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CARTAGENA, EN VELA POR LA BALLENA GRIS

CARTAGENA, EN VELA POR LA BALLENA GRIS

El capitán del carguero Ledence, de bandera malteña, y sus 22 tripulantes (todos croatas) nunca pensaron que arrastrar accidentalmente una ballena gris hacia esta ciudad se convertiría en todo un suceso para los cartageneros. Todavía cuando el sol escondía sus rayos sobre la ballena, echada pesadamente en un playón, los biólogos marinos del Inderena buscaban, febriles, los instrumentos para practicarle la necropsia al mamífero.

Esta especie no la hay en los mares de esta ciudad, y hay que aprovecharle al máximo sus órganos y el esqueleto, como laboratorio de los estudiantes de Biología Marina , dijo la bióloga Clara Osorio mientras coordinaba la operación.

La ballena gris, adornada con líneas blancas en la garganta, llegó el martes a la bahía de Cartagena enredada en la proa del buque carguero Ledence, que había salido el lunes en la noche de Puerto Cabello (Venezuela). En algún lugar del mar Caribe, entre Barranquilla y Cartagena, la embarcación de 5.574 toneladas colisionó con el mamífero, produciéndole la muerte.

La tripulación de la embarcación sólo se percató del hecho al arribar a Cartagena. Dio aviso a las autoridades y al Inderena, que asumió de inmediato la responsabilidad del animal.

La ballena, posiblemente de la familia Belanoctera, pesa ocho toneladas y mide once metros de largo. A consecuencia del golpe que recibió tiene una herida en la parte dorsal, pero aún no se le ha detectado fractura por la gran cantidad de grasa que cubre su cuerpo.

El mamífero fue trasladado el martes a un cuarto frío de Frigopesca. Ayer (miércoles) se llevó a un playón en las afueras de la Bahía de Cartagena para brindar seguridad a la comunidad en caso de descomposición.

Este mismo día, el Inderena inició una campaña en todo el país, con un angustioso llamado para obtener los instrumentos necesarios a fin de practicarle la necropsia. De acuerdo con la bióloga Clara Osorio, son necesarios 10 cuchillos para despostar reses (de 50 centímetros de largo, bien filosos), 30 tapabocas, cinco picos y cinco palas y cien bolsas plásticas o de fique.

Para la intervención trabajan varios biólogos marinos del Inderena, y un grupo de jóvenes estudiantes de Biología Marina de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

El propósito, según la bióloga, es rescatar, para su estudio, órganos de gran importancia, como el corazón, el cristalino y, en lo posible, el esqueleto. El resto será sepultado o lanzado a las profundidas del mar.

Biólogos locales dijeron que el corazón del crustáceo puede pesar más de 30 kilos. Anunciaron que el científico Jorge Reynolds, que se ha especializado en el estudio del corazón de las ballenas, estaría preparando viaje a Colombia para analizar el animal.

Para el Inderena, la ballena reviste gran importancia por cuanto esta especie no habita en las aguas del Caribe. En lo referente a Cartagena, la última fue vista en estas aguas en 1958.

En Cartagena, mientras media comunidad se mueve en torno a la ballena gris, la tripulación del Ledence, zarpó anoche entre las aguas mansas de la bahía.

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