EL MEJOR AMIGO PARA LOS SOLITARIOS

EL MEJOR AMIGO PARA LOS SOLITARIOS

El ganador del primer lugar en el concurso Gotas de tinta! fue el niño Saúl Martínez Díaz de 10 años de edad, quien cursa tercero de primaria en el Colegio Básica Rural Santa Teresita.

21 de julio 1998 , 12:00 a. m.

Había una vez un hombre que vivía muy solo en una aldea. Vivía tan triste porque no tenía un acompañante. Un día se fue de paseo donde su tío Juan y le dijo: Hola, puedo quedarme unos días contigo? Y él le contestó: Bueno.

Pasaron los días, duró tres días y le dijo: yo ya me voy a casa.

Se fue y por el camino oyó un latido: Guau, guau, guau. Y él fue y vio: Oh un perro!, que lindo eres, vamos, él se lo llevó, lo cuidó, lo alimentó y él se sintió muy contento porque ya tenía un acompañante y él tenía un pajarito que le daba mensajes, un día vino el pájaro y le dijo: Hola, viene tu tío Juan y él dijo gracias, el tío llegó y dijo Hola como te va, él contestó: muy bien y el tío le preguntó estás solo? el le contestó yo tengo un acompañante, cuando fui a tu casa por el camino me encontré un perro entonces me lo traje.

Oh, me alegro que te hayas encontrado un acompañante!, él dijo me voy, venía a ver como estabas.

Entonces pasaron los días y decidió ir a visitar a su tío entonces el perro latió Guau, Guau, Guau, entonces él le contestó: no te puedo llevar, tienes que cuidar la casa, se despidió y se fue.

El llegó y le dijo: Hola como estás? Bien respondió el tío, le dijo trajiste a tu perro? y él le contestó no, entonces pasaron 5 días y él le dijo al tío me voy, él iba por el camino y sintió como un desespero, se fue rápido y no encontraba a nadie, fue a la azotea y encontró a su querido perro muerto y dijo que tristeza! y él de la casa no salió 6 días.

La casa se parecía sola y él se enfermó y alguien sabía que él vivía ahí, él entró y vio que él estaba acostado y le dijo: Cómo te va? y él respondió: Hola, estoy muy enfermo. Cómo sabías que estaba muy enfermo? La ventana estaba abierta y quise entrar. El dijo: mi amigo se me murió, le dejaré esta casa y todas mis pertenencias y el amigo le dijo me voy por la tarde y le traigo un doctor.

El amigo sabía que el perro ya estaba muerto pero por consolarlo le trajo el veterinario pero ya era inútil, el perro estaba muerto. El quería a su perro ya que era su único compañero, su familia la había perdido cuando él era muy pequeño, no tuvo calor de hogar, vivía muy solitario, triste, no le miraba sentido a la vida, no tenía sino su amigo Juan con el que se conocían desde niños, por eso la pérdida de su perro fue para el muy dura y triste, por eso no encontró otra salida que la de irse, pensando con eso dar fin a su problema.

Emprendió el viaje hacia otra ciudad en busca de su hermano, ese hermano que no tenía pero que en su mente existía.

Llegó a una ciudad para él desconocida, vagaba por las calles sin encontrar nada que le llamara la atención. Al anochecer se quedó dormido en la calle y cuando despertó vio a su lado un hermoso perro que le lamía la cara y los pies, fue tanta su alegría que en compañía de ese perro, volvió a su casa, de la que nunca volvió a salir

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