguez que había tenido rumores de un atentado en contra de él. Miguel y Gilberto Rodríguez le ofrecieron al señor David Turbay un vehículo blindado y David Turbay lo aceptó de inmediato (...).

El carro, que según Pallomari era un Monza o un Mazda 626L, fue enviado por el jefe de transporte.

La fiscal le preguntó entonces si había algún documento, por ejemplo el traspaso del título respectivo, que confirmara esa aseveración. Pallomari respondió: No, no eso hizo esa diligencia porque eso implicaba permisos del Ministerio de la Defensa. Solamente se le entregó el carro con papeles como se encontraba en la ciudad de Cali. Por lo general esos carros estaban a nombres de terceras personas muy allegadas a la familia de los Rodríguez .

EL INHIBITORIO El 2 de diciembre de 1996, la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia dictó una decisión inhibitoria a favor de David Turbay que estaba siendo investigado de modo preliminar por incurrir presuntamente en enriquecimiento ilícito.

El auto inhibitorio es una figura mediante la cual un juez ordena un archivo transitorio de un proceso, al considerar que no existen pruebas contra el sindicado. Sin embargo, deja en suspenso el proceso hasta cuando surjan nuevos elementos de juicio sólidos. Las nuevas pruebas aparecieron, por eso el pasado miércoles un nuevo fiscal decidió en esta oportunidad abrir proceso formal contra Turbay y lo citó a indagatoria.

Las consideraciones del auto inhibitorio sirvieron de base para investigar a su hermano José Félix Turbay, hoy en prisión. En uno de sus apartes indicó: Aunque las pruebas aunadas imponen afirmar la inhibición por inexistencia de incremento patrimonial derivado de actividades vinculadas al narcotráfico, obtenido a través del señor José Felix Turbay Turbay, es obvio que, de producirse elemento de convicción en la actuación que se adelanta contra éste, que lleve a colegir que a través suyo se incrementó en forma injustificada y con dinero proveniente de empresas de fachada del denominado cartel de Cali, el patrimonio del señor David Turbay Turbay padre, la autoridad judicial respectiva expedirá las copias pertinentes y, de acaecer lo mismo en relación con el doctor David Turbay Turbay hijo, deberá procederse en consecuencia con destino a esta investigación .

CONTRALORES CUESTIONADOS En los últimos 13 años, los cuatro contralores de la República se han visto envueltos en procesos judiciales.

La historia la encabeza Aníbal Martínez Zuleta. En enero de 1985 la Corte Suprema de Justicia lo sentenció a tres años de prisión por haber autorizado la apertura de una cuenta con dineros de la Contraloría, para luego obtener préstamos personales por 5 millones de pesos.

En criterio de la Corte, Martínez incurrió en el delito de cohecho al haberse servido ilegalmente de su cargo para beneficio propio. Sin embargo, se libró de ir a la cárcel por tratarse de una condena condicional y tan solo tuvo que pagar una multa de un millón de pesos.

El año pasado, un juez regional de Cali condenó al ex contralor Manuel Francisco Becerra a 70 meses de prisión y a una multa de 300 millones de pesos por el delito de enriquecimiento a favor de terceros. El ex contador del cartel de Cali Guillermo Pallomari declaró que había llevado personalmente a Becerra 300 millones de pesos en efectivo.

El pasado 3 de febrero el turno fue para Rodolfo González, quien tendrá que responder por presunto enriquecimiento ilícito. El ex contralor rinde explicaciones a los fiscales sobre el origen de seis cheques que se movieron a través de cuentas de allegados suyos y que provenían de la mafia.

Y hace dos años, la Fiscalía archivó la investigación que adelantaba contra el actual contralor general, David Turbay, por presuntos vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, mañana volverá a ser escuchado en indagatoria.

SON CARGOS DE HACE 4 AÑOS : TURBAY Así habló ayer el contralor, David Turbay, con EL TIEMPO: Sobre ese testimonio del señor Guillermo Pallomari quiero precisar lo siguiente: se pregunta directamente por el Contralor sin haber tenido la Comisión de Fiscales potestad expresa delegada por el Fiscal General; es un testimonio y una prueba irregular en mi sentir y se trata de versiones ya transcritas por la revista Cambio 16.

Son los mismos cargos formulados por el señor Pallomari hace cuatro años ante la Corte Suprema de Justicia. Si lo que quieren es reproducir todo el historial que ya fue resuelto por la justicia están en el derecho de hacerlo, pero me parece que de eso no se trata. Quiero decir que no se me ha notificado de la revocatoria de la resolución inhibitoria del 2 de diciembre de 1996.

Sobre lo que habló el señor Pallomari ya se pronunció la justicia: sobre el célebre carro blindado rojo y la eventualidad de unos cheques. Ahora, si hay unos elementos nuevos me deberán preguntar. Yo ya me sometí a lo que dijo Pallomari y el señor fiscal en su momento dijo que eso no era cierto.

Tengo la seguridad de que el Fiscal General manejará este caso sin pasiones subalternas demostrando su condición de magistrado. Indagatoria no significa condena: Horacio Serpa la rindió; Rodrigo Pardo fue llamado a indagatoria y el señor Presidente de la República fue llamado a indagatoria. Ir a colegir que porque lo llamen a uno a indagatoria está uno condenado, eso creo que no es así.

Si hay elementos nuevos, y no ha habido resolución que revoque la inhibitoria del 2 de diciembre de 1996, es deber del señor Fiscal General de la Nación proceder a demandar mis explicaciones y a mí suministrárselas. Es un acto elemental que corresponde al señor Contralor General de la República y a cualquier ciudadano de Colombia .

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