NO HAY TORTA PA TANTA GENTE

NO HAY TORTA PA TANTA GENTE

Son 16 ministerios, diez superintendencias, cinco departamentos administrativos, alrededor de 7 institutos grandes y 10 embajadas de relieve. Es probable que consejerías no haya en el próximo Gobierno ya que Andrés Pastrana ha manifestado en el pasado su desacuerdo con ellas.

26 de julio 1998 , 12:00 a. m.

En otras palabras no son más de 50 cargos de primera linea los que tiene el nuevo Presidente para llenar. En contraste, la cifra de aspirantes a ocupar alguno de esos cargos en la primera tanda de nombramientos que debe estar en firme la próxima semana, es cuatro o cinco veces superior. En otras palabras, no hay torta pa tanta gente.

El rompecabezas de armar el primer staff de Gobierno es siempre muy complejo, pero en esta ocasión es más difícil por varios motivos. El primero es el ayuno de gobierno real que traen los conservadores de más de 12 años, ya que incluso en el propio Gobierno del conservador Belisario Betancur no se sintieron bien tratados.

Lo segundo es que el paraguas bajo el cual se cubrió la candidatura de Pastrana, la Gran Alianza por el Cambio, fue tan amplio que admitió a un espectro amplísimo de tendencias políticas a las que habrá que conceder espacios de poder. Inclusive, ese paraguas se siguió ampliando con las adhesiones al Gobierno electo a través de los apoyos a Fabio valencia Cossio para la presidencia del Congreso.

En general el nuevo Presidente va a tener que conciliar al menos cuatro grandes grupos de intereses para definir los nombres del equipo que lo acompañará en el primer trecho de su Gobierno: las adhesiones políticas, los respaldos económicos a su campaña, el equilibrio regional, y el deseo de trabajar con su propio grupo de toda la vida.

Veamos los elementos que están jugando en cada uno de estos escenarios: Lo regional, el pedazo que nunca satisface Este ha sido siempre uno de los mayores dolores de cabeza para los presidentes a la hora de conformar gabinetes, de entregar departamentos administrativos, institutos del Estado y cargos en el exterior.

Por lo general, ninguna región queda contenta con esas distribuciones.

En el caso de Pastrana, mirando los resultados de las elecciones, sus principales beneficiarios deberían ser los departamentos de Antioquia y el eje cafetero. No en vano allí sacó casi dos millones de votos.

En este caso, políticos como Fabio Valencia, por encima de los demás, Luis Alfredo Ramos, Manuel Ramiro Velásquez, entre otros, serán los directos beneficiados con las decisiones que pueda tomar Pastrana sobre conformación del Gobierno. Es probable que del grupo de Valencia salga el próximo ministro de transporte, área que ha manejado este dirigente conservador en otros tiempos. Sin embargo, el propio Ramos suena para el cargo.

De otra parte, cobra fuerza el liberal antioqueño, Armando Estrada Villa para ser Mininterior.

También se deben ver favorecidos políticos como Luis Guillermo Giraldo y Humberto De la Calle. Estos dos están asegurados por lado y lado, ya que apoyaron a Pastrana como grupo político (inclusive constituyeron una dirección liberal disidente esta semana), y provienen del eje cafetero, zona clave para el triunfo pastranista.

Giraldo suena para ser Mininterior, y de la Calle también puede ser designado o sugerir un nombre, que con seguridad sería Alberto Calderón, como posible Minminas.

La siguiente zona a mirar es la Costa Atlántica, que aunque electoralmente no se comportó como se esperaba, el hecho de que Pastrana tenga a Gustavo Bell como Vicepresidente es elemento suficiente para pensar en una buena representación de esta zona.

Además, cabe destacar que políticos de este sector del país como Fuad Char y Salomón Náder, entre otros, se la jugaron de lleno y desde un principio con Pastrana.

Cabe recordar que cuando Char adhirió, se aseguró que los consulados y embajadas del área Caribe serían para costeños.

Las tercera, cuarta y quinta zonas a tener en cuenta son el Valle, Bogotá y Cundinamarca, que se comportaron muy bien, electoralmente hablando.

