Y EL NÚMERO GANADOR ES...

Y EL NÚMERO GANADOR ES...

Entraron con una caja de cartón y siete bandejas, de esas donde empacan huevos, llenas de pimpones de colores. Los asistentes se fueron arremolinando y el silencio se hizo evidente. Luego, alguien gritó: Señores! va a empezar la lotería... .

31 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Y así fue. En menos de media hora se rifaron cinco contratos de menor cuantía en un proceso nuevo que el alcalde de Neiva, sacerdote Jorge Lorenzo Escandón, impuso para darle mayor transparencia a su administración.

Grandes y pequeños contratistas, nativos y extraños, llegaron puntuales a la cita, ese jueves 20 de agosto. Entre sus manos guardaban con sigilo el papel que contenía el número que les dieron al inscribirse para el sorteo.

El nerviosismo aumentaba. Muchos de los arquitectos e ingenieros allí reunidos reían a carcajadas. Otro concursante miraba hacia cielo, como buscando ayuda divina, así se quedó durante toda la rifa y no movió ni un músculo.

Otros se frotaban las manos y miraban el espectáculo como si no fueran parte de él, como si lo estuvieran viendo por televisión.

La hora de la verdad De pronto, el asesor para la contratación de la Alcaldía, arquitecto Ludert Albán Ordóñez, empezó a contar, uno por uno, los pimpones marcados con grandes números negros, que para la ocasión servirían de balotas, al mismo tiempo que los depositaba en la caja de cartón.

Uno de los jugadores se subió a la tarima y empezó a agitar la caja.

Había grandes y pequeños contratos: reparaciones locativas, ampliación de colectores, construcción de comedores estudiantiles. Todos por valores que oscilaban entre los 9 y los 54 millones de pesos. Era el momento de la verdad. La balota favorecida se llevaría como premio un contrato.

Entonces, apareció el primer ganador. La bola marcada con el 141 rompió la tensa escena.

No faltaron los gritos, las risas y los brazos levantados en señal de triunfo, y, por supuesto, las caras largas y preocupadas de quienes no vieron sonreír a la diosa fortuna. Otra vez será! Suerte semanal Cada semana se repetirá la misma historia: caras angustiadas, risas nerviosas, gritos de júbilo y, al final, el optimismo de unos y la desilusión de otros.

No es secreto para nadie que los alcaldes pagan sus favores políticos o personales adjudicando a dedo este tipo de contratos de menor cuantía, es decir, menores de 60 millones de pesos. La Ley 80 de 1993 o Régimen de Contratación los faculta para hacerlo , dice Albán.

Por esto el alcalde Escandón decidió, dentro de su programa bandera Ciudad Educadora , incluir la rifa como método para asignarlos. Ya ha realizado dos sorteos, en los que ha adjudicado en total nueve contratos. De esta forma deja a la mano de Dios y la suerte todo el trabajo.

Para el alcalde de Neiva y su asesor en la contratación este proceso limpia a la administración, la vuelve transparente.

De acuerdo con el tipo de obra, explica el burgomaestre, la Alcaldía de Neiva elabora y publica un pliego de condiciones.

En el pliego se determina la clase de profesionales que se requieren y, lo más importante, el presupuesto con que se cuenta. Además, se explica en qué consiste la obra, el lugar y la fecha de apertura y el cierre de la inscripción.

El arquitecto o ingeniero favorecido debe además cumplir con los requisitos exigidos por la ley, entre los que se cuentan las respectivas pólizas de calidad, estabilidad y responsabilidad civil, entre otras.

Si no cumple, volverá a efectuarse el sorteo. Y alguien volverá a gritar: Señores! va a empezar la lotería .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.