EL TLC DA UNA MANO A LAS TEXTILERAS MEXICANAS

EL TLC DA UNA MANO A LAS TEXTILERAS MEXICANAS

La industria textil mexicana, actualmente en pleno repunte, tembló cuando la crisis de las divisas asiáticas amenazó con desatar una ola de exportaciones de ropa barata a Estados Unidos. Pero gracias al Tratado de Libre Comercio (TLC), los textileros mexicanos se están manteniendo algo más que a flote.

21 de julio 1998 , 12:00 a. m.

El TLC, firmado en 1994, ha demostrado hasta ahora que las divisas devaluadas no son más poderosas que las fronteras abiertas y la proximidad geográfica cuando se trata del comercio de confecciones. De hecho, decenas de fabricantes de productos textiles y confecciones están trasladando a México sus fábricas de Asia y el Caribe, que hacen desde camisas hasta ropa interior.

En 1996, México desplazó a China para convertirse en el mayor exportador de textiles y ropa a EE.UU., en términos de volumen. Los dos países están en un mano a mano por el liderazgo en cuanto a la facturación en dólares: en los primeros cuatro meses de 1998, cada uno exportó unos US$2.300 millones. Pero mientras que las exportaciones de confecciones de China comienzan a estancarse, las de México registran un alza del 27% frente al año pasado.

En gran parte es porque el TLC redujo los aranceles y eliminó las cuotas de exportación que en el pasado habían hecho que México fuera un destino menos atractivo para las compañías que países con mano de obra más barata, como China. El TLC nos abrió todo un nuevo mercado , dice Guillermo Saldaña, jefe de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), en Torreón, la capital de las confecciones al norte del país.

El negocio de los jeans aquí en Torreón es un buen ejemplo. En 1994, Torreón exportó menos de US$250 millones; el año que viene, se espera que exporte US$1.000 millones en jeans de marcas Wrangler, Old Navy, Tommy Hilfiger y Gap. El auge de las exportaciones ha creado 35.000 nuevos empleos en esta árida ciudad a cinco horas por carretera de la frontera con EE.UU.

El aumento de la inversión en Torreón ha cobrado vigor en los últimos tiempos a medida que desaparecen las últimas barreras hacia el mercado de EE.UU. Bajo el TLC, se le concedió cierta protección temporal a los fabricantes de ropa y a los textileros de EE.UU.

Durante los primeros cinco años del acuerdo, por ejemplo, los productores mexicanos tienen que pagar un impuesto para vender jeans en EE.UU. si ellos mismos cortaron las partes, o si los destiñeron en los tonos descoloridos que quieren los minoristas. A partir del 1 de enero de 1999, ya no tendrán que pagar el impuesto.

Antes del TLC, nos limitábamos al ensamblaje , dice Javier Lara, director ejecutivo de Grupo Lajat SA, el principal fabricante de jeans de Torreón.

A medida que desaparece el arancel del 20% que existía antes del TLC sobre los jeans, la mayor parte del trabajo de preparación que se hacía en estados de EE.UU. como Kentucky y Mississippi comienza a trasladarse al sur. Las lavanderías industriales de El Paso, Texas, que en una época empleaban más de 9.000 personas, se han ido en gran parte a México.

Kentucky Apparel Co., de Tomkinsville, Kentucky, envía al Grupo Lajat de Torreón paquetes de piezas como bolsillos, piernas de pantalón y presillas de cinturón para que las cosa. Pronto, todo el corte se hará aquí; una de las líneas ya está en producción, y cinco más comenzarán a operar en septiembre.

Se está dando un cambio inmenso , dice Hector Laplante, director de apoyo técnico para Gerber Technology, una filial de la fabricante de maquinaria de precisión Gerber Scientific Inc., de South Windsor, Connecticut.

Basta darse un paseo por la inmensa planta de terminados de Grupo Lajat para entender por qué México es uno de los destinos favoritos de los fabricantes de jeans. El descolorido de los jeans es una labor de baja tecnología, que se trata esencialmente de mover montones de pantalones mojados a través de cinco ciclos independientes de lavado de dos horas cada uno. Los empleados encargados de esta función ganan menos de US$50 a la semana.

Grupo Lajat también ha invertido US$50 millones para abrir su propia fábrica de tela de jeans en Torreón. Y muy cerca, en la ciudad de Parras, Cone Mills Inc., de Carolina del Norte, ha abierto una fábrica de tela de jeans en sociedad con Cia. Industrial de Parras SA. Entre ambas, este rincón de México producirá este año unos 80 millones de metros cuadrados de mezclilla, que irán a abastecer las 350 fábricas de jeans de la región.

Y para abastecer a estas textileras, los cultivadores de algodón de la región han sembrado más de 20.000 hectáreas tan sólo en el área de Torreón y Parras. Es más del triple de hectáreas que existían antes del TLC, y una señal evidente de que el auge de los jeans comienza a beneficiar otros sectores de la economía local.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.