Secciones
Síguenos en:
COLOMBIA, DE ARROCERO A IMPORTADOR

COLOMBIA, DE ARROCERO A IMPORTADOR

En 1990, a los arroceros colombianos les daba pena pensar que el país tuviera que importar arroz. Guardadas las proporciones, eso era algo así como si de un momento a otro Colombia comenzara a importar café.

En esa época, el entonces presidente de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), Carlos Gustavo Cano, calificó de vergenza nacional el hecho de que el país tuviera que importar 20.000 toneladas de arroz blanco, volumen que apenas alcanzaba para atender el consumo de todos los colombianos en ocho días.

Pero hoy, la pena quedó atrás. En lo que va corrido de 1998 se han otorgado vistos buenos para la importación de 225 mil toneladas (330.000 en cáscara), es decir, la cuarta parte del consumo anual nacional. A ello hay que sumarle unas 70.000 toneladas que anualmente ingresan de contrabando.

Lo peor de todo es que si el Ministerio de Agricultura no hubiera aprobado las importaciones, los precios del grano se habrían disparado, en perjuicio de la lucha contra la inflación.

Es más, a pesar de que en 1997 también hubo importaciones, según el Dane, el arroz subió el año pasado 24,71 por ciento mientras que la inflación total del país fue de apenas 17,68 por ciento. El arroz fue el séptimo producto con más alzas durante 1997, pese a que fue un año en el que los alimentos apenas subieron 16,40 por ciento, es decir, por debajo de la inflación total.

Así mismo, entre enero y mayo del 98, los precios del arroz se incrementaron 15,44 por ciento. Sin embargo, el presidente de Fedearroz, Rafael Hernández, asegura que no habrá alzas por encima de la inflación total del país, ya que en el segundo semestre permanecerán estables.

Pero, qué habría pasado si no se hubieran aprobado las importaciones? Lo más seguro es que, hoy, los consumidores estuvieran pagando el kilo de arroz a 1.400 ó 1.500 pesos y no a 1.150 pesos, como sucede actualmente.

El escándalo En los próximos 15 días llegarán al país las últimas 80 mil toneladas de arroz en cáscara, correspondientes al cupo de importación aprobado para el primer trimestre, lo que garantizará el abastecimiento del mercado interno, mientras sale la cosecha nacional, calculada en 500 mil toneladas de grano, que estará disponible a partir de la segunda quincena de julio.

De esta manera llega a su fin el escándalo registrado con las importaciones, donde ya no solamente dejó de ser una vergenza comprar arroz en el exterior, sino que se revivió la vieja costumbre de negociar los cupos de importación, entre algunos molineros y comercializadores del grano.

Pero, en qué consistió el último escándalo con las compras externas del arroz? Ante la evidencia de un desabastecimiento y el paulatino incremento de los precios, el gobierno decidió, a finales del año pasado, estudiar la posibilidad de aprobar la importación para evitar que los precios se dispararan.

Después de hacer un inventario del volumen arroz existente en el país, se determinó que había que traer 200 mil toneladas de grano en cáscara, es decir, unas 180 mil toneladas de blanco. Posteriormente se aprobaron otras 130 mil toneladas, para un total de 330.000, en cáscara.

Como el Idema ya no existe, fue necesario distribuir entre el sector privado los cupos de importación, de acuerdo con la cantidad de arroz nacional que cada empresario o molinero hubiera comprado durante 1997. Por ejemplo, si un molinero comprobaba haber adquirido el 10 por ciento de la cosecha nacional, entonces se le otorgaba el 10 por ciento del cupo total de importación. Todos estuvieron de acuerdo en esta fórmula.

Sin embargo, la resolución 07 del 21 de enero de este año no fue precisa al momento de definir los requisitos que había que cumplir para demostrar los volúmenes de absorción de la cosecha nacional.

El artículo 4 de dicha resolución señala que este proceso se debe presentar cualquiera de los siguientes documentos. En consecuencia, la palabra cualquiera sirvió para que algunos le dieran diferentes interpretaciones.

Sin embargo, el asunto se aclaró, pero mientras eso se hizo eso pasaron varios días y el plazo para presentar las solicitudes de importación se redujo.

Venezuela, sin arroz Pero los problemas no terminaron ahí. Como Colombia había firmado un acuerdo con Venezuela para comprarle 105 mil toneladas durante mayo, sin arancel, entonces se dispuso dar cumplimiento al convenio.

Sin embargo, la cosecha venezolana no alcanzó para venderle tal cantidad de arroz a Colombia y la calidad tampoco era la mejor, los molineros e importadores colombianos no pudieron cumplir con el requisito de traer el grano venezolano.

Debido a que la mayoría del cupo proveniente de Venezuela les correspondió a cuatro de los más grandes molinos (Alfredo Murra y Cía, Molino Flor Huila, Molino Roa y Arrocera La Esmeralda) todos ellos afiliados a la Asociación Nacional de Industriales del Arroz (Induarroz), y a que no pudieron importar el grano, estas empresas le pidieron al Ministerio de Agricultura que les permitiera traerlo de otros países.

Sin embargo, el Ministerio dijo que como esos molinos habían renunciado al cupo, éste fue distribuido entre otros molineros e importadores, a los cuales sí se les aceptó que lo trajeran de países distintos a Venezuela. Esta decisión molestó a Induarroz, gremio que, de inmediato, publicó avisos de prensa protestando por la situación presentada.

Funcionarios del Ministerio afirman que éste grupo de molineros se abstuvo de traer arroz, con el fin de presionar un incremento del precio interno. Los molinos niegan dicha versión y aseguran que no tenía ningún sentido buscar alzas porque ellos no tenían arroz en sus bodegas. Si no había inventarios, para qué buenos precios? El escándalo fue de tal magnitud que los molineros afiliados a Induarroz presentaron un derecho de petición al Ministerio de Agricultura, para que se les mantuviera el cupo de importación que les fue asignado inicialmente. Sin embargo, esta petición les fue negada.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.