VENEZUELA RECIBE EL MAYOR GOLPE EN LA REGIÓN POR LA CAÍDA DEL PETRÓLEO

VENEZUELA RECIBE EL MAYOR GOLPE EN LA REGIÓN POR LA CAÍDA DEL PETRÓLEO

Los países productores de petróleo de América Latina se han visto afectados por la reciente caída mundial en los precios del crudo. Venezuela, en particular, podría enfrentarse a serios problemas durante los próximos meses. (VER GRAFICA: PRECIO DEL CRUDO WEST TEXAS INTERMEDIATE)

15 de enero 1998 , 12:00 a. m.

La baja en los precios del petróleo significa pérdidas de miles de millones de dólares para Venezuela, México, Ecuador, Colombia y Argentina, países cuyas ganancias de la exportación dependen en gran medida del sector petrolero.

Ayer, el precio del crudo de referencia de West Texas Intermediate alcanzó los US$16,48 por barril, su precio más bajo en los últimos doce meses. La cifra también representa una baja de más de un tercio desde hace un año.

En Ecuador, por ejemplo, más de un tercio de las ganancias asociadas con la exportación de productos (excluyendo el sector de servicios) provienen del sector petrolero. En Colombia, el petróleo sobrepasó al café para convertirse en su principal exportación hace ya dos años. Y un 12% de las exportaciones de Argentina se derivan del petróleo.

En México, el nuevo secretario de Hacienda, Angel Gurría Treviño, anunció ayer que debido a la caída en los precios del petróleo, el gasto público se reducirá casi en US$2.000 millones. Para lograrlo, el gobierno mexicano tendrá que cancelar diversos proyectos de inversión en el sector público. Los pronósticos de crecimiento económico en 1998 han sido reducidos del 5,2% al 5%. El petróleo constituye un 20% de las exportaciones de productos mexicanos (sin contar la producción de las maquiladoras). Gurría pronostica que el precio promedio ponderado del petróleo será de US$13,50 por barril este año, su nivel más bajo en cuatro años.

Pero de todos los países de la región, ninguno es tan vulnerable como Venezuela. Casi una tercera parte de su Producto Interno Bruto (PIB) se debe al sector petrolero. Venezuela es el principal proveedor de petróleo a Estados Unidos y el tercer productor más importante del mundo con una producción de 3,4 millones de barriles diarios. No es extraño, entonces, que su economía prospere cuando los precios suben y que se arrastre cuando caen.

El gobierno venezolano basa su presupuesto oficial para 1998 en que el precio de su crudo sería de unos US$15,50 por barril. Esta semana, el precio cayó a menos de US$13,00. De no recuperarse, el gobierno podría quedarse corto en sus cálculos. Según UBS Securities LLC de Nueva York, el gobierno venezolano podría perder US$3.000 millones en exportaciones y US$2.500 millones en la facturación relacionada con el petróleo. Las pérdidas podrían ser compensadas parcialmente por las inversiones de compañías petroleras extranjeras y por la venta de activos estatales. Se espera, por ejemplo, que el gobierno reciba un par de miles de millones de dólares a raíz de la privatización de una gigantesca minera estatal.

En vista de la reciente caída de los precios, el gobierno venezolano anunció la semana pasada que reduciría en US$2.100 millones el gasto público. El Congreso todavía tiene que aprobar la medida, y convencerlo no será fácil tomando en cuenta que hay elecciones nacionales en diciembre y que las campañas políticas están en pleno apogeo.

Nuestro pronóstico de crecimiento para el PIB en 1998 era del 6,5% , dice Ricardo Penfold, economista de Santander. Investment.

Lo reducimos al 5,5% debido al precio del petróleo y las repercusiones en torno a la reducción del gasto público, que Penfold espera que se apruebe.

Como resultado de todo esto, sigue aumentando la presión sobre el bolívar venezolano, que muchos economistas consideran sobrevalorado.

El bolívar venezolano se está convirtiendo en una bomba de tiempo , dice Arturo Porzecanski, economista jefe para Latinoamérica en ING Baring de Nueva York. Necesitarán un poco de suerte para poder llegar a final de año sin una devaluación importante , subraya.

Porzecanski no quiso decir exactamente hasta qué punto está sobrevalorado el bolívar. Esta cuestión se ha convertido en un punto de intenso debate entre los economistas. Sin embargo, Porzecanski sí señaló que mientras que el año pasado Venezuela tuvo una inflación de casi el 40%, el valor nominal de su moneda cayó solamente un 6%. Esto significa que tomando en cuenta la inflación la moneda se ha apreciado un 30%.

Ayer, los funcionarios del gobierno venezolano realizaron una serie de declaraciones para apoyar a la moneda. Freddy Rojas Parra, ministro de Hacienda, dijo en una entrevista que los banqueros tienen que olvidarse de la idea de que se van a hacer ricos en 24 horas porque va a haber una devaluación . Y añadió: Sáquense eso de la cabeza .

La semana pasada, la preocupación que existe sobre el petróleo y los efectos de la crisis monetaria en Asia presionaron al bolívar y a la bolsa de Venezuela. El Banco Central dijo haber gastado varios cientos de millones de dólares en defensa de la moneda. En lo que va de año, el índice bursátil BVC de acciones venezolanas ha caído más de un 15% en dólares.

Los corredores temían que el Banco Central fuera a cambiar su política monetaria, y abandonara la angosta banda cambiaria que ha usado hasta ahora para mantener bajo control tanto la depreciación del bolívar como la inflación. El Banco Central actuó para restablecer la calma este martes, aumentando muy ligeramente la depreciación de la banda cambiaria que permite por mes, de 1,16% a 1,28%. Ayer, el bolívar cerró a 507 por dólar.

Sin embargo, el hecho de que Venezuela no haya contenido el gasto público cuando las cosas iban mejor se traducirá en dificultades ahora. La nómina de empleados del sector público venezolano es una de las más grandes de Latinoamérica, con casi 1,3 millones de personas. El gobierno suele exceder ampliamente los presupuestos que fija. UBS dice que en 1996, por ejemplo, el gasto público fue casi un 30% mayor de lo que se había previsto.

La fortaleza de la industria petrolera... ha permitido al gobierno no tener que hacer los cambios necesarios en su política fiscal y monetaria , dice uno de los informes recientes de UBS. Lawrence Krohn, director de investigaciones de América Latina para UBS, está preocupado pero no espera una gran devaluación antes de fin de año. Krohn asegura que sería el suicidio político para Rafael Caldera, el presidente del país. El presidente no quiere irse como la persona que devaluó y redujo los salarios reales de los trabajadores , explica.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.