INDUSTRIA RESPIRA A COSTA DEL EMPLEO

INDUSTRIA RESPIRA A COSTA DEL EMPLEO

La industria colombiana ha logrado sobrevivir en medio de toda una tormenta de dificultades, a costa de sacrificar puestos de trabajo y disminuir de manera sustancial los costos de producción.

21 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

En las últimas décadas, según análisis hechos por la Andi, se ha presentado una auténtica des industrialización, no obstante los cambios operados en la ley laboral, con la abolición en la retroactividad de las cesantías.

Según el gobierno, en los últimos dos años la industria ha perdido más de 120.000 puestos de trabajo El decaimiento del sector industrial se ha producido a la par con un florecimiento sin precedentes del sector de los servicios, el cual ha venido ganando terreno dentro de la estructura económica del país.

Este despertar de los servicios se ha visto reflejado en un aumento de su participación equivalente a seis puntos entre 1970 y 1997, a costa de la industria, que para este cálculo incluye fundamentalmente manufactura, minería, construcción y electricidad.

En términos prácticos, la disparada de los servicios se ha hecho patente en los últimos años con el crecimiento desmesurado de los llamados hipermercados, tanto nacionales como extranjeros, que se han tomado las principales ciudades del país.

Según la organización de industriales, la des industrialización se ha mantenido durante la década de los noventa, período en el cual el crecimiento promedio anual del PIB industrial ha sido sólo de 1,7 por ciento, frente a un promedio del 4 por ciento para el PIB total.

Como se sabe la desaceleración de la actividad manufacturera se agudizó a partir de 1993, en plena apertura de la economía, siendo muy grave en 1996, cuando Colombia atravesó por una de las más graves recesiones de su historia.

No todo se perdió Sin embargo, hay que señalar en el período de desactivación industrial no todo se perdió, pues hubo empresas que lograron ajustarse a las condiciones de apertura y de globalización económicas.

La apertura, pese a lo sangrienta que fue en términos del balance de las empresas, sirvió para que muchas avanzaran en un proceso de modernización, pues había muchos sectores que amparados en las viejas políticas de protección, se quedaron atrás de los adelantos tecnológicos, porque gozaban de un mercado cautivo y en muchos casos monopólico.

La adquisición de maquinaria de última tecnología fue uno de los factores positivos, con un crecimiento de sus importaciones del 44 por ciento en 1992, 82 por ciento en 1993, 24 por ciento en 1994 y 16 por ciento en 1995.

Este esfuerzo, realizado en medio de las dificultades, se cristalizó en varias actividades, especialmente en equipo de transporte, maquinaria eléctrica y bienes de capital para telecomunicaciones.

Muy atrasados En todo caso, si se analizan en su conjunto los resultados industriales, el país queda a debe en esta materia, debido a problemas como las altas tasas de interés, las tendencias revaluacionistas del peso, el contrabando, las prácticas desleales de comercio por parte de otros países, la violencia, la corrupción y en los últimos meses la incertidumbre política que enrareció el clima de los negocios.

Todo lo anterior ha contribuido en alto grado a una estancamiento industrial, hasta el punto de que Colombia mantiene una estructura similar a la de hace treinta años, concentrada en la producción de bienes de consumo y algunos bienes intermedios.

Esto marca un gran contraste con los países industrializados, donde predominan los sectores de bienes de capital y de alta tecnología.

Además, la inversión extranjera directa en el país se orientó precisamente hacia los bienes de consumo y algunos intermedios, por lo cual no es posible pensar que el desarrollo tecnológico se produzca como resultado de la presencia de inversionistas del exterior.

En cuanto hace a las perspectivas, lo cierto es que luego de un ligero repunte en el segundo semestre del año pasado y durante el primer trimestre de 1998, la situación ha comenzado a deteriorarse de nuevo en los últimos noventa días, tal como le refleja la reciente muestra mensual manufacturera del Dane.

Lo anterior no quiere decir que haya algunos sectores que aún mantienen crecimientos positivos, los cuales con una buena política económica del gobierno entrante podrían consolidarse en los próximos meses.

