NUEVA MASACRE DE CAMPESINOS

NUEVA MASACRE DE CAMPESINOS

Cuando a nivel nacional y departamental se estaba respirando un clima de tranquilidad y se hablaba de acercamientos con los grupos armados al margen de la ley, un nueva masacre conmocionó a la región y al país.

10 de julio 1998 , 12:00 a. m.

Aunque aún es incierto el número de personas que murieron a manos de un grupo paramilitar, en límites de los departamentos de Meta y Vichada, extraoficialmente se habla de al menos 12 personas asesinadas.

Una comisión de la Cruz Roja Internacional y la Fiscalía Regional de Oriente, se encuentra en el lugar de los hechos desde el miércoles anterior con el objetivo de verificar las informaciones iniciales, y en el caso de los funcionarios de la Fiscalía adelantar las diligencias judiciales respectivas.

Las primeras informaciones sobre este hecho violento se conocieron el martes, por boca de la Defensora Regional del Pueblo, Rocío López de Róbinson y del Presidente seccional de la Cruz Roja Colombiana, Teddy Tornbaum. Según la Defensora Regional del Pueblo en el Meta, ese día recibió bajo la gravedad de juramento, la declaración de una persona que estuvo presente en el lugar de los hechos y que logró salvarse de la masacre registrada en Puerto Oriente (Vichada).

De acuerdo con el relato del testigo, que solicitó reserva de identidad, en los hechos perdieron la vida 12 personas, entre ellas tres menores de edad. Dijo que de los muertos, sólo se habían logrado recuperar seis cuerpos y que los demás estaban desaparecidos.

Eran paramilitares e iban vestidos de verde como el ejército, llevaban armas cortas y largas y dispararon contra las personas que iban en el carro que estaba sobre el planchón , asegura el testigo.

El hombre afirmó igualmente, que en la masacre perdieron la vida su esposa y sus dos hijos menores de edad, cuyas identidades se abstuvo de revelar la Defensora del Pueblo. El hombre, que se salvó junto con su hija de 9 años y logró salir del lugar en una avioneta, relató que el planchonero, conocido en la zona con el sobrenombre de el palillo fue descuartizado por los paramilitares y los restos de su cuerpo arrojados al río.

Además, en los hechos perdió la vida el hijastro del planchonero, un pequeño indígena de nueve años de edad. La señora López de Róbinson aseguró que no se desplazó al lugar de los hechos porque no corresponde a su jurisdicción pero que la declaración fue recibida por tratarse de un desplazado. Igualmente, manifestó que informar a las autoridades del Vichada sobre los hechos, pues estas no tenían conocimiento de lo sucedido.

Muertes confirmadas LLANO 7 días logró confirmar ayer, en Puerto Príncipe, que las personas muertas y que han sido plenamente identificadas son: Gentil Sandoval, quien fue sepultado en el día de ayer, Oscar Montes Escobar y Luz Miryam Martínez, cuyo cuerpo todavía permanece sin sepultura ya que su esposo espera trasladarla a Villavicencio.

En una finca cercana a Puerto Oriente se encuentran en una fosa común los cuerpos de Luis Felipe vila, Alex Sandoval, Carlos Sánchez (menor de edad) y N.N. Chucho , quien era el conductor del camión.

Como desaparecidos las autoridades han declarado a Luis Quezada, la menor de edad Cándida Sánchez y Tiberio López.

Los pobladores de la región, la Cruz Roja Internacional y la Fiscalía continúan en la búsqueda de dos cuerpos que según testigos fueron arrojados al río.

Un poblador de Puerto Príncipe, que pidió no ser identificado, narró que él recogió en Puerto Oriente los cuerpos de Miryam Martínez y Gentil Sandoval y los trasladó hasta el poblado. La señora murió junto con sus dos hijos, menores de edad, que se encontraban de vacaciones.

Al cierre de esta edición, ayer en la tarde, la comisión de la Cruz Roja Internacional y la Fiscalía Regional de Oriente seguía en la zona intentando rescatar los cadáveres de las restantes víctimas.

La misma fuente reveló que los hechos se presentaron cuando varios habitantes de Puerto Príncipe se movilizaban en un bus de Flota la Macarena que se desplazaba hacia Puerto Gaitán (Meta) y al pasar el río Planas fueron atacados por un grupo de aproximadamente 100 hombres armados, que se movilizaban en dos volquetas.

Los hombres luego de bajar del bus a las personas les disparaban y luego los descuartizaban. Algunas de las víctimas fueron arrollados con los vehículos en los cuales se movilizaban los hombres armados.

Agregó que: por ejemplo a don Gentil le quitaron la cabeza después de dispararle varios tiros y doña Miryam tenía las piernas todas como deshilachadas . Según su relato, luego de cometer el hecho, los presuntos paras se comunicaban por radioteléfonos con otros hombres que al parecer eran los jefes y les contaban lo que estaban haciendo, y estos a su vez les decían que los mataran a todos. Maten a todos esos hijueputas guerrilleros, decían los hombres por el radioteléfono , añadió.

Varios habitantes de Puerto Príncipe, manifestaron que todas las noches, desde el domingo anterior se van a dormir a las fincas de la zona rural o al monte, por temor a una nueva incursión, por cuanto en la zona aún no hay presencia de las autoridades.

Los consultados aceptaron que la mayoría de habitantes de la región se dedican al cultivo de coca para subsistir económicamente. El hecho de que cultivemos coca no significa que seamos guerrilleros , dijo otro de los moradores. Agregó que, por qué los paramilitares no se enfrentan con los guerrilleros que andan armados y uniformados, y no con la población civil indefensa, incluidos menores de edad.

Amenazas desde hace un año Según esta misma versión desde hace un año se venía anunciando la llegada de un grupo de paramilitares. Por el radioteléfono del pueblo nos mandaban razones que nos fuéramos del pueblo porque nos iban a matar. En los buses que llegan -cada ocho días- llegaban también amenazas y razones de que desalojáramos el caserío.

Desde esa época se escuchaba que los paramilitares se encontraban cerca a Puerto Gaitán y que hacían retenes en el alto Neblinas pidiendo plata y los nombres de la gente que se movilizaba en ambos sentidos . El mismo campesino que narró lo anterior dijo que nadie salió del pueblo, porque no tienen más para donde irse.

Agregó que la gente del pueblo sabe quiénes son los matones y acusaron a varios habitantes de la región y a una autoridad civil de la zona de patrocinar estas acciones.

Ahora la mayoría de los habitantes intentar salir de la población por todas las vías posibles y permanecen al lado de los aviones en los que se desplazan los periodistas implorando que los saquen de la zona. Varios pobladores afirmaron que aunque no tienen plata ni en dónde les puedan prestar ayuda, su aspiración es salir de Puerto Príncipe para no tener que vivir con la zozobra de la muerte y de las autodefensas al otro lado del río.

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