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CÓMO SANAR HERIDAS EN CASA

CÓMO SANAR HERIDAS EN CASA

Dentro del hogar también se pueden sufrir accidentes, por eso, en caso de heridas es importante saber aplicar los primeros auxilios para tratarlas correctamente, facilitar su cicatrización y reducir el riesgo de infección.

Toda situación en la que exista pérdida o lesión de piel se considera una herida. Sin embargo, las hay superficiales y profundas y cada una requiere de un procedimiento especial. A continuación el médico general Gustavo López indica cómo hacer curaciones y cuando es necesario transportar al herido a un centro médico: * Heridas pequeñas: Primero hay que descubrir la herida y lavarla con abundante agua potable o con suero fisiológico para retirar las partículas de polvo o mugre que puedan contaminarla e infectarla. Luego, con gasa se aplica un desinfectante, como el Isodine. Posteriormente, se cubre la herida con otra gasa limpia y se sostiene con un esparadrapo o una cura. Actualmente, existe una cinta adhesiva que reemplaza la sutura, ya que se adhiere muy bien a la piel y, a su vez, contiene unos orificios de ventilación por donde se puede aplicar el desinfectante, lo que acelera el tiempo de cicatrización de la herida.

* Para detener la hemorragia: Se debe realizar una presión firme y sostenida para detener la salida de la sangre. Cuando la herida se localiza en uno de los brazos, conviene levantarlo por encima del nivel del corazón para reducir el flujo sanguíneo. Asimismo, se puede hacer un torniquete. Para aplicarlo se hace una tira de tela, se amarra por encima de la herida (si es en una extremidad) y se ajusta hasta que deje de salir sangre. Es importante aflojar el torniquete cada 15 minutos porque, de lo contrario, se puede presentar una gangrena debido a la falta de oxígeno en los tejidos. Si después de cinco minutos no ha parado la salida de sangre, es indispensable llevar rápidamente al enfermo a un centro de urgencias médicas.

Cuando se está en un clima cálido, se debe aplicar la vacuna contra el tétano en pacientes mayores de 14 años (los niños están protegidos por la vacuna de DPT que se aplica en la infancia).

* La cicatrización: El proceso de coagulación de una herida superficial, cuando la persona tiene buena cicatrización, no supera los cinco minutos. Luego de que la sangre se coagula, la parte afectada se inflama (hay dolor, edema o hinchazón y secreción de líquido seroso (suero de la sangre) y produce una costra en la que se forman nuevos vasos sanguíneos, hasta que salga la nueva piel. La costra limpia aparece a las 72 horas, es más fina y pulida que las anteriores. Por último, cuando hay ruptura de tejidos y se forma cicatriz hay que recubrirla con cualquier marca de bloqueador solar para impedir la pigmentación oscura de la piel.

* Factores que intervienen en la cicatrización: La salud y el estado nutricional de la persona; el tipo de piel; el tamaño, la localización de la herida, la profundidad y las secuelas que pueda generar la lesión en otras estructuras. Vale aclarar que algunos medicamentos o tratamientos como la radio o quimioterapias alteran el proceso de cicatrización.

* Complicaciones: Una herida se complica cuando se infecta o no cicatriza adecuadamente. Es importante lavar con abundante agua (nunca utilice jabón porque tiene sustancias químicas que la pueden irritar) y cubrir las heridas pequeñas con una cura, gasa o esparadrapo para impedir que se sobreinfecten o se golpeen. La curación se debe cambiar cada 24 horas. Nunca hay que aplicar otra sustancia, distinta a un desinfectante, con el fin de trancar la hemorragia porque contamina la herida y empeora el cuadro clínico. En caso de que la herida se irrite, aumente la inflamación, esté acalorada, tenga un halo rojo alrededor y duela es porque no ha evolucionado correctamente y está infectada. En consecuencia, hay que consultar al médico para volver a limpiarla y suministrar un antibiótico para combatir la infección.

De otra parte, las heridas más riesgosas y difíciles de tratar son las de las manos, los pies, la cara y el cuello, ya que en estas zonas hay más cantidad de vasos sanguíneos (se pierde más sangre) y, además, se puede involucrar un tendón, una arteria o una vena.

* Recomendaciones: Las heridas que se pueden curar en la casa son las que solamente afectan la primera capa de la piel (epidermis), no son muy abiertas y no miden más de un centímetro. Cuando se observa la capa grasa del cuerpo (tejido blanco) o hay daño de las terminaciones nerviosas, es necesario acudir al hospital. A veces no importa tanto el tamaño, sino el sitio y las estructuras comprometidas en la lesión. Además, por más que todas las heridas cicatricen de forma similar, hay que determinar qué la ocasionó para facilitar las condiciones de la curación.

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