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UNA PLUMA EMBRUJADA POR AMOR A LA LLANURA

UNA PLUMA EMBRUJADA POR AMOR A LA LLANURA

La tarde del 11 de noviembre de 1995 en la plaza de Cuadrillas de San Martín (Meta), Plutarco Granados Sánchez rompió su récord personal, mantenido por más de 30 años, de no comprar sombreros, todos los que tuvo en aquel prolongado período fueron siempre regalados.

A lo largo de sus 70 años, este llanero se ha convertido en el ciudadano más conocido y estimado de La cuna de la Libertad , es decir Tame su pueblo, y es que revisando su hoja vida entendemos que hay razones de mucha significación para merecerlo.

Este hijo de familia raizal de aquel lugar, que pasó su infancia entre el pueblo y la finca de sus padres, cultivó el gusto por la literatura costumbrista, mientras desarrollaba con destreza las faenas del llanero de pata pela .

Los primeros cincuenta pesos que ganó los obtuvo de la venta de dos toretes, que le hizo a Julio Becerra quien se los pagó en billetes de a peso. Las labores de ganadería las aprendió al lado de Juan La Garza, de quien se dice es el mejor llanero que ha existido.

Sus aventuras se iniciaron cuando volado de casa y frisando los 14 años se enroló como vaquero en una ganadería que partió de Puerto Rondón (Arauca) con rumbo a Villavicencio; su patrona fue Doña María López, legendario personaje del llano colombiano.

Durante esta larga travesía y bajo las órdenes de la referida señora tuvo muchas experiencias, una de tantas fue la de haberse estrenado como cabestrero desafiando, a lomo de mula, una fuerte creciente del río Humea, enorme reto para un mocetón de su edad, del cual salió orgullosamente victorioso luego de haberse encomendado a todos los santos, ese día se sintió berraco.

Como dueño de finca y mucho antes de la revolución del Llano, Plutarco Granados tuvo de peón a Guadalupe Salcedo, a quien recuerda como simpático y jovial, de igual manera buen cantor y tiplista pero inexperto trabajador.

Este gran conversador, dueño de especial calidad humana, le ha servido a su pueblo desempeñándose como alcalde, concejal, fundador y presidente del Comité de Ganaderos del municipio, así como presidente del Centro de Historia Juan Galea.

El último cargo lo ocupó desde la creación del organismo, cumpliendo una excelente gestión, siendo una de las más significativas el traslado a Tame de los restos de los hermanos Saturnino y Bonifacio Gutiérrez, lanceros tameños héroes de la batalla del Pantano de Vargas.

Esta cadena de vivencias acumuladas por Don Pluto , como cariñosamente y con su anuencia así lo llaman sus coterráneos, son las que desde hace algunos años le han servido como elementos para incursionar en el mundo literario a través de un estilo sencillo de narrativa costumbrista, caso que él califica como cosa rara pues no recuerda si alcanzó a cursar dos grados de escuela primaria con las hermanas Vicentinas.

Su primera producción intelectual Juan La Garza: el llanero , editada en 1989, trata sobre la vida de la persona de quien aprendió los secretos del trabajo ganadero. Dos años después vino Don Felix Delgado y sus anécdotas que es hasta la presente el único escrito elaborado a partir de la tradición oral en los llanos casanareños.

Para poder publicar estos trabajos, Teresa su segunda compañera, con quien tiene dos pequeñas, ha sido su motivadora constante y por eso dice que es más necia que una hiladilla. Ella organizó rifas y algunas otras actividades que al final no fueron suficientes para cubrir la deuda.

Con el apoyo de Pedro Gustavo Huertas y la Universidad de Tunja se editó en 1993 El Flor Amarillo de Barrancones , conformado por una serie de relatos sobre hechos acaecidos en jurisdicción de Tame.

Por ese mismo año redacta y edita quincenalmente un folleto noticioso en el que versificando y con humor informaba a sus paisanos sobre el acontecer local y exterior.

En febrero de 1996, con el auspicio del Corpes Orinoquia, apareció el más reciente libro de Don Pluto titulado El rescate del HK 1350 , relato en torno a la angustiosa tarea de búsqueda y rescate de su hija María Stella, una de las víctimas del desastre aéreo ocurrido en agosto de 1978, cuando un avión de la empresa Aeropesca que cumplía vuelo entre Bogotá y Tame se accidentó en la cordillera Oriental, pereciendo todos sus ocupantes. Durante 15 angustiosos días con admirable valor afrontó esta difícil misión.

Es pues Plutarco Granados Sánchez o Don Plutarco, un juglar por excelencia, que desde el municipio araucano de Tame y con sus libros elaborados a partir de relatos, aliñados de notas picantes, enriquece, sin mayor instrucción académica, la literatura orinoquense y jalona tareas de las ciencias sociales y administrativas.

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