UN NEGOCIO DE LOS POLLOS Y LOS HUEVOS

UN NEGOCIO DE LOS POLLOS Y LOS HUEVOS

Donde hay gallinas no hay hambre , dice un viejo refrán campesino que indica la disponibilidad permanente de huevos y pollos.

10 de enero 1998 , 12:00 a. m.

Es común que en las fincas se tengan gallinas, pollos, pavos u otras aves domésticas como un complemento de la economía familiar en una forma de explotación artesanal.

Por lo general son animales que deambulan por todos lados y como alojamiento disponen de un patio con piso de tierra, cubierto con algún tipo de techo y expuestas a las inclemencias del tiempo. Son llamadas por los avicultores industriales como aves de traspatio.

De forma artesanal, la avicultura le ofrece los huevos del día y el pollo para el fin de semana, adicional a otros beneficios como el control de plagas y los estiércoles.

Pero, si quiere estar del lado de los industriales avícolas, piense entonces en inversiones de capital y una posible asociación con sus vecinos (ver recuadro).

Especies benéficas En la finca, estos animales son eficientes predadores, pues controlan insectos-plaga en los cultivos y consumen otros insectos dañinos para el hombre.

Según un informe publicado por el Centro Internacional de Agricultura Orgánica (CIAO), una buena gallina criolla proporciona un huevo diario a cambio de un puñado de maíz. El resto de su dieta lo buscan solas, gracias a su rítmico y sincronizado sistema de escarbar y a su buena visión.

En una parcela o solar de la finca se pueden criar gallinas criollas con facilidad. Para su alimentación, suminístreles sobrados de la cocina como cáscaras de papa, cebolla y hojas de plantas muy comunes como cidra, zapallo, guadua, ramio, ajenjol, matarratón y casi todos los pastos.

De acuerdo con el clima, el consumo de agua varía de entre 170 y 250 centímetros cúbicos diarios por animal y para lograr un buen estado de salud, agregue a esta un poco de limón y hojas de quiebrabrigo, bore, frutas y ajo.

En la dieta también puede suministrar cáscaras de huevo, ya que su abundante calcio en forma de carbonato, puede ser aprovechado para que pongan huevos con cáscara fuerte y resistente. Tenga cuidado de no suministrar cáscaras de gallinas enfermas, pues se pueden transmitir enfermedades.

A pesar de que su finca cuente con muy pocas aves, los avicultores industriales le recomiendan atender los planes de vacunación y otras medidas sanitarias, ya que sus aves pueden ser portadoras de enfermedades muy temidas por la industria avícola nacional. Consulte siempre al técnico avícola.

Utilice el estiércol En la finca se aprovechan dos tipos de productos orgánicos avícolas como alimento para el ganado bovino: la gallinaza de ponedoras y el excremento de los pollos de engorde, valiosos como fuentes de proteínas.

Utilizando estos estiércoles, mezclados con caña de azúcar picada y forraje verde proveniente de árboles de matarratón, leucaena o quiebrabrigo, se logran raciones alimenticias que sustituyen el uso de concentrados.

En los estanques piscícolas, la gallinaza es un magnífico abono. El CIAO recomienda aplicar diariamente una porción de diez gramos por metro cuadrado de estanque. Luego de fertilizado toma una coloración verde intensa, que indica abundancia de algas.

Los peces no comen la gallinaza directamente; sólo mediante los bronquios, cuando respiran, filtran las algas del agua, aprovechando así el alimento.

Quiere ser avicultor? A partir de esas explotaciones artesanales, desde 1950 cobró fuerza la industria avícola colombiana, que ha sido objeto de cuantiosas inversiones de capital, destinadas a la construcción de instalaciones para pies de cría, producción de huevos y carne, fábricas de alimentos concentrados, así como de otros insumos y drogas especiales para aves.

Si usted quiere ser avicultor industrial, es decir, pertenecer a las grandes ligas del sector agropecuario, piense en una alta inversión inicial y un conocimiento completo de toda la cadena avícola, afirma Diego Miguel Sierra, presidente de Fenavi, gremio que agrupa a los avicultores del país.

Con menos inversión, decídase por integrarse en sistemas cooperativos de producción y comercialización.

Analice entonces la localización geográfica de su explotación, la disponibilidad de concentrados para aves, los sistemas de distribución y los centros de consumo, agrega el dirigente gremial.

En la actualidad esta actividad agroindustrial aporta 2,74 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país y genera 174.000 empleos directos.

En 1997 la población avícola es de 395,4 millones de pollos y 24,4 millones de ponedoras; la producción está estimada en 617.000 toneladas de carne y 7.411 millones de huevos.

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