CHOCÓ, EN LA ORILLA DE LA MISERIA

CHOCÓ, EN LA ORILLA DE LA MISERIA

Bajo una carpa que anuncia una bebida refrescante un grupo de cincuenta sindicalistas trata de acomodarse para huirle al sol que a las 3 de la tarde castiga las calles de Quibdó.

05 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Otros forman una fila caprichosa siguiendo los pedazos de sombra de los techos de dos casas vecinas.

Debajo del calor de esa carpa, y justo en frente del edificio de la administración departamental, los 135 integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Gobernación del Chocó (Sintragoch), comenzaron a cocinar un nuevo paro cívico para atraer la mirada del Gobierno Nacional sobre lo que ellos consideran uno de los peores momentos del Chocó.

La razón se la dan la larga lista de problemas que no los dejan vivir en paz.

La protesta toma forma día a día y amenaza con convertirse en un acto masivo que estaría listo para recibir al nuevo gobierno de Andrés Pastrana, el próximo 7 de agosto.

A las tradicionales quejas por falta de vías, escuelas, acueductos y alcantarillados, que alborotaron hace once años los ánimos de los chocoanos en un paro cívico, se suma ahora la difícil situación financiera del departamento, que lo tiene a punto de una explosión social.

El déficit fiscal llega a 35 mil millones de pesos y la deuda de la administración departamental con sus empleados se resume en 6 meses de salario, 45 meses de subsidio familiar y 30 mesadas a los jubilados.

Como si los males fueran pocos, los escándalos y malos manejos administrativos y financieros provocaron que el Gobierno interviniera la Electrificadora del Chocó, el Departamento Administrativo de Salud (Dasalud) y el Fondo Educativo Regional (FER).

En esta última entidad se registró un desfalco superior a 1.200 millones de pesos, sustraídos en menos de dos meses.

Aunque la mayoría de chocoanos desaprueba las irregularidades que se cometieron en estas entidades, tampoco están de acuerdo con que personas de otras ciudades estén manejando las riendas de las instituciones más importantes de la región.

Bomba de tiempo La idea del nuevo paro cívico comenzó en Sintragoch, que cumplió más de dos meses de huelga, pero el oscuro panorama también desvela a sindicalistas de la Caja Agraria, la Universidad Tecnológica y la Electrificadora.

A ellos los acompañan en la idea los representantes del Colegio de Abogados, de la Asociación de Economistas del Chocó y hasta la Diócesis de Quibdó.

De ese grupo nació el Comité Pro Defensa de los Intereses del Chocó, que en menos de 20 días se ha reunido en tres ocasiones para hacer un diagnóstico de la crisis del departamento. Pero el fin principal es el paro , anunció Johnfer Palacio Lloreda, presidente de Sintragoch.

El Chocó tiene una larga tradición de paros cívicos, inmortalizados incluso en las crónicas del Nobel Gabriel García Márquez y a punta de paros es que ha logrado conseguir lo poco de progreso que se observa en la región, a la que el presidente Ernesto Samper le ofreció, en su única visita, un canal interoceánico.

En el departamento hay un inconformismo muy grande con el Estado, hemos sido desatendidos, empobrecidos y hoy no vemos respuestas ni respaldo a nuestras propuestas, por eso en cualquier momento esto puede explotar y con el paro cívico se inicia esa explosión , reconoce el gobernador, Luis Gilberto Murillo.

Aunque la fecha de la protesta se definirá dentro de pocos días, sus organizadores empezaron a desempolvar los recuerdos de mayo del 87, cuando la vida tranquila y alegre de los chocoanos fue cambiada por la toma de las entidades públicas, los enfrentamientos con la Policía y la quema de carros y oficinas oficiales.

De esos días de mayo del 87 resultaron las principales obras del departamento como el puente de Yuto sobre el río Atrato y la todavía inconclusa Ciudadela Universitaria.

Y como si el tiempo se negara a seguir su curso en el Chocó, la pavimentación de la vía Quibdó-Medellín, un viejo anhelo de los chocoanos, así como los acueductos y alcantarillados, continúan en los sueños de la gente de esta tierra. Sólo vamos a cobrar una deuda social que el Estado tiene con nosotros , asegura el Presidente de Sintragoch.

UN POBRE RICO EN ORO, PLATINO Y MADERAS Miseria en medio de grandes riquezas. Esa frase resume lo que paradógicamente es este departamento; rico en biodiversidad y pobre en recursos para promover el desarrollo sostenible de la región.

El departamento está localizado en la región Pacífica, tiene una extensión de 46.530 kilómetros cuadrados, posee costas sobre el mar Caribe y el Océano Pacífico, y tiene 21 municipios, con dificultades inmensas para comunicarse entre sí.

El 90 por ciento de la población es de raza negra con diferentes grados de mestizaje, también hay grupos indígenas Cunas, Emberas y Chocoes.

La mayor parte de la población está asentada en las riberas de los ríos y afluentes que bañan la región, los cuales utilizan como principal vía de comunicación.

La minería y la explotación maderera son las principales actividades económicas, pues allí abundan la madera, el oro y el platino.

La agricultura es precaria y los productos promisorios son las palmas como la de Mil Pesos, el Palmito y Don Pedrito, y los frutales como el borojó, almirajó y chontaduro.

DEFICIENCIAS - El Chocó afronta hoy un déficit fiscal de 35 mil millones de pesos.

- A nivel de servicios públicos, que constituyen un indicativo para medir la calidad de vida, registra graves deficiencias. Sólo el 56 por ciento de los pobladores de las cabeceras municipales tiene servicio de acueducto y el 57 por ciento de alcantarillado.

- En todo el territorio sólo hay 82.353 viviendas, 4.214 teléfonos y 27.038 usuarios de energía.

- De acuerdo con el censo de 1993, en su territorio habitan unas 365.782 personas. Quibdó, la capital, es el principal centro urbano con 102.003 habitantes.

- Dispone de 127 establecimientos educativos en el nivel preescolar, con 6.433 alumnos y 220 docentes. En la básica primaria cuenta con 944 establecimientos, 3.278 docentes y 75.156 alumnos. Y en secundaria hay 1.162 establecimientos, 1.980 docentes y 26.467 alumnos.

- Para la atención de la salud de todos los habitantes, Chocó cuenta con 8 hospitales, 23 centros de salud, 269 puestos y 313 camas. Tiene 28 oficinas bancarias.

- Dos carreteras, regularmente en mal estado, comunican a su capital con Medellín y con Pereira.

- En todo el departamento no existen más de 10 kilómetros de carreteras pavimentadas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.