BARRIGAZO SIN VÍCTIMAS EN COLEGIO DEL NORTE

BARRIGAZO SIN VÍCTIMAS EN COLEGIO DEL NORTE

Hacia las 9:30 de la mañana de ayer, una avioneta privada perteneciente a Aeroclub de Colombia perdió el control y cayó a solo una cuadra de la Autopista Norte en el kilómetro 17 en predios del colegio Miguel Antonio Caro.

08 de enero 1998 , 12:00 a. m.

Sus cuatro tripulantes, Sergio Isaza, Juanita Isaza, Fernando Amaya y Javier Núñez; sobrevivieron al impacto.

Dos minutos antes, la avioneta monomotor HK 1568-I había partido en un vuelo privado del aeropuerto de Guaymaral, en el norte de Bogotá, rumbo a Cartagena.

Cuando la nave giró hacia la izquierda para tomar la ruta de Tenjo, la torre de control intentó comunicarse con el piloto de la nave, el médico pediatra Sergio Isaza, porque no se divisaba la nave debido a que el día estaba nublado, pero no obtuvo respuesta.

Cuando las aeronaves van hacia Tenjo se hace el llamado Punto de Cambio entre el aeropuerto de Guaymaral y Eldorado. Así lo hicimos con la avioneta pero en vista de que no nos respondían solicitamos a otras aeronaves que se encontraban volando, que intentaran comunicarse por distintas frecuencias con la nave, pero tampoco lo lograron , dijo Maritza Ruiz, controladora de tránsito aéreo, quien se encontraba a cargo de la torre en ese momento.

Según Ruiz, se hicieron cerca de 10 llamadas sin respuesta. Ahí empezamos a sospechar que algo había pasado, entonces solicitamos a las aeronaves seguir la ruta inicial de la avioneta pensando que se había caído , afirmó Ruiz.

En efecto, momentos después, una aeronave que siguió la ruta comunicó a la torre de control que la avioneta estaba en el suelo a solo unos minutos del aeropuerto de Guaymaral.

Inmediatamente, enviamos bomberos, patrullas y ambulancias a la zona , agregó Ruiz.

Mientras esto sucedía en la torre de control, a solo una cuadra de la Autopista Norte, dos jóvenes campesinos que se encontraban arriando ganado, observaron movimientos extraños de la avioneta.

Vimos que venía más bajito de lo normal, además, de pronto los motores dejaron de sonar aunque no nos pareció raro porque a veces hacen esas pruebas por aquí , dijo José Antonio Galán, uno de los testigos del accidente.

Al ratico, bajaba más y más, pero tampoco nos asustamos porque cuando le están enseñando a la gente a veces como que bajan y vuelven a subir , agregó Galán.

Como no subía nuevamente ahí si nos pareció raro y luego vimos que aterrizó como de nariz y se arrastró unos cuantos metros , dijo el otro campesino.

Según estos dos observadores, el primero en salir de la aeronave fue el piloto y luego lo hizo otro tripulante quien ayudó a salir a una mujer que se encontraba en shock nervioso.

La mujer gritaba que le dolía una pierna y que se le había roto , dijo uno de los testigos.

Aunque se ha confirmado que iban cuatro tripulantes, los testigos solo vieron salir a tres. Dijeron además, que cuando todos estaban fuera de la aeronave esta se incendió en la parte delantera.

Las ambulancias llegaron como a los 15 minutos y otras personas que venían en carro se bajaron con extintores y apagaron las llamas. Al momentico se los llevaron , dijo Galán.

Según Maritza Ruiz, a Isaza lo trasladaron en helicóptero a la Fundación Santa Fe donde ejerce, y allí también fueron atendidos los otros tres tripulantes. Esta institución aseguró que los tripulantes sufrieron contusiones y laceraciones menores y al cierre de esta edición continuaban en observación médica.

Aunque aún no se han establecido las causas del accidente, Hugo Ronderos, presidente de Aeroclub de Colombia, dijo que el piloto controló correctamente la emergencia. Añadió que en unos cuatro días se tendrán las primeras aproximaciones a la causas del accidente.

Isaza es socio del club y maneja naves de este tipo desde hace más de 7 años. Por lo que puedo observar y por la forma en que quedó la avioneta, creo que la reacción fue excelente, porque pudo haber sido peor , afirmó Ronderos.

Según él, la aeronave a simple vista, perdió el tren de aterrizaje, un flap (una extensión del ala) y al caer perdió las ruedas.

En el interior de la avioneta, que quedó completamente desajustada con las sillas desencajadas, el timón doblado y cubierta de la espuma de los extintores; había una sandalia de tacón y dos celulares que se encontraban en uno de los bolsillos de las sillas.

A pesar de caer muy cerca de una de las vías más transitadas de la ciudad y cerca de varias casas, la aeronave logró aterrizar en un potrero, sin que los predios, sus habitantes o los conductores que transitaban por el lugar resultaran afectados.

Para Maritza Ruiz, en el año y medio que lleva trabajando en Guaymaral, es el segundo accidente de esta magnitud que ocurre con alguna aeronave de los clubes que utilizan la pista de este aeropuerto.

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