LA FAUNA SOCIAL DE INTERNET

LA FAUNA SOCIAL DE INTERNET

Muchos de los mensajes de la publicidad actual venden productos y servicios para la llamada generación X , una supuesta pila de desocupados, hasta bien preparados, pero buenos para nada o, por lo menos, sin ánimo notorio de hacer algo en esta vida.

14 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Se ha dicho que los integrantes de esta generación tienen entre 25 y 32 años aproximadamente, que tienen un pregrado colgado en la pared y la fuerza sobre la puntilla es lo que más han hecho esos diplomas. Se ha dicho que esta es la generación de los años noventa, se ha dicho...

Obviamente, dirán los lectores, no todo el mundo es así y eso se trata simplemente de un estereotipo de la sociedad moderna. Totalmente de acuerdo. Afortunadamente, hay quienes estiman que la verdadera generación de los años 90 está más conectada que desconectada.

Antes la humanidad les ponía nombres como la Edad de Piedra, o la de Hierro a los momentos críticos de sus avances. Después (por allá en los años 50, 60 y 70) se pensaba que estos tiempos serían dominados por los materiales creados en laboratorio. No faltaron los que auguraron que los noventa serían los años de la Edad de Plástico . Y quién sabe.

Ahora, lo último que se ha dicho es que se está ingresando en una nueva edad : la del silicio. En esta era predomina la tecnología informática y esta apunta a ser cada día más transparente, más fácil.

El problema de la historia es que se tiene que dejar un buen tiempo para empezar a escribirla honestamente.

Hoy, como en un montaje teatral, Internet tiene una historia, un escenario y, por supuesto, unos personajes.

El guión Hace unos años, los que se las daban de visionarios veían como una auténtica locura que los computadores (antes se necesitaban espacios tan grandes como un parqueadero para alojar solo uno de estos monstruos) pudieran ser usados por gente inexperta.

Hoy, como se sabe, estas máquinas son empleadas por cualquier persona y hasta caben en la palma de la mano.

Gracias a la llegada de la informática a los consumidores finales, el mundo comenzó a concebirse diferente. Nuevos actores entraron al escenario social, nuevas formas de contar historias. Nuevos medios de comunicación y nuevos miedos. En fin, una serie de renovadas posibilidades y dificultades.

El cine y la televisión empezaron a hablar de los nerds y los hackers, figuras sombrías que no gozaban de la popularidad en sus circuitos sociales, pero que tenían un gran conocimiento de las incipientes y exóticas tecnologías que traía la informática.

Miles de Bill Gates (pero no todos con la misma suerte y astucia) eran incubados en las universidades de Estados Unidos. Una especie de secta se engendraba en sitios como el MIT (Laboratorio de Tecnología de Massachusetts).

El escenario Todos estos nerds sabían lo que hacían y estaban seguros de lo que podían. La mayoría de los que no fundaron empresas en Silicon Valley (el parque industrial informático más grande del mundo, en California), evolucionaron y se volvieron hackers.

Aunque esta palabra causa algunas reservas y obviamente miedos, la verdad es que los hackers simplemente son adictos al computador a quienes les gusta trabajar y ensayar los límites de los sistemas. Los peligrosos son los crackers, que buscan la menor oportunidad para sabotear páginas web y sistemas informáticos en general, si pueden, hacerse a algún dinero.

Entre tanto, en el CERN (que por su sigla traduce Laboratorio de partículas físicas) se creó la World Wide Web (porción gráfica de Internet). Así, la Web se convirtió en el telón de fondo para muchas de estas actividades.

Posteriormente, muchos años después, cuando la Web se popularizó y dejó de ser privilegio de los científicos, empezaron a aparecer algunas escenografías que antes parecían muy exóticas pero hoy son bastante cotidianas: los Café Internet.

En 1994, muy cerca a la estación del metro de Goodge Street, en Londres, apareció Cyberia, quizás el primer Café Internet del mundo (incluso sirven pastas). Con los Café Internet pudieron acceder miles de primíparos (hoy también sirven para lo mismo) y el uso de la tecnología se volvió muy común.

Trama y personajes Hoy día, la historia que se escribe a diario incluye encuentros y desencuentros, conflictos y temores. Millones de newbies (primíparos) entran a la red por primera vez tanteando el violento terreno de los foros y chat y siempre hay experimentados hackers que se dan cuenta y los llaman bozos (tontos).

