CUPOS DE ALUMNOS NO SON NEGOCIABLES

CUPOS DE ALUMNOS NO SON NEGOCIABLES

Ni la falta de pago, ni las continuas disputas con sus maestros, son razón suficiente para que a los niños y a los jóvenes se les niegue su derecho a la educación. Así lo acaban de establecer dos de las altas cortes de justicia del país al dejar en claro que los colegios no le pueden quitar el cupo a sus estudiantes por los problemas que tengan con sus padres o acudientes. En la primera de ellas, la Corte Suprema de Justicia ordenó el reintegro de dos estudiantes de undécimo grado que fueron expulsadas de una institución educativa en Ibagué porque no habían pagado la matrícula desde hacía más de tres años. Los colegios sí tienen derecho a cobrar por la enseñanza que prestan, pero lo que no pueden es convertir el dinero en un obstáculo para ofrecerla, sostuvo el alto tribunal. En el otro caso, la Corte Constitucional estudia en estos momentos una ponencia que propone ordenar a un jardín infantil en Bogotá cesar cualquier discriminación contra los niños a su cuidado como repr

16 de septiembre 1998 , 12:00 a.m.

NIÑOS NO PUEDEN SER SACADOS DE CLASE POR FALTA DE PAGO En marzo de este año, el nuevo rector del colegio Externado Popular de Bachillerato de Ibagué, Alirio Leguízamo, mientras revisaba las cuentas del plantel para ponerse al día, se llevó una sorpresa: dos hermanas que cursaban el grado once llevaban más de dos años sin pagar pensión y ya debían un millón y medio de pesos.

Esa suma podría ser mucho mayor si se tiene en cuenta que las alumnas son beneficiarias del programa Pases otorgado inicialmente por el Icetex para cubrir los estudios de niños que pasan de hacer la primaria en una escuela pública a un colegio privado. Con éste, ellas pagan 29.000 pesos de pensión frente a los 57.200 pesos que paga cualquier otro alumno.

Leguízamo, nombrado en reemplazo de Jesús Hernández, muerto en un retén de la guerrilla, decidió ponerle fin al problema y llamó a la madre de las alumnas para buscar la manera de que saldara la deuda. El rector propuso incluso que entregara la suma de 10.000 pesos semanales.

Sin embargo, la situación económica de la familia ni siquiera daba para pagar ese dinero, ya que las ventas de obleas y melcochas de las que se encarga Clara (*), quien además es madre cabeza de familia, no alcanzan ni para pagar el teléfono.

Después de muchas prórrogas y plazos incumplidos, las directivas del plantel decidieron suspender a las alumnas hasta tanto no pagaran el dinero que debían.

La tutela Fue entonces cuando la madre recurrió a la tutela para que sus hijas continuaran estudiando. El 6 de agosto pasado interpuso este recurso ante el Tribunal Superior de Ibagué y antes de que se conociera el fallo, el rector permitió que Sandra Patricia y Claudia Liliana (*), de 16 y 19 años respectivamente, volvieran a clases si Clara se comprometía nuevamente a pagar. Leguízamo hizo esta consideración teniendo en cuenta que la hermana mayor estaba en los últimos meses de embarazo.

Volvieron las promesas, la tutela favoreció a las estudiantes y nuevamente la madre incumplió con el pago.

Al ser impugnado el fallo, la Corte Suprema de Justicia amparó el derecho a la educación de las dos hermanas ya que el dinero lo puede reclamar el centro docente a través de otras vías legales que no impliquen la expulsión del colegio.

Sin embargo, el problema no termina ahí. Según Magda Milena Ezguerra, jefe del Programa Pases en el Tolima, las dos niñas no han acudido a las reuniones realizadas en 1998 para evaluar su progreso académico. Por esto, se vio obligada a pedir los boletines de las calificaciones al colegio.

Además, el nivel de inasistencia de las estudiantes parece ser muy alto, por lo cual podrían perder una certificación que les permitiría acceder a un crédito para educación superior.

EL FALLO DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA La Corte Suprema de Justicia ha insistido en la educación como garantía fundamental.

En su criterio, este derecho no puede ser objeto de actuaciones indebidas de las autoridades públicas o privadas encargadas de su prestación.

Esto, explicó, a través de trabas académicas o administrativas.

El servicio (la educación) no puede verse suspendido en perjuicio del alumno por el incumplimiento de dichas obligaciones (el pago de las pensiones), sin que sea vulnerado el derecho fundamental , dice la corporación.

No se trata, explicó, la Corte, que el derecho a la educación de los menores deba ser asumido de manera gratuita en los colegios privados.

En concepto de la Corte, la Ley General de Educación es clara al señalar que es obligatorio el pago de las pensiones y gastos por parte de los padres de familia.

Así las cosas, dijo la corporación, el establecimiento educativo puede reclamar su pago y el estudiante puede tener derecho a obtener las facultades y los beneficios educativos .

