LA AGENDA SIN PROTOCOLO DE ALVAREZ GARDEAZÁBAL

LA AGENDA SIN PROTOCOLO DE ALVAREZ GARDEAZÁBAL

No deja que nadie le escoja el detergente. Tampoco permite que le ayuden a empujar el carro de supermercado atiborrado de verduras. Sus asesores intentan seguirlo de cerca, pero Gustavo Alvarez Gardeazábal hace un giro inesperado en la sección de aseo y se confunde entre la gente. Esto ocurrió en su primer día como gobernador del Valle.

05 de enero 1998 , 12:00 a. m.

Las amas de casa enderezan sus espaldas y los hombres de bermudas intentan parecer más señores ante la sorpresiva aparición de Alvarez entre estantes de desodorantes y cajas de jabones.

Ninguno esperaba toparse de frente, en un supermercado de Tuluá, con la primera autoridad departamental unas horas después de que asumió su cargo con un discurso lleno de figuras literarias y de frases como: erradicaré las ratas del erario público .

Alvarez, un novelista traducido a más de seis idiomas, se divierte como niño cada vez que recuerda ese texto de dos hojas que arrancó aplausos desenfrenados, especialmente cuando prometió echar a la calle a los funcionarios que caigan en la sirvengenzería de recibir diezmos y comisiones.

Por eso, cuando alarga el brazo para escoger una escoba, en un recodo del supermercado, alguien le recomienda que escoja una bien grande para barrer con la corrupción.

No mijo, para eso hace falta más de una manguera y muchos rollos de papel higiénico , contesta muerto de la risa. Luego, dice que hoy ingresará por primera vez al Palacio de San Francisco, sede de la Gobernación, con un símbolo contra la corrupción, aunque no revela a nadie el tamaño ni la forma de esta locura simbólica.

Locuras craneadas Lo primero que haré es convertirme en el ordenador directo del gasto mientras se crea la figura de Auditor Interno de la Administración, que estará lista en un mes y medio , asegura.

No quiere mercados a sus espaldas. Explica que estará al pie del gasto público, como sucede cuando maneja su bolsillo para decidir si necesita las seis botellas de Gatorade, que escoge de una nevera, y la caja de condones, que toma de un estante sin que nadie haga una mueca porque todos saben que en su vida íntima nadie se mete.

Disfruta con sus ideas inesperadas, sus entradas sorpresivas y su agenda sin protocolo. Por eso, antes de entrar al supermercado, en la mañana del sábado, realizó reuniones imprevistas con dos alcaldes, entre ellos el de Obando, al que encontró después de preguntar de casa en casa en dónde vivía; con el presidente de la Asamblea, Jorge Giraldo, en el lobby de un hotel de Cartago; y con un empresario turístico, en una cafetería al aire libre en este mismo municipio del norte del Valle.

Con ese mismo ritmo desenfrenado se mete a la cocina de una familia que lo apoyó en la campaña y se sienta a esperar a que el chisme llene la casa de gente. Opale , dice cuando entran campesinos conocidos y vecinos de la cuadra.

Además, hizo fila con su almuerzo en un autoservicio repleto de viajeros que reconocieron a este tulueño que un día antes llegó como un fantasma a la Asamblea, firmó el acta de posesión y salió por la puerta de atrás en un taxi para sellar el acto público más rápido de su historia. Así, alejado del que será su despacho, transcurrieron sus primeras horas como mandatario del Valle.

Dice que su posesión relámpago no fue producto de una de sus ocurrencias porque todos estaban advertidos de que iba a pronunciar su discurso en Cartago, frente a la iglesia en donde su padre se bendijo cuando llegó al Valle.

Alvarez, que obtuvo la votación más alta del país en las pasadas elecciones, sostiene que sus actitudes espontáneas son entendidas como locuras por algunos que le tienen temor a su modo franco y honesto de gobernar. Mis locuras son craneadas , asegura.

Eso es ser un buen gobernador , dice una abuela a cuya casa llegó sorpresivamente. Ella se mueve afanada por toda la vivienda en busca de la única botella de whisky que sobrevivió a las fiestas de Año Nuevo, pero Alvarez ya ha tomado otro rumbo y se despide camino a su finca Alcañiz, en donde ayer se dedicó a cranear su entrada simbólica a la Gobernación.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.