Se salvaron En efecto, si bien continúan golpeadas actividades como la construcción y otras industrias afines a este renglón como la metal mecánica y las cerámicas y el vidrio, otros sectores como los alimentos y las confecciones han logrado una leve recuperación gracias, sobre todo a las exportaciones.

Entre los sectores que crecieron se encuentran los alimentos bebidas y el tabaco, que registraron un incremento del 5,8 por ciento en los cinco primeros meses del año.

Los alimentos se han visto favorecidos por las exportaciones, que han registrado un aumento del 17 por ciento en lo corrido del 98 y las alianzas estratégicas que han contribuido a ampliar su mercado y su producción.

Las bebidas se han dinamizado gracias a la introducción de nuevas marcas que ha conducido al aumento de la producción. Y la industria tabacalera, aunque ha estado tradicionalmente golpeada por el contrabando, muestra una evolución positiva en los primeros meses del año.

A pesar de lo que muchos pensaban y en contraste con el comportamiento que se presentó el año pasado los textiles, las confecciones, el cuero y el calzado también tuvieron un aumento positivo.

El incremento de estos sectores fue del 18,4 por ciento, cuando hace un año venía cayendo a un ritmo del 6,5 por ciento. El comportamiento positivo se debe a la recuperación que ha experimentado la demanda interna más que a los resultados de las exportaciones. Esta últimas tuvieron una disminución del 0,1, 1,8 y 4,8 por ciento respectivamente para los textiles las confecciones y el calzado.

Estos últimos productos están expuestos a las importaciones de los países asiáticos que han orientado un mayor porcentaje de sus exportaciones hacia el mercado venezolano, que presenta serias dificultades actualmente.

Cabe anotar que también creció el sector papelero y de imprentas, con incrementos en su producción del 18,3 por ciento y el 9,6 pro ciento a mayo del presente año.

La industria de Maquinaria y equipos también pasó de una caída de 5,8 por ciento en los cinco primeros meses del 97 a un repute del 18,8 en el mismo periodo de 1998.

El buen comportamiento de este sector se debió básicamente a las exportaciones que crecieron cerca del 50 por ciento para la maquinaria eléctrica y los equipos de transporte.

Sin embargo , la Andi afirma que las perspectivas de este sector no son muy optimistas pues se verá afectado por las altas tasas de interés y el escaso movimiento del sector de la construcción.

Decrecieron El sector de los minerales no metálicos con productos como el barro, la loza, la porcelana y el vidrio, vinculados a la industria de la construcción también tuvieron comportamientos disímiles en lo corrido del presente año. Mientras los primeros crecieron un 22 por ciento, apoyados por las exportaciones, la industria del vidrio tuvo una caída del 4,1 por ciento en los primeros meses del año.

La industria metálica y el sector del hierro y el acero sufrió una desaceleración al mostrar un incremento en 1998 de apenas un 2 pro ciento. El comportamiento se ha visto influido por la situación dramática de Acerías Paz del Río y el comportamiento adverso que han tenido las exportaciones de metales no ferrosos, que cayeron cerca del 50 pro ciento.

Así mismo el sector químico ha permanecido con un comportamiento invariable y más bien estancado.

Lo anterior debido a la caída del 11 por ciento que tuvo el sector de refinerías por la disminución de los precios del crudo y el impacto de los atentados guerrilleros.

Sin embargo, lo anterior se pudo contrarrestar con el buen desempeño que tuvieron otros químicos y el plástico que crecieron 10,5 y 6,4 por ciento respectivamente a mayo del 98.

Otro diagnóstico En la asamblea de la Andi que se celebra en Cartagena, el consultor independiente, Luis Jorge Garay, presentará hoy la segunda parte del estudio La industria de América Latina ante la Globalización Económica .

En este documento, cuyos principales apartes fueron conocidos por Portafolio, el experto insistirá en que Colombia vive una inercia industrial durante los últimos veinte años.

Precisará que factores como las bajas tasas de ahorro e inversión del país, el bajo nivel de inversión extranjera para nuevas actividades productivas, el rápido crecimiento del gasto con el aumento del déficit fiscal, las altas tasas de interés y la revaluación, han sido contraproducentes con el entorno doméstico requerido para posicionar al país en el contexto de la internacionalización .