Del Valle suena mucho Carlos Holguín Sardi, aunque no se sabe para qué ministerio. Lo de Bogotá es quizá lo más manejable, ya que buena parte del grupo de trabajo de Pastrana es de aquí.

Otros departamentos del país como Boyacá y Nariño también tuvieron un buen comportamiento, y si no se les da representación en el gabinete, seguramente, les destinará importantes partidas presupuestales.

El problema de ser Gran Alianza El nombre que Andrés Pastrana le dio a su movimiento político, el de la Gran Alianza por el Cambio, seguramente será hecho valer a la hora de repartir la torta burocrática en su Gobierno.

A diferencia de hace cuatro años cuando Pastrana fue apoyado por la Nueva Fuerza Democrática (NFD), el Partido Conservador y unos cuantos liberales e independientes, en la última campaña éste aglutinó en torno a su aspiración a los más disímiles sectores, incluso, hasta a quienes no se imaginaba podían estar sentados en una misma mesa y trabajando por un mismo proyecto político.

En ese sentido, el candidato ha recibido el apoyo de la NFD, el conservatismo, dos sectores liberales el denominado rebelde y otro que se le abrió a Horacio Serpa después de la segunda vuelta, Fuerza Colombia de Harold Bedoya, un sector del M-19 encabezado por Gloria Quiceno y Otty Patiño el grupo cristiano C-4 de Jimmy Chamorro y el de Laicos por Colombia de Carlos Corsi.

Así mismo acompañó a Pastrana un reducto de la CRS encabezada por Adolfo Bula y hasta el sector de indígenas de Martín Tenganá.

Cabe destacar que movimientos independientes como Oxígeno Liberal de Ingrid Betancur y algunas personas de Opción Vida movimiento que impulsó la candidatura de Noemí Sanín como Carlos Lleras de la Fuente y Martha Lucía Ramírez también se inclinaron por Pastrana.

Así pues, ante esta situación Pastrana debe estar utilizando mucha calculadora y regla, a fin de que la milimetría le salga lo más exacta posible, ya que este es el factor que le hace más difícil la escogencia y acomodamiento de su gobierno.

La NFD, lógicamente debe tener la participación más importante (ver módulo alterno).

El Partido Conservador ya tiene una cuota en el gabinete: la de Juan Camilo Restrepo, pero, definitivamente, habrá varias más.

A los liberales rebeldes y a aquellos que se han declarado colaboracionistas les dará también importante participación con tres o cuatro ministerios y también a nivel de cargos de relevancia en el servicio exterior.

De hecho ya se habla que unas de las personas que podrían ocupar el ministerio de Defensa es el ex designado Juan Manuel Santos.

Los demás movimientos seguramente tendrán representación a nivel de consejerías y a nivel de embajadas y consulados.

Los de izquierda podrían colaborar en temas como la paz y los derechos humanos. Los indígenas en tareas relacionadas con sus comunidades a nivel de programas ministeriales y consejerías, entre otros.

Por el lado de Opción vida, aunque no está autorizados a hacerlo a nombre del movimiento, Martha Lucía Ramírez y Carlos Lleras suenan para ocupar el Ministerio de Comercio Exterior y una de las principales representaciones diplomáticas en el exterior, respectivamente.

Y qué hacer con los de la plata? Hay quienes dicen que a un presidente no lo elige el pueblo, sino la plata con que cuenta para hacer campaña.

Cierto o no, en las pasadas elecciones presidenciales el factor dinero jugó un papel muy importante y, sobre todo, los grupos financieros que invirtieron muchos millones en las campañas en contienda electoral.

Bien pueda que las personas y grupos económicos que apoyan a un candidato no tengan representación en el gabinete, pero sí van a jugar un papel muy importante a la hora de presentarse licitaciones y en la adjudicación de grandes contratos que otorgue el Estado. Eso ya se ha convertido en toda una tradición política.

El presidente Pastrana tendrá que conciliar con los intereses de varios grupos económicos que aportaron importantes sumas de dinero a su campaña, pero principalmente, con el Sindicato Antioqueño, la Fundación Sendero y con el Grupo Ardila Llle, que fueron de los mayores colaboradores.

