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EL ARCA DE DISNEY

EL ARCA DE DISNEY

Brenda Herr, Damond Chepren y su hijo de 22 meses pasaron a la historia en Walt Disney World, el reino mágico del creador de cientos de personajes que niños y adultos de todo el planeta han visto.

El martes de la semana pasada, este matrimonio y su bebé no durmieron en toda la noche con el único propósito de ser los primeros en entrar a Animal Kingdom, que al día siguiente es decir, el miércoles abría sus puertas al público.

Y no era para menos el apuro de esta familia. Entrar a Animal Kingdom significaba poner los pies en el proyecto más ambicioso en la historia de Walt Disney World. Ocho años le llevó a esta institución montar un sitio donde viven más de mil animales exóticos y más de 2,3 millones de plantas de todos los continentes.

Por eso, muy acomodados en su Mazda 626, los Chepren llegaron a Animal Kingdom mucho antes que los ocupantes de 350 carros que estaban a las 5 de la mañana en el parqueadero.

Por esa cantidad de personas los administradores del parque no dudaron en cerrarlo temporalmente, una hora después de que abrieron las puertas. Los Chepre, obviamente, no sufrieron por ese impase y, en cambio, ganaron tiquetes gratis de por vida para los cuatro parques de Walt Disney World (Magic Kingdom, Disney MGM Studios, Epcot y Animal Kingdom).

Para los que se preguntan qué es ese parque que produjo tanta emoción en los estadounidenses, hay que decirles que es un sitio fuera de serie. No es un zoológico ni un jardín botánico, es la combinación de animales salvajes en su medio ambiente, atracciones mecánicas y espectáculos en vivo. Qué más se puede pedir? Más de una aventura Ser auténticos en todo fue el propósito principal de los creadores de Animal Kingdom. Por eso, quienes tuvieron a cargo su diseño viajaron por todo el mundo para ver la vida salvaje en su hábitat.

Muchas de las especies de animales, algunas raras y otras en peligro de extinción, fueron adquiridas en zoológicos. Y en el caso de las plantas, muchas tuvieron que pasar por un proceso de cuarentena de hasta cinco años.

Así fue que se crearon las tres áreas ambientales del parque: oasis tropical, era cretácea y zona fluvial y de praderas. La primera es la encargada de dar la bienvenida a los visitantes, que ojalá siempre estén vestidos con prendas suaves y zapatos cómodos, eso si es que quieren caminar plácidamente durante varias por horas.

Una buena vestimenta es la que se ponen los aventureros de safaris (chaleco, pantaloneta, sombrero y botas), al fin y al cabo eso es Animal Kingdom: una gran expedición.

En el oasis hay una vegetación frondosa, pequeños riachuelos, pájaros, iguanas y plantas exóticas, entre otros. Allí el ambiente es cálido y húmedo, y quienes recorren sus caminos de piedra siempre tienen en lo alto una sola visión: el Arbol de la Vida.

Este no es un árbol cualquiera. Además de ser monumental (tiene la altura de un edificio de 14 pisos), su tronco tiene tallados 325 animales que muestran desde un dinosaurio hasta un papagayo. Sus 103 mil hojas fueron puestas a mano por cientos de personas que se esmeraron en cada uno de los detalles, y bajo sus raíces está un teatro para 430 personas.

Allí, en ese recinto bajo el árbol, grandes y chicos llegan a la conclusión de que es bastante difícil ser un insecto. Una producción tridimensional en la que arañas, mariposas y otros insectos más cuentan sus hazañas, motiva ese pensamiento. Mucho más por la dosis de pequeñas punzadas en la espalda que los jocosos insectos dan al espectador.

Africa exuberante El Arbol de la Vida, símbolo del parque, está en todo el centro, en un sitio llamado Safari Village. A unos pasos de él, en Camp Minnie Mickey, los visitantes tienen la posibilidad de tomarse unas cuantas fotos con los personajes de Disney, o ver espectáculos al estilo de Broadway. Un teatro para 350 personas exhibe una obra exclusiva sobre la protección del medio ambiente, que además de educativa resulta muy divertida.

Para los que prefieren empaparse de verdad verdad de lo que es el mundo animal, Dinoland U.S.A, la zona cretácea de Animal Kingdom, ofrece una combinación de enseñanzas sobre paleontología y aventuras mecánicas. La principal de estas es Countdown to Extinction, un nombre largo para significar una sorprendente expedición por el mundo de los dinosaurios.

Montados en algo similar a un vagón mecánico, los turistas escuchan y, sobre todo, ven cómo fueron los animales que habitaron la Tierra hace 65 millones de años, antes de que recibiera una fuerte lluvia de meteoritos. Como es obvio, los gritos de susto y emoción no dejan de escucharse en esta área del parque.

En cambio, el silencio es constante durante el recorrido por Kilimanjaro, un sector clave de la zona conocida como Africa. En vehículos para 32 pasajeros, similares a los que transportan a los aventureros de safaris del continente negro, los visitantes exploran 45 hectáreas de sabanas, ríos y colinas.

Lo más sorprendente de este lugar es poder ver cebras, hipopótamos, elefantes, rinocerontes, jirafas, jabalíes, cocodrilos y muchos animales más caminando con libertad. Tal vez a eso se debe el silencio, al temor de espantarlos. Pero la persecución a unos supuestos cazadores termina con la apacible aventura y convierte a los pasajeros del camión en verdaderos protectores de animales salvajes.

Antes de montarse en tremenda expedición, los visitantes tienen la posibilidad de enterarse un poco más de cómo es Africa, esto gracias a la pequeña reserva que captura la esencia de los pueblos de la costa de Africa oriental. Allí se pueden observar edificaciones con paredes de coral, carteles, mantas y demás artefactos nativos de este continente.

Como en todas las áreas del parque, los anfitriones están vestidos para la ocasión. Por eso no es extraño ver que los visitantes se contagien de esa costumbre y corran a una de las tiendas.

En la zona de Africa, obviamente, hay todo tipo de artículos de este continente, pero los que quieran llevarse un recuerdo típico de ese monstruo llamado Walt Disney World, pueden adquirir un muñeco de Tribilín, Minnie o Donald. O mejor, uno de los animales de esta novedosa arca que pasará a la historia. Y no precisamente por aguantar un diluvio sino una estampida de animales y de personas.

*Esta nota fue realizada gracias a una invitación de Walt Disney World Co.

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