EL GOLPE A GOLPE DE RAFTER

EL GOLPE A GOLPE DE RAFTER

Pocos sorpresas quedan en el tenis mundial después de la conclusión del Abierto de Estados Unidos, último Grand Slam del año, que dejó como campeones al australiano Patrick Rafter y a la estadounidense Lindsay Davenport.

15 de septiembre 1998 , 12:00 a.m.

Lo de Rafter es lógico, si se tiene en cuenta que ganó por segunda vez consecutiva en Nueva York. El año pasado había derrotado al canadiense-británico Greg Rusedski, mientras que el domingo le quitó la ilusión a su compatriota Mark Philippoussis.

Philippoussis merece toda la admiración, ya que sin ser sembrado, y gracias especialmente a su potente saque de más de 200 kilómetros por hora, llegó hasta la última instancia dejando fuera del camino en las semifinales al aguerrido español Carlos Moyá.

Sin embargo, al duelo final le sobró fuerza y le faltó emoción. La cabeza de serie número tres y ahora número dos del mundo casi siempre tuvo el equilibrio mental a su favor. Era poco probable que Philippoussis inquietara tanto a su compatriota como para quitarle la corona.

Para llegar al título, Rafter debió ganarle el sábado en las semifinales a Pete Sampras, que se encamina por sexto año consecutivo para terminar en el primer lugar del escalafón.

Sampras, en el cuarto set, sufrió una lesión muscular que le quitó brillo a la llamada final anticipada. Sin ser el mismo de antes, Sampras no tiene quien lo inquiete para quitarle ese número uno.

El chileno Marcelo Ríos, que este año ha tenido dos palomitas en esa posición, en Nueva York le dio la razón a quienes le critican el hecho de que nunca haya ganado un Grand Slam. Ríos fue eliminado en tercera ronda por el sueco Magnus Larsson, otra de las sorpresas en Estados Unidos.

Decepciones también fueron el checo Petr Korda (4) y los españoles Alberto Berasategui (15) y Albert Costa (16), eliminados en primera ronda.

No era favorita En las damas ganó la que mejor tenis estaba jugando, pero la que no era favorita. No es bonita como Martina Hingis o Anna Kournikova, no tiene la experiencia de Mónica Seles o Steffi Graf y tampoco es exótica como las hermanas Venus y Serena Williams.

Se llama Lindsay Davenport, tiene 22 años, nació en California y ganó su primer Grand Slam sin perder ningún set y por encima de Hingis, que este año no está tan sólida como el anterior. Davenport, sembrada número dos, mostró un juego casi perfecto durante los 15 días.

El cuadro femenino estuvo más parejo que el masculino. De hecho, las 16 cabezas de serie pasaron a la segunda ronda. También se demostró que Seles y Graf ya tuvieron su cuarto de hora.

Fabiola Zuluaga, la jugadora de Colsánitas, fue la cuota colombiana en el US Open. La cucuteña, que llegó gracias al cuadro de clasificación, le ganó en la primera ronda a la italiana Rita Grande. En la segunda fase se encontró con la española Arantxa Sánchez Vicario. Y eso fue todo.

Foto: EL AUSTRALIANO Patrick Rafter nunca perdió de vista la bola. Por eso, al final, se quedó con el título del Abierto de Estados Unidos

Despierta con las noticias más importantes.Inscríbete a nuestro Boletín del día.

INSCRIBIRSE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.