AL VAIVÉN DEL TIEMPO

AL VAIVÉN DEL TIEMPO

Toda una cuadra repleta de pequeñas y novedosas artesanías, bordea el hilo de agua que queda de lo que algún día fue la quebrada de las Nieves. Campesinas ataviadas con chales negros y anchos faldones extienden sus costales de fique en el suelo para exponer los canastos, las chivas y las iglesias elaboradas en arcilla y madera. La escena se repite a lo largo de los siete antiguos puentes de piedra y de algunos de los callejones adoquinados de la Villa de los Caballeros de San Juan de Girón.

10 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Al tiempo, en la cuadra de abajo, el colesterol y la fritanga se apoderan de provocativas bandejas con chicharrón, morcilla y longaniza. Manjares que compiten con la calle de la arepa de maíz, el cabrito y la chanfaina.

La Villa, Monumento Nacional en donde relucen las casas blancas, adornadas con zócalos cafés, celebra --el próximo martes-- 360 años de su fundación. Con alborada musical, orquestas, bandas y la inaguración de algunas obras, se revivirán los pasos de Francisco Mantilla de los Ríos, quien fundó esta población, el 15 de enero de 1631.

Girón es un pueblo tranquilo en donde se vive aún del pasado, en medio de la algarabía y el corre corre de la plaza central. En él, los vientos coloniales se apoderaron de las calles empedradas, de los balcones de madera vieja y de las amplias casonas con largos corredores y floridos jardines.

Encumbrado en la Cordillera Oriental, sólo se presiente su cercanía cuando desde lejos se divisan los rojizos tejados de barro, carcomidos por el tiempo e invadidos por la maleza y la humedad del musgo.

Allí, el tabaco hace de la tierra un juego multicolor. Primero, verde, viste las montañas y las ondulantes colinas que se entrecruzan al norte de Santander. Después, con un color café amarillento, da vida a las bodegas y a los enormes tejados en los que cuelgan por varios días las hojas para luego convertirse en cigarrillos, chicotes y tabacos.

A escasos 10 kilómetros de Bucaramanga, Girón se ha convertido desde 1882 en el refugio del Señor de los Milagros. Por eso, majestuosa y dominante, se levanta en pleno centro de la población una catedral blanquecina, punto obligado del peregrinaje sacro en el oriente colombiano.

Su historia guarda gritos comuneros. Revoluciones que hicieron vibrar, algún día, el Valle del Río de Oro y los pueblos aledaños, como Lebrija, la capital piñera de Colombia.

De todo su pasado, hoy permanecen incólumes, reliquias arquitectónicas, entre las que se destacan un templo construido a fines del siglo XIX --en donde repican las campanas de bronce más sonoras del país--, la capilla de Las Nieves --la primera fundada en Girón-- y el Museo Religioso.

También, se escuchan aún chirriar los tablados de la enorme Mansión del Fraile, la casa en donde nació el sacerdote Eloy Valenzuela, segundo científico en importancia de la Expedición Botánica, después del sabio Mutis. Este recinto, que se conserva intacto desde la época cuando el Libertador Simón Bolívar iba a pasar sus temporadas de veraneo, es hoy un acogedor hotel colonial.

Pero a pesar de preservar múltiples monumentos, callejones y plazoletas, Girón se debate entre el pasado y el futuro. Por un lado, la zona industrial de Bucaramanga y, por el otro, los nuevos barrios y urbanizaciones han ido encerrando o acaparando a la hidalga población.

Es tal su cercanía con la Ciudad Señora que, de pronto, parece fundirse al área metropolitana. Pero, a pesar de que el modernismo la persigue a pasos gigantescos, aún se eleva orgullosa y conserva en sus anales anécdotas como la destrucción de valiosos archivos y documentos que reposaban en la vieja casona en donde funcionaban la Alcaldía y la cárcel.

Un demente que fue llevado a la prisión provocó un incendio que acabó con el registro de varios centenares de años. Sin embargo, con la colaboración del Banco de la República, parte del archivo fue recuperado.

En medio del aire ciudadano que cada vez la tienta a ser parte de una gran urbe, ronda el olor de los cortados de leche de cabra, del arequipe y las frutas rellenas que llevan por todo el país el sabor de la patria gironesa. DATOS VITALES COMO LLEGAR A Bucaramanga se llega por tierra $5.550, salen buses cada hora por la mañana y cada media hora por la tarde (aprox. 8 horas de viaje) o por aire $21.360 salidas diarias en la mañana y en la tarde. Desde Bucaramanga salen permanentemente buses Trans--Girón cada quince minutos, pasaje $60 y $65 y taxis (aprox. $800). DONDE DORMIR Hotel San Juan de Girón ($17.800) Camarú Río de Oro Las Nieves Tarifa habitación doble QUE COMER Cabrito, chanfaina, arepa de maíz, cortados de leche de cabra, frutas rellenas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.