Secciones
Síguenos en:
LA LÁMINA TRAS LA CHOCOLATINA

LA LÁMINA TRAS LA CHOCOLATINA

Se había preguntado alguna vez, de dónde nació la idea de poner dentro del empaque de las chocolatinas Jet una pequeña imagen con una historia al respaldo?. Tal vez no, pero seguro sus hijos, sus sobrinos o hasta usted mismo han llenado uno o varios de los albumes de Historia Natural , a costa de comer muchas chocolatinas.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
05 de febrero 1998 , 12:00 a. m.

La idea surgió como una propuesta promocional, por tiempo limitado, que pretendía acercar el producto Jet al público; de eso hace ya más de treinta años. El célebre Album de Historia Natural Jet, nació en el año de 1965, pero antes de él hubo otros intentos por establecer hábitos de consumo mediante este tipo de mecánicas promocionales y a la vez didácticas. La Compañía Nacional de Chocolates inició una serie de colecciones de cromos o láminas que empezaron con La conquista del espacio y Auto Jet en 1961. En 1963 apareció el álbum Banderas y uniformes y en 1964 El hombre y el mar.

Pero ninguno de los anteriores lanzamientos tuvo tanta acogida entre el público como el Album de Historia Natural, pues con sus constructivas narraciones al respaldo de cada una de las láminas se ha convertido en una pequeña y económica enciclopedia a la que recurren los niños para hacer sus tareas o simplemente para saber más sobre el mundo y los seres vivos.

Tal vez, sin duda lo más llamativo de este álbum es que se haya mantenido durante tanto tiempo en el mercado, pues son pocas, por no decir que ninguna, las campañas pedagógicas que duran y trascienden en el tiempo. La vigencia y continuidad de este fenómeno no tiene precedentes en el mundo entero, pues las generalidad de las acometidas culturales patrocinadas por las empresas son efímeras . Esta Continuidad podría instalarse, fácilmente, entre los principales récords a nivel mundial.

Este álbum es además, una de las mejores formas de reconocer el producto Jet, que lleva tantos años en el mercado y que tanto gusta a todos. Miles de niños han luchado fervientemente, día tras día, comiendo chocolatina tras chocolatina para ver cada vez, menos espacios vacíos en su álbum, lo que sin duda demuestra que los niños son los mayores consumidores de chocolatinas del mercado.

Y que decir cuando cromitos como el Dodo o inundaciones, que son verdaderamente difíciles de conseguir, no aparecen ni comiendo cajas enteras de chocolatinas, pues los niños se las arreglan para intercambiar sus láminas de cualquier forma, lo importante es llegar al tope de las 508 láminas completas, para que después de dos años de comer mucho chocolate decidan empezar de nuevo su difícil tarea.

Pero más allá de lo divertido que pueda ser el llenar este álbum, está la importancia que tiene para sus autores, pues tiene más que un fin comercial un objetivo didáctico, ya que cada una de las láminas cuenta con distintos comentarios enfocados a las diversas áreas del conocimiento sobre las ciencias naturales y la historia del planeta, todo ello bajo el lema sabor y saber con Chocolatinas Jet.

Y es que el gran logro de la Compañía Nacional de Chocolates con este álbum, es el enseñar con un lenguaje sencillo particularidades sobre el mundo natural, colaborando con el conocimiento y la apreciación de la naturaleza, además de que ubica a sus dueños en el plano ecológico.

Las láminas cuentan paso a paso la formación del universo, la aparición de las plantas y los animales sobre la tierra y además nos da una idea de como fueron los animales prehistóricos, su hábitat e incluso lo que acostumbraban comer, lo que de hecho implica una importante investigación. Además, ofrece la posibilidad de recrear seres que por la mano del hombre han desaparecido o incluso, instala la lector con facilidad en una finca junto a un animal doméstico, en fin las posibilidades son bastantes.

Particularidades como estas hacen del Album de Historia Natural un verdadero patrimonio familiar, pues de seguro que todos aportaron algo para llevar a feliz término la tarea.

Una breve reseña En 1961 se registró la marca de Chocolatinas Jet, creada al igual que la marca Jumbo, por iniciativa de la gerencia general de la compañía. Era la época en la que llegaron a Colombia los primeros aviones de este tipo y aprovechando facilidad de recordación de sus nombres, la empresa decidió utilizarlos en sus productos. La fabricación de las chocolatinas se inició d manera casi rudimentaria hacia el año de 1962, con la colaboración de un técnico italiano, conocido por todos como el señor Cenciarelli.

En un principio tuvieron que utilizar moldes antiguos de chocolate de taza para dar forma a las pequeñas barras de chocolate con leche que luego eran empacadas a mano en papel de aluminio. Gracias a la acogida que tuvo el producto, pronto hubo que importar la empacadora automática y se inició la distribución de la golosina mediante jóvenes que la vendían en las calles de Medellín.

A raíz de la extraordinaria aceptación que tuvo la chocolatina , se inició su producción industrializada, para lo cual se importó maquinaria especializada que permitió contar con la capacidad instalada necesaria.

Por lo que no es difícil entender. por qué, la Compañía Nacional de Chocolates es una de las empresas más importantes de país, pues además del hiti anotado con las chocolatinas jet y su Album de historia natural, esta organización basa su labor en la explotación de la alimentación en general y de manera especial, los chocolates y sus derivados, así como la comercialización y distribución de estos mismos productos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.