Secciones
Síguenos en:
BIENVENIDA DE EMPERADOR PARA CLINTON

BIENVENIDA DE EMPERADOR PARA CLINTON

Objeto de un recibimiento que hace años no veía ningún mandatario extranjero en la China, el presidente de E.U., Bill Clinton, desembarcó ayer al anochecer en la antigua capital del gran país de oriente, hablando a los chinos de amistad estratégica y derechos humanos, en un breve discurso nocturno, tan diplomático como adornado de alusiones.

Después de una escala en Alaska, donde el presidente aprovechó para insistir en su política de traer a China al mundo (para que) el mundo traiga libertad a China , los Clinton, que para estas ocasiones viajan en familia, culminaron sus dieciocho horas de vuelo a las siete y veinte de la noche en Xian, la ciudad donde hace dos mil años empezó la China como Estado unificado y cuyo primer emperador, Chin Shi Huang, de la dinastia Qing, le dejó al mundo la Gran Muralla y el Ejército de Guerreros de Terracota -también etapas del viaje de Clinton.

Desfile, por la escalera del Air Force One, el avión presidencial, de señores de estadounidense uniforme, vestido oscuro y corbata, sólo interrumpido por Madeleine Albright, secretaria de Estados de E.U. quien bajó de primera.

Sendos ramos de flores que entregaron a Clinton y Hillary un niño y una niña pioneros comunistas de pañuelo rojo. Y a la limosina y al hotel, por una ruta plagada de público vitoreante y algunos camiones lanza-agua policíacos discretamente dispuestos.

A prepararse para una ceremonia al aire libre, en una plaza entapetada, con la cual, una hora después, al pie de la antigua muralla que rodea la ciudad, China le espetó su grandeza milenaria al jefe del primer país del mundo.

Gran recibimiento El espectáculo, emitido por un canal de televisión por cable chino en vivo, fue una recreación del recibimiento que daban a los huéspedes ilustres en tiempos de la dinastía Tang, en el siglo séptimo, como le dijo el alcalde a Clinton al entregarle las llaves de Xian. Cientos de bailarines, jinetes, música y juegos de luces de colores, llenaron la plaza flanqueada de gongs y faroles. Magnífico , decía Clinton.

Acto seguido, el presidente pronunció el primer discurso de un mandatario de E.U. en suelo chino en los últimos nueve años, cuatro meses y un día, desde la visita de George Bush, poco antes de la masacre con que el gobierno chino suprimió la manifestación democrática de Tiananmen, en junio de 1989.

Clinton saludó en chino y pasó directo a defender su política: puede haber gente que se pregunta si lazos más estrechos y una amistad más profunda entre China y Estados Unidos son una buena cosa. La respuesta es claramente: sí , dijo.

Y añadió, como para ratificar lo que todo el mundo opina de esta visita, quizá escasa en resultados y documentos inmediatos, pero cargada de estrategia: las etapas que vamos a franquear en la semana que viene pueden desembocar en grandes progresos en provecho de nuestros dos pueblos en los años por venir .

Tenemos una ocasión única para ayudarnos mutuamente a crecer. Tenemos mucho que aprender el uno del otro. En tanto que grandes naciones, tenemos una responsabilidad particular frente al destino del mundo Ese fue el tono del discurso, que no duró diez minutos. Y soltó, con la elegancia de la gran política, su bomba de profundidad. El respeto por el trabajo, la dignidad, el potencial y la libertad de cada individuo es la base de la fuerza y el éxito de Estados Unidos .

La promesa de ofrecer a cada ser humano la posibilidad de desarrollar todas sus capacidades es vital también para la potencia de la nueva China , culminó, antes de despedirse, también en chino, para prepararse para su visita mañana (hoy en Colombia) al villorrio de Xi He, donde tendrá una mesa redonda con habitantes locales , hablará en la plaza ante las 374 personas de la población, y, en la tarde, visitará el célebre Museo de Guerreros de Terracota, una colección de siete mil estatuas de arcilla de tamaño natural, antes de partir, al terminar el día, hacia Beijing.

Clara alusión esto último al tema emblema de la cruzada estadounidense por dominar el mundo, los derechos humanos, que Clinton está obligado a resaltar, a falta de resultados sensacionales, en este viaje que le ha originado un lío sin precedentes en casa.

En particular, porque, pese a que chinos y estadounidenses proclaman el carácter estratégico del viaje, esta visita tiene la curiosa peculiaridad de haber empezado en medio de señales mutuas que lindan en la provocación.

Los chinos se permitieron el evidente desaire de anular las visas a tres periodistas de la comitiva presidencial de Radio Asia Libre. A las protestas de la Casa Blanca alegan que dejaron venir más de mil periodistas (Radio Asia Libre es caso irritativo para ellos, por el carácter provocador de sus emisiones en chino y tibetano desde Estados Unidos). Han limpiado de disidentes la vía de Clinton. Afirmando, como dijo ayer el vocero del ministerio de Exteriores, que aquí no hay disidentes. En Xian dos fueron puestos en custodia, otro en Guilin, y a uno más en Beijing se le impide hablar con la prensa. Y prohibieron, por alentar la superstición y la pornografía, que una ópera china financiada por una institución neoyorkina viaje a Occidente.

Los estadounidenses no se quedan atrás. Clinton respondió dando una entrevista a los tres periodistas prohibidos. Las ideas no necesitan visa , les dijo el presidente.

And son on... como dirían en E.U.. Manchitas, sin embargo, al lado de la ceremonia de bienvenida a Bill Clinton y de los discursos que, si el de ayer ha puesto el tono, van a convertir este viaje en uno tan histórico como el de 1972 con el cual el presidente Nixon retomó las relaciones con el gigante comunista. Porque con pullas diplomáticas y todo, aquí está, a fin de cuentas, después de casi diez años, un presidente estadounidense.

Pie de Foto: Un pequeño niño vestido íntegramente de rojo, regala al presidente Bill Clinton un dibujo en Xian, primera escala del mandatario estadounidense en China.

ORIENTALES POCAS HORAS antes de la llegada de Clinton a Xian el presidente chino Jiang Zemin prometió que China sería un país democrático dentro de 50 años. China será fundamentalmente transformada en un país socialista moderno, poderoso, democrático y civilizado hacia mediados del siglo XXI , declaró el jefe del Estado chino en una reunión con representantes de las Juventudes comunistas.

CASI AL MISMO tiempo la cancillería del país asiático emitía un comunicado en donde declaraba una nueva era en las relaciones entre E.U. y China .

LA RESIDENCIA estatal Diaoyutai, un antiguo y suntuoso complejo construido hace ocho siglos como sitio de descanso para los emperadores chinos, será el lugar donde el presidente Clinton y su comitiva se alojaran durante sus 4 días en Beijing. Una sola noche en la residencia 18 - la que ocuparan Bill y Hillary- cuesta la astronómica cifra de 20 mil dólares (unos 27 millones de pesos).

MAS DE UN MILLAR de periodistas chinos y extranjeros cubrirán la visita del presidente estadounidense Bill Clinton a Beijing.

EL 58 POR CIENTO de los estadounidenses ve con buenos ojos la visita del presidente de E.U. a China aunque no esperan grandes resultados de la misma.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.