MIS DOS SÚPLICAS

Están ansiosos los peluqueros y los costureros alistando a las señoras que van a la posesión presidencial. Faltan 57 horas para la fiesta. Al presidente Andrés, por el que voté hace cuatro años y por segunda vez hace 45 días, le tengo dos peticiones suplicantes. Una, que prohíba que sus ministros, al tomar posesión, lleven sus niñitos al Palacio Presidencial, porque esos chinos terminan orinándose en los tapetes. Una posesión ministerial es seria, y es poco serio llevar niños, como si el Palacio fuera una guardería. Moraleja: menos autobombo y nada de niños en la posesión. Tomaremos nota... y fotos!

05 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Mi segunda súplica apunta a la primera dama, doña Nohra Puyana. Le ruego que, como la van a saludar unas mil personas, no permita el saludo de beso en la mejilla. Gana en estética y evita que el maquillaje se le riegue por la cara que, para las fotos y la televisión, le resulta fatal. Si lo decide, le hago gran favor, porque el protocolo serio, el francés, el de Quay D Orsay, prohíbe que a la señora del Presidente la estén saludando de beso en la mejilla. Y faltan 57 horas y hay pánico en los medios sociales de Bogotá, porque se extraviaron 200 invitaciones a la posesión y son cien las señoras que se están quedando con el vestido nuevo.

Me disculpan el tono señorero, pero digo gracias por mi invitación a la posesión presidencial. Lástima, el vestido entero , el de saco y pantalón del mismo paño, me queda muy estrecho y por ese motivo no estaré en la coronación presidencial. Que otro goce de mi puesto y de la posible pulmonía. Hay mucho tipo durmiendo feliz en estos días. Motivo? Que Andrés le dijo: Viejo... estás nombrado . Otros están en pena. Será que me nombra? Así anda un amigo mío que estudió con Andrés en bachillerato y se sabe de memoria las fechas de cumpleaños de Nohra Puyana, de Juan Carlos, Santiago, Laura y Valentina Pastrana. El hombre está delirando, carga una foto en la que está con Andrés en la discoteca La jirafa roja y los dos tenían 25 años y eran dos chinos peludos.

Ya hay nostalgias del poder que se acaba, y es humano. Gente amiga va a extrañar los días en que era dueño y dueña del Palacio, de sus teléfonos, del surtido bar, de sus langostinos al coñac, de las chivas y el menú. Yo no gocé de esas mieles... pero entiendo esas nostalgias, esas saudades, ese ayer que fue tan rico en vallenatos y en el disfrute del poder. Cambio de tercio, llega Andrés, y que tenga buena suerte el ex presidente Samper!

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