La tesis de la Corte es que la educación es un servicio público que, aun prestado por particulares, tiene una función social.

ENTUTELAN A UNA GUARDERIA Los padres de Carlos* y Andrés* no hacían más que quejarse de las condiciones en las que sus hijos permanecían en la guardería.

Los niños, de 5 y 2 años, estudiaban en los cursos de kínder y párvulos de un Jardín Infantil en el centro de Bogotá, pero a sus padres no les gustaban muchas cosas de la educación que allí se les estaba dando.

Sus quejas eran por casi todo. En primer lugar, les parecía que sus niños estaban llegando muy sucios del colegio y que allí no se les estaba prestando la atención que necesitaban.

Según lo que les contaron, como no se habían contratado las auxiliares necesarias, una sola maestra se tenía que encargar de dar las clases, hacer el aseo del salón y aparte de eso mantener limpios a los niños. No le quedaba tiempo para tanto.

Además, le tocaba encargarse también de dar las clases de inglés, pues la profesora que habían contratado para eso se había marchado sin que la reemplazaran.

Esto sin contar, decían los padres, que a pesar de que en 1997 se aumentó en un 60 por ciento el nivel de las matrículas, el Jardín Infantil no contrató suficientes profesoras calificadas sino que la mayoría de las que trabajaban allí apenas eran estudiantes universitarias.

En un solo año, agregaban, uno de sus hijos había tenido hasta siete profesoras distintas.

Sus críticas también hacían referencia a la dotación del plantel. Según ellos, algunos implementos que fueron comprados por los padres para la educación física de sus hijos permanecían guardados sin utilizar.

Todas estas críticas las plantearon en una reunión a la que citaron a los demás padres de los niños que eran cuidados en la guardería. De ahí también las llevaron a la Secretaría de Educación de Bogotá, para que la entidad hiciera las visitas de rigor para comprobar las supuestas irregularidades.

Sin embargo, cuando los funcionarios del distrito acudieron al lugar no encontraron ninguna irregularidad y hasta allí llegaron las quejas de los padres.

Pero al año siguiente, todas sus críticas se devolvieron contra ellos. En el momento en que intentaron matricular a sus hijos, las directivas del lugar les indicaron que era mejor que buscaran otro sitio en donde cuidaran a sus niños.

Si les parece muy mala la guardería, es mejor que busquen otra , les dijeron en el Jardín Infantil.

Ante esa situación los padres de los dos niños decidieron presentar una tutela, que es estudiada en estos momentos por la Corte Constitucional.

Aunque los niños ya van a cumplir un año estudiando en otro colegio, por lo cual el reintegro a su antigua institución sólo provocaría más traumatismos, la ponencia presentada por el magistrado Carlos Gaviria Díaz, proyecta ordenar a la Secretaría de Educación ejercer su labor de vigilancia no solo para determinar si las irregularidades denunciadas son ciertas, sino para impedir que el colegio ejerza cualquier represalia contra los menores cuyos padres critiquen a la institución.

De acuerdo con la ponencia, los padres de familia están en capacidad de denunciar lo que les parezca que está mal, sin que las directivas del colegio puedan perseguir a sus hijos por ello.

*Los nombres son ficticios Van a quebrar a los colegios En opinión de Martha Yaneth Castillo, presidente de la Asociación Nacional de Rectores y Colegios Privados, (Andercop), no se puede seguir alcahueteando , la irresponsabilidad de muchos padres que se acostumbran a pasar sus hijos de colegio en colegio, sin pagar en ninguno de ellos.

Afirma que la Constitución establece que la educación es obligatoria, pero quien tiene que asumir el cumplimiento de este deber es el Estado y no los colegios privados.

Por qué la Corte no defiende el derecho al trabajo y a la libertad de empresa de los colegios. De esta manera los van a quebrar , afirma.

Esta situación, según ella, puede llevar a muchos colegios a no poder cumplir con el pago de servicios o de maestros.

Si uno no paga cualquier servicio público, simplemente se lo cortan. En cambio, en la educación que tampoco es un servicio de vida o muerte, esto no es posible aunque pase mucho tiempo sin pagar , dice Castillo.

Respecto de la posibilidad de retirar el cupo a los hijos de quienes se quejen de la institución, asegura que sin conocer el caso específico, no se puede obligar a un centro educativo a mantener a padres que no comparten los principios de la institución.

Un padre que no se identifique con la filosofía del colegio, no tiene por qué continuar con sus hijos en ese plantel , concluye.

Los estudiantes no pueden ser perseguidos por las quejas de los padres sobre el servicio que prestan los colegios, afirma la Corte Constitucional.

Los planteles educativos incluidas las guarderías no pueden negar el cupo a sus alumnos por el hecho de que sus padres no hayan pagado la matrícula, sentenció la Corte Suprema de Justicia.

Despierta con las noticias más importantes.Inscríbete a nuestro Boletín del día.

INSCRIBIRSE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.