DESTRUCCIÓN DEL RADAR NO AFECTA LA OPERACIÓN AÉREA

DESTRUCCIÓN DEL RADAR NO AFECTA LA OPERACIÓN AÉREA

La destrucción del radar de Santa Ana, en el Cauca, no representa riesgo alguno para las operaciones aéreas, ni altera su curso normal, informó la Aeronáutica Civil. Aunque desde hace dos meses funcionaba las 24 horas del día, no era utilizado para el control del tráfico aéreo. En este momento, la Aeronáutica estaba estableciendo los procedimientos para utilizarlo como medio de control, razón por la cual puede decirse que todavía estaba en período de prueba.

11 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Julián Valdés, director general de Telecomunicaciones y Ayudas a la Navegación Aérea, explicó que el equipo es un radar de área y permite vigilar las operaciones en una zona por encima de los 20.000 pies de altura. En algunos casos, este captaba aeronaves que volaban a más baja altura, en especial en el Valle del Cauca. En el país, existen otros dos aparatos similares, el de Cerro Maco, cerca a Barranquilla, y el de El Tablazo, cerca a Bogotá.

Valdés dijo que el radar será reparado debido a que Colombia, basada en el equipo, solicitó a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) la restitución del control de su espacio aéreo en la zona del pacífico, actualmente bajo control de Panamá. La petición está en estudio y además de la soberanía, representa dinero para el país, de parte de las aeronaves que sobrevuelen la zona.

La acción terrorista ocurrió la noche del martes. Intervinieron unos ochenta hombres del VIII Frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que opera en la cordillera occidental. Según Aerocivil, en el lugar se encontraban el técnico de la Aeronáutica, Napoléon Rodríguez, un celador y otro muchacho, al parecer hijo de uno de ellos.

Los guerrilleros encerraron al vigilante y al técnico, mientras destruían las instalaciones. El joven permaneció afuera y fue quien los liberó.

Por la mañana sospechamos algo, porque Santa Ana no hizo su habitual reporte a Cali. Luego, un avión de Avianca que iba para Quito escuchó un llamado de auxilio en una de nuestras frecuencias y avisó al Centro de Control en Bogotá , dijo Valdés.

Agregó que los tres hombres lograron reconstruir los equipos de telecomunicaciones para comunicarse primero con la aeronave y luego con Pasto.

Ayer mismo se desplazó al cerro Santa Ana el ingeniero Joel Jaramillo, quien informó a Bogotá que quedaron destruidos los equipos transmisores y receptores, los de procesamiento que son computarizados, y las microondas que envían la señal a Cali y Bogotá. La estructura de la torre y la antena (está avaluada en 718 000.000 de pesos) no sufrieron daño. Tampoco, las dos plantas eléctricas de 250 kilovatios cada una y el tanque de combustible que tenía almacenados 8.000 galones de ACPM.

El radar de Santa Ana llegó al país en 1972, importado de Francia, junto con los otros equipos que funcionan en Colombia, pero apenas en enero de 1988 comenzó a operar parcialmente.

Entró por Barranquilla y permaneció guardado en guacales en el aeropuerto de Cali entre 1977 y 1987. En ese año, Juan Guillermo Penagos Estrada, director de la Aerocivil en ese entonces, solicitó la revisión del radar, por parte de funcionarios de la firma fabricante Thomson. Luego ordenó su instalación en el cerro de Santa Ana, (Cauca) con la colaboración de técnicos franceses.

Según Valdés, el radar no se instaló cuando llegó debido a que no hubo planeación acerca del sitio donde debía funcionar. Los fabricantes sugirieron que la mejor zona eran los Farallones de Cali, pero esto representaba una cuantiosa inversión. Finalmente, se optó por Santa Ana.

Una vez instalado, no pudo operar las 24 horas del día porque las plantas eléctricas que lo mueven requieren mucho combustible y solo podía comprarse una parte. De lo contrario, había que hacer licitación pública. En este momento, ya había un convenio con la Esso para el suministro del ACPM.

Por su parte, el Comando del Batallón José Hilario López dispuso el rastreo de la columna guerrillera y el refuerzo del puesto militar del Cerro de Munchique, donde está la torre repetidora de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom), ubicado a veinte kilómetros del cerro Santa Ana.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.