QUIÉN NO LAS QUIERE

QUIÉN NO LAS QUIERE

No solo en Francia, Alemania, Estados Unidos y China fabrican muñecas de porcelana. En Colombia también las hacen y es en Cali donde se encuentran los talleres.

05 de julio 1998 , 12:00 a. m.

Uno está en el sector oeste de la ciudad y el otro en el sur.

Una muñeca puede costar entre 20.000 y 300.000 pesos, depende del tamaño y de los materiales utilizados en el acabado.

La ventaja de las muñecas caleñas, a diferencia de las chinas que se comercializan en las principales tiendas del país, es que no se trabajan en serie; cada una es exclusiva.

Excepto la telas de los vestidos, los demás materiales requeridos para su elaboración son importados de Estados Unidos, aunque también se traen algunas pinturas desde Alemania.

Los moldes que se consiguen en el país del norte cuestan 300 dólares.

María Cristina García quien se encuentra al frente del taller de Miraflores, empezó a trabajar con moldes que encarga a una escultora caleña. En este caso el precio baja; según el modelo oscila entre 50.000 y 80.000 pesos.

Los moldes se agotan con el agua, poco a poco quedan lisos. Con uno se pueden sacar hasta 20 figuras.

La porcelana que sale del caolín, arcilla que se consigue en el Cauca y Antioquia, es importada por una firma de Bogotá. Viene líquida en colores blanco y rosado.

Un galón que cuesta 35.000 pesos alcanza para 12 muñecas de unos 15 centímetros de altura.

Las pinturas especiales para el maquillaje semejan frasquitos de tempera que se comercializan entre 6.000 y 10.000 pesos, pero rinden bastante. Con un frasco pueden pintarse hasta 40 rostros.

El precio de las pelucas oscila entre los 20 y 25 dólares; por un precio similar se venden los ojos de cristal, los de plástico, según el tamaño, se comercializan en 10 dólares, aunque también se pueden pintar.

Hacer una muñeca tarda una semana.

En el moldeado se gasta una hora y para que seque la porcelana hay que aguardar 24 horas, depende del sol; al día siguiente se limpia y empieza a esculpirse los detalles de la nariz y la boca.

La figura va al horno por espacio de siete horas a una temperatura de 1.300 grados centígrados. La muñeca sale más pequeña porque en el horno la porcelana se reduce en un 25 por ciento.

Después empieza a maquillarse por partes para evitar que los colores se mezclen; se vuelve a meter al horno cuatro horas más para fijar la pintura de por vida.

García, economista y socióloga, ha dedicado 16 años a la elaboración de estas muñecas. Dice que ahora, a través del Internet se pueden hacer los pedidos de materiales. Aunque la tecnología empieza a incorporarse a su trabajo, se declara enemiga de trabajar sus muñecas a nivel industrial.

Se perdería todo el arte .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.