UN AUTÉNTICO RECOCHAN BOY

UN AUTÉNTICO RECOCHAN BOY

En la serie colombiana Fuego verde mataba por placer. Interpretaba a Tito, un hombre maloso que tenía un patrón como bobo y que no comía cuentos , dice Hernando Casanova. Esa fue su última aparición en la pantalla chica, hasta que Natalia Ospina y Andrés Salgado libretistas de Perro Amor le propusieron el papel de Don Yardinis, un tipo ordinario, mal hablado y con cierto éxito en el negocio de los pollos.

29 de noviembre 1998 , 12:00 a.m.

El Culebro , como se conoce a Casanova, aceptó de una. Me dijeron que no tenía que hacer casting porque el personaje lo habían hecho pensando en mí. Me sentí muy halagado , porque, según él, pocas programadoras lo llaman para que interprete un papel. Por eso es muy extraño que en las últimas semanas su imagen haya recuperado algo de la popularidad perdida. Don Yardinis, el comercial del 007 y los comentarios de Martín de Francisco y Santiago Moure en El siguiente programa, donde hablaban de él como uno de los grandes de la televisión colombiana, son algunos ejemplos de su renacer artístico.

Casanova ha regresado. Con unas libras de más, sin la pinta de papacito de ayer (las muchachas se lo gritaban en la calle) y con una hoja de vida en la que se encuentran sus recordadas actuaciones en Yo y Tu, El show de Jimmy o Don Chinche, mantiene el mismo humor que lo caracterizó siempre.

De cantante a Culebro Desde pequeñó, Casanova empezó a interesarse por el mundo del espectáculo. Corría por los corredores de su casa en Neiva, cantando siempre desafinado, tratando de imitar a los artistas del momento. Su familia escapaba de enloquecerse y solo pudieron descansar hasta comienzos de los sesenta cuando se lo llevaron para el ejército.

De su historia con los militares poco se sabe. Ni él mismo da muchos detalles al respecto. Prefiere saltar en el tiempo y recordar cómo pasaba sus noches, recogiendo de los tarros de basura de Inravisión los libretos que botaban después de cada día de rodaje.

Cómo fue su inicio en la televisión? Duro. Comencé aguantando hambre, porque yo quería ser cantante y no tenía ni voz, ni pinta, ni plata, ni nada. La verdad es que como músico soy un petardo . Entonces, iba todos los días a Inravisión para pedirle una oportunidad a Doña Alicia del Carpio. Pero ella no me paraba bolas. Recuerdo que recogía de los tarros de basura los libretos que botaban y los actuaba en mi casa.

Finalmente le hicieron caso...

Sí, de tanto insistir conseguí algunos papeles pequeños, hasta que Alicia me dio un chance en la comedia Yo y Tu. Ahí comenzó mi carrera de actor. Mi papel era el de un chepito y desde ese tiempo, por culpa de un compañero de escena que olvidó el nombre de mi personaje y dijo: huy, pilas, ahí viene el Culebro . Me quedé así. Ya metido en este cuento fuí conociendo a Pacheco, Julio César Luna, Carlos Muñoz, el Gordo Benjumea y a todos los chachos del momento, que además conformaban el Equipo de las estrellas . Y todo el país quería jugarse un partido de fútbol con ellos. Yo era el utilero-maletero del equipo.

Lo dejaron jugar alguna vez? Sí, claro, yo jugaba con unos guayos torcidos. Recuerdo que Julio Sánchez Vanégas me decía: pásemela Culebro, pásemela Culebro, y lo saco en la televisión , y entonces claro, yo repartía bola y hacía pases para todos lados a ver quién me daba trabajo. Con ese equipo aprendí mucho.

Cómo llegó al Show de Jimmy? A Jimmy lo conocí en un bar, él se dió cuenta que yo servía para mamar gallo , entonces me propuso que trabajáramos juntos. Empezamos a hacer humor y como yo insistía con la idea de cantar, terminamos formando el grupo los Recochan boys. Ahí cantábamos en cualquier tono, entrábamos a destiempo, le cambiábamos la letra a los temas, ah!, era un despelote. Y debido al éxito de esa recocha hicimos el programa Musiloquísimo, donde por primera vez en la televisión colombiana se realizaba un programa de humor en exteriores.

El papel de Eutimio, en el Chinche, es el que más recuerda? Sí, Eutimio Pastrana Polanía funcionó muy bien. El Culebro y Eutimio eran como de la familia. Pero el segundo era tímido, callado con las muchachas y además virgen. Pepe Sánchez me explicó muy bien el personaje y yo lo fuí armando. Ahora, cuando veo capítulos de El Chinche, digo: huy! yo era lindo y tenía cabello. Me da mucha nostalgia.

Qué pasó con Pipo, su mascota? Pipo era un marranito que yo cargaba para todos lados. Cuando creció se volvió muy necio. Si estábamos grabando alguna escena de pronto Pipo salía corriendo por el set y se llevaba a los camarógrafos por delante, tumbaba las luces, era un desastre. Entendí que no podía seguir cuidándolo y se lo regalé a la mamá de Pepe Sánchez. Tiempo después me invitaron a una lechona. Me pareció misterioso el asunto.

Los buenos tiempos se fueron con Eutimio? No. tuve otros papeles. Hasta hice cine, pero hace rato que no me divertía tanto como lo hago ahora interpretando a Don Yardinis, el papá de Verónica en Perro Amor. Y aunque estoy más gordo y medio enfermo del mango, todavía mamo mucho gallo, como siempre, como en las épocas de Yo y Tu o de El Chinche. Los libretistas me tienen que poner acotaciones como Pilas Culebro aquí tiene que llorar!, a ver si me pongo dramático.

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