RUINAS DE SAN FELIPE

RUINAS DE SAN FELIPE

El departamento del Guainía, como los otros que integran la Orinoquia, es fuente de riqueza en biodiversidad, fauna, flora, situación geográfica privilegiada por ser doble frontera, valioso recurso humano, multiétnico y pluricultural, recursos naturales no renovables etc, elementos que lo hacen atractivo y de gran importancia para el porvenir de Colombia.

25 de septiembre 1998 , 12:00 a.m.

Posee otras riquezas de valor incalculable ignoradas y desconocidas en la mayoría de los casos por los mismos habitantes. Las autoridades no se han preocupado por defender las reliquias que son patrimonio histórico.

Hacemos referencia a los fuertes de San Felipe del Guainía sobre el río Negro, cerca a la desembocadura del brazo Casiquiare, que unidos entregan sus aguas al Amazonas aumentando su caudal considerablemente en territorio Brasileño.

Desde hace más de 40 años, un colombiano y su familia de aquellos desplazados por la violencia del interior del país, decidió armar su rancho , justo encima de las murallas del fuerte de San Felipe, como históricamente se le conoce, protegiéndolo de las invasiones extranjeras y de las frecuentes arremetidas de foráneos en busca de tesoros valiosos como cañones, campanas de gran peso, armas como sables y revólveres.

Países como Venezuela y Brasil en sus fronteras con Colombia, ostentan con orgullo reliquias, como cañones, extraídas de esa muralla, ante la mirada complaciente de colombianos, los que irónicamente están cuidadosamente dispuestos apuntando hacia Colombia, ubicación comprobada en las poblaciones fronterizas de Maroa, territorio de Venezuela, y El Cocuy en el Brasil.

Se tiene conocimiento que uno de ellos de un metro de largo, se encuentra en el Museo Nacional de Caracas a donde fue enviado en 1903.

Según datos obtenidos por quien recoge estos trozos de historia, son más de 30 los cañones que han extraído los vecinos fronterizos, sin que autoridades y organismos encargados de velar por el patrimonio cultural, hayan hecho nada para impedirlo, mucho menos acciones tendientes a recuperarlos.

Tradicionalmente la frontera se encuentra abandonada. Uno que otro habitante con bizarría defiende lo que le pertenece, aquel colono, aquel comerciante, el que de una u otra forma hace patria, patria con sabor amargo, por las condiciones de vida que la selva y el río ofrecen, erigiéndose en mojón de la soberanía Nacional.

El fuerte de San Felipe del Guainía, sobre el río Negro, margen derecha, frontera con Venezuela, no es importante en nuestro medio en la medida en que desconozcamos su origen, su finalidad y su importancia para quienes se vieron en la necesidad de construirlo y servirse de él como fortaleza en defensa de los embates de los portugueses por los celos fronterizos. Epoca de fortines, castillos y fortalezas.

Los españoles con el ingeniero José Gabriel Clavero, emprendieron la tarea de construirlo en 1759 dejando al antiguo Vaupés, ahora Guainía este legado histórico, desde hace 238 años, hoy en ruinas y desconocido.

El Barón de Humbolt, lo describe como: ... un recinto cuadrado cuyo foso es apenas visible, con un parapeto de cinco pies de alto, reforzado con gruesas piedras, con dos bastiones del lado del río, donde podrían caber unas cuatro o cinco piezas, con dos bastiones del lado del río, donde podrían caber unas cuatro o cinco piezas, con 14 ó 15 cañones, la mayor parte desmontados y cuidados por dos hombres...

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.