Un reflejo de esa situación lo constituye la tendencia de un crecimiento de actividades que no contribuyen a dinamizar la economía y el empleo como son servicios financieros y servicios del Gobierno.

Balance industrial Los regulares resultados del sector industrial durante el segundo trimestre del año modificaron sustancialmente le buen ritmo que traía esta actividad durante el período enero - marzo. Y la tendencia podría mantenerse durante el resto del año.

Así lo afirma la Andi, que dio a conocer los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial, que realiza conjuntamente con otros seis gremios del área y que muestran un crecimiento en la producción de 4,7 por ciento al cierre del primer semestre del año y del 3,1 por ciento en ventas.

Según el Centro de Estudios Económicos de la Andi, las expectativas favorables que se tenían para el presente año no se concretaron, en buena parte porque los factores que iban a estimular el crecimiento se cumplieron sólo parcialmente - Esto propició los síntomas de desaceleración que presenta la economía colombiana, y que no permiten pensar en un desempeño económico positivo para lo que resta del presente año.

Estos resultados fueron positivos, en buena parte por las dinámicas cifras reportadas por el sector en el primer trimestre, cuando la producción creció al 8,2 por ciento y las ventas al 7,9 por ciento.

Para los industriales, las exportaciones, especialmente de no tradicionales, fueron las que impulsaron el buen comportamiento de la industria durante el primer semestre.

Por sectores, los mejores resultados fueron reportados por las industrias de alimentos, madera y sus productos, muebles de madera, papel y sus productos, imprentas y editoriales, objetos de barro, loza y porcelana y productos de vidrio entre otros.

En materia de clima de los negocios, la tendencia es bastante positiva: un menor porcentaje de empresarios califica la situación como regular o peor y hay mayor expectativa por una mejoría en el ambiente económico.

No obstante esta situación, el nivel de inventarios llegó a su punto más alto durante el presente año, siendo los sectores más afectados por esta situación los de textiles, confecciones, papel, productos químicos, de caucho, vidrios y metales no ferrosos, entre otros.

Esto explica en buena parte que la principal queja de los encuestados por la encuesta del primer semestre sea la falta de demanda, razón que preocupa al 30,5 por ciento, mientras que la lenta rotación de cartera, considerado el segundo problema grave para los industriales, es reportado por el 14,5 por ciento.

Competencia al Sena Una propuesta de crear entidades que compitan con el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, y de esta forma lograr que la entidad se vuelva más moderna y cumpla su verdadero objetivo, formularon ayer los industriales afiliados a la Andi.

La propuesta fue presentada en el marco de la Asamblea y señala que por constituirse en un monopolio, esta entidad no ha cambiado su esquema y no cuenta con modelos que respondan a las nuevas necesidades de la industria.

El establecimiento de nuevos competidores permitiría la recuperación de la entidad y la prestación de un servicio eficiente y efectivo a los trabajadores colombianos y a las empresas del país, opinan los industriales.

Para el presidente del gremio, Luis Carlos Villegas, esta entidad debe retomar su objetivo, que es servir de institución que forme y capacite la mano de obra que requiere el país, eso sí consultando las reales necesidades del sector industrial.

Villegas lanzó fuertes críticas a la labor que viene desempeñando el Sena e indicó que se ha desviado de su propósito inicial pues en estos momentos no responde a las necesidades de formación que requiere el proceso de modernización de la industria.

Entre los factores que han impedido que el Sena cumpla realmente su función, el dirigente gremial señaló el incremento de la politiquería en los cargos de dirección, su excesiva burocratización, el gran centralismo, la ausencia de un criterio gerencial, la subutilización de su infraestructura y la falta de capacitación y actualización de sus instructores.

La Andi presentó un diagnóstico y unas propuestas para darle un vuelco total a la entidad y permitir que esta se inserte dentro de un sistema nacional de formación profesional.

Entre las recomendaciones figura la definición de prioridades y metas del Sena y la creación de una competencia real mediante la cual las empresas puedan escoger la institución donde se podrán formar sus empleados.

El Sena se vería forzado a contar con un sistema que refleje los costos reales de la formación que imparte, a mejorar su eficiencia y a desechar la formación de aquellas ocupaciones en las cuales no es competitivo , señala la propuesta de los industriales.

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