Afortunadamente para los bozos, al ingresar un poco más de veces, se encuentran con los wizzards (magos) que se convierten en su paño de lágrimas y les ayudan a superar los primeros traumas.

En algunos de estos foros, se inician discusiones de nunca acabar. Los expertos las llaman holy war ( guerras santas ), unas conversaciones sin fin en temas difíciles de tratar como el control de armas, IBM contra Mac, Santa Fe contra Millonarios. A los que originan estas guerras santas y monopolizan los foros se les llama bigot (fanáticos intolerantes).

Otros personajes bastante llamativos son los cypherpunks, activistas interesados en los potenciales políticos del acceso universal a Internet, su bajo precio y su reserva a toda prueba. Muchos de estos sujetos están en contra de los carpetbagger (exploradores), personas que ven la oportunidad de hacer negocios en todas partes. Para los primeros, los segundos representan la censura, el tráfico regulado.

Todos, en todo caso, son netizens en un ciberespacio en donde con el tiempo se practicarán diferentes modalidades de cibersexo, se cibereducarán, escribirán a través de emoticon... Si no entendió puede ver el recuadro.

8-) EL CIBERCIONARIO DE LA RED MUNDIAL Para navegar con alguna tranquilidad y con conocimiento de causa usted debe conocer el significado de algunas palabras que se puede encontrar en el camino. He aquí, algunas de esas pistas: Los bigot son personas fanáticas e intolerantes. Creen, más allá de toda discusión racional, que un tipo de computador es mejor que el otro. Son capaces de enfrascarse en discusiones como la creación desde puntos radicalmente opuestos. Generalmente son los que crean más congestión en las famosas guerras santas .

Cuando usted tenga un poco mas de cancha en la red, muy seguramente no le llamarán bozo , que viene del inglés boe-zoe y significa tonto, loco o inseguro.

Todo ese transitar se da en el ahora llamado ciberespacio, un término acuñado por William Gibson en su novela Neuromancer para la realidad imaginaria compartida en las redes. Hoy, lo más común es utilizar este término para referirse a Internet.

Los cyborg, son una denominación genérica de un ser mezcla de hombre y máquina. Naturalmente, este tipo de seres aparece, por ahora solo en películas y obras de ciencia ficción.

De ellos resulta difícil saber si tendrían cibersexo , la actividad sexual, que como su nombre lo indica, tiene lugar en una comunicación en línea en un ambiente virtual. Puede referirse, por ejemplo, a diálogos eróticos vía correo electrónico o a charlas por el chat, así como al sexo totalmente virtual que requiere de trajes y accesorios especiales.

Pero más allá de las relaciones están los personajes como los cypherpunks, activistas que reclaman el derecho del usuario a disponer de una esfera privada en la comunicación a través de Internet y que emplea cualquier programa de codificación para asegurar su privacidad.

Ellos son una variación de los ciberpunks, personajes que aparecen a mediados de los ochenta y que combinan un punto de vista frío y mordaz del futuro con la tecnología y la interacción del ser humano con el computador.

Muchos de ellos se vuelven deep hack, adeptos profundos. El deep hack es, sin embargo, un estado extremo de concentración, casi en los límites de un trance al que entran los hackers después de largas horas de trabajo.

A través de las diferentes formas de comunicación en Internet, todo estos personajes utilizan convenciones. Los emoticon son íconos emocionales (su nombre se origina de la contracción de las palabras emotional icon). Se teclea utilizando combinaciones de caracteres. Por ejemplo: :-) significa una cara sonriente; :-( una cara de desaprobación.

Por supuesto, los flamer (injuriadores) no pondrían nunca un emoticon sonriente. Estos personajes, muy parecidos a los bigot, se encargan de comenzar una guerra de injurias, series prolongadas de insultos que se pueden distribuir por una lista de correos electrónicos.

Los gurú, en cambio, son usuarios serviciales que, como los wizzards ayudan a los netter (cualquiera que explora la red) y los newbies, los primíparos claramente notables.

Finalmente, los netizens son todos los ciudadanos de esta nación invisible, intangible, pero soberbiamente real. Son todos y cada uno de los buenos y malos habitantes de la red.

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