El caso del primero es bien diciente, ya que entre todas las empresas que lo conforman se entregaron más de mil millones de pesos para la campaña pastranista, es decir más del 15 por ciento del total de recaudos que se acercaron a los 8 mil millones en las dos vueltas.

El sindicato es el único grupo económico que ya sabe que tiene un hombre cercano adentro: Juan Camilo Restrepo, el próximo nuevo minhacienda, a quien ellos apoyaron en la pasada campaña electoral.

En cuanto a Ardila Llle, su emporio de empresas aportó más de 500 millones de pesos a través de Gaseosas Lux y de otras firmas.

Uno de los principales aportantes es la Fundación Sendero que destinó a la campaña de la Gran Alianza por el Cambio 550 millones de pesos. Paradójicamente, no se conoce nada acerca de esta fundación.

Igualmente se destaca el Grupo Bolívar, que a través de sus corporaciones financieras como Davivienda y Capitalizadora Bolívar aportaron más de 150 millones de pesos.

La Corporación Financiera del Valle entregó 100 millones de pesos. Uno de sus principales directivos, Luis Carlos Valenzuela está sonando fuertemente como posible ministro de Minas y Energía.

Aquí también cabe destacar los aportes hechos por personas naturales. Es el caso de Andrés Uribe Arango y Ricardo Uribe Arango quienes la dieron a la causa pastranista 212 y 200 millones de pesos, cada uno.

Así mismo, aparece como donante con 50 millones Margarita viuda de Gerlein, familiar de los Gerlein de Barranquilla.

Lo más común es que personas vinculadas con los emporios económicos sean vinculados al servicio exterior en embajadas o consulados.

Se la juega con sus amigos Si hay personas de las que Andrés Pastrana no se podrá olvidar a la hora de conformar su Gobierno será del equipo de colaboradores y amigos que lo vienen rodeando desde hace 10 años, desde los tiempos de la Alcaldía y luego con la Nueva Fuerza Democrática.

De hecho durante la campaña presidencial, Pastrana dijo: Yo voy a gobernar con mis amigos .

Por ello, su principal grupo de asesores, son quienes, precisamente, suenan para ocupar los principales ministerios, cargos cercanos al Presidente y una que otra consejería y embajada de relieve.

De ahí que, lógicamente, Pastrana tendrá que empezar a descontar de la nómina los cargos que les encargará a sus amigos.

El staff íntimo de Pastrana bien se puede decir que no supera las diez personas. Este lo encabeza el próximo ministro de Relaciones Exteriores, Guillermo Fernández de Soto, quien desde hace varias semanas se viene enterando plenamente de las actividades de la Cancillería y del estado en que se encuentran los procesos políticos con otros países.

Uno de los colaboradores que más relevancia ha adquirido en las últimas semanas ha sido Victor G. Ricardo, quien tras promover los encuentros con la comandancia de las Farc suena como posible Alto Comisionado de Paz, e incluso, como ministro del Interior.

Juan Hernández, su eterno secretario privado será el nuevo secretario general de la Presidencia de la República.

Jaime Ruiz, uno de los principales consejeros económicos de Pastrana, irá a Planeación Nacional. El ex senador Eduardo Pizano, quien en el Congreso se especializó en temas relacionados con las comunicaciones podría ocupar la cartera de esa rama o también la presidencia de Telecom, cargo muy importante por el desarrollo futuro del área de las telecomunicaciones.

Aunque a Luis Alberto Moreno se le viene alistando todo para que se vaya a la embajada en Washington, sin embargo, sabiendo que es uno de los hombres más cercanos al nuevo Presidente, bien podría quedarse en el país en casa de Nariño.

Claudia de Francisco, pastranista aplicada, suena como posible ministra de Comunicaciones o en su defecto iría a Telecom. La decisión entre su nombre y el de Pizano para el Ministerio se está consultando, puesto que existe la duda de que De Francisco tenga algún impedimento debido a que su esposo, Rafael Pardo, es director de informativos de la noche de uno de los canales privados.

Finalmente, otro de los amigos de Pastrana es su jefe de comunicaciones, Otto Gutiérrez, quien será su secretario de prensa.

Otra de las personas cercanas al presidente electo es Luis Fernando Ramírez, pero sobre él no se tiene claro que cargo pueda ocupar.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.