ALÍSTESE PARA CUANDO LLEGUE LA COSECHA

ALÍSTESE PARA CUANDO LLEGUE LA COSECHA

El cultivo de la cebolla está listo para recolección cuando las hojas comienzan a doblarse, toman coloración amarilla, se caen con facilidad y el cuello de la raíz se presenta muy flácido. Esto se presenta a los 60 ó 70 días de haber sido sembrada.

18 de julio 1998 , 12:00 a. m.

A partir de este momento se inicia otro paso, quizás el más importante, para ofrecer al consumidor un producto de óptima calidad.

Antes de arrancar las matas se debe utilizar azadón para soltar el suelo, así resulta más fácil.

Tenga en cuenta que esta labor se debe hacer en época seca (verano) para evitar problemas de encharcamiento en el cultivo y la posible pudrición del producto.

Las plantas se arrancan a mano, halándolas por las hojas, trabajo que se hace a los 15 ó 20 días de haber empezado el doblamiento de la hojas.

Labores de poscosecha Una vez arrancada, se realiza la compostura , que consiste en eliminar con un cuchillo las hojas, el cuello y las raíces; para lograr un perfecto secamiento, antes de proceder a su empaque. El ingeniero agrónomo Guillermo Torres recomienda seguir los siguientes pasos: * Luego de cosechados, los bulbos se dejan al aire libre unos tres días para que se sequen completamente. Con el fin de evitar quemaduras por el sol, se deben tapar con las hojas de la misma planta.

* Luego, almacenar en galpones o cuartos bien aireados. En estos lugares la cebolla se riega por el piso en capas delgadas.

* Voltear los bulbos constantemente.

* Arrancar las hojas al completar su secamiento.

* Clasificarla por tamaños y empacarla.

Empaque y calidad Los bulbos se empacan o embalan en costales, sacos, cajas de cartón, de madera tipo industrial y plásticas. Regularmente en el mercado local se encuentran en costales, mientras que para las cadenas de supermercados se disponen en cajas plásticas.

Cualquiera de los anteriores puede ser usado, teniendo en cuenta que proteja el producto de daños mecánicos, que no lo altere en su parte interna o externa y que permita la libre circulación de aire.

Un saco de fique o de polipropileno estándar debe medir 9 centímetros de largo por 70 centímetros de ancho, medidas con las que se logra un peso de 50 kilos por costal.

Las canastillas plásticas usadas regularmente son de 50 centímetros de largo por 30 centímetros de ancho, donde se logran apilar 25 kilos.

El contenido de cada empaque debe ser homogéneo y contener solamente cebollas del mismo origen, variedad, calidad y calibre (diámetro máximo medido en el centro).

En cuanto a la calidad, el mercado exige productos con las siguientes características: enteros, sanos (se excluyen los deteriorados o podridos), limpios, es decir, libres de cualquier materia extraña), secos y libres de cualquier olor o sabor extraños.

Almacenamiento y transporte Las cebollas empacadas en sacos se pueden almacenar durante un periodo corto de tiempo. En caso de apilamiento, el nivel máximo debe ser de 2 metros por 2,5 para los depósitos con ventilación natural.

Para evitar daños se deben colocar de 5 a 7 hileras de altura y separadas a unos 6 centímetros para garantizar la circulación libre de aire.

Hay otros factores de conservación para verificar: temperatura, humedad, circulación del aire y periodo de almacenamiento.

Los sitios de almacenamiento deben ser higiénicos, disponer de adecuadas luz y ventilación, facilidades para la manipulación de los empaques y controlar el acceso de roedores, aves o algún tipo de plagas.

En el transporte del producto tenga en cuenta que los empaques sean resistentes para soportar la manipulación con el fin de que lleguen al destino final sin presentar alguna pérdida; igualmente verificar la topografía del recorrido y la distancia.

Los vehículos utilizados deben ser los destinados al transporte de perecederos, limpios y protegidos de condiciones ambientales adversas.

Todos los aspectos relacionados con el almacenamiento, transporte, clasificación, calidad y empaque del producto pueden ser consultados en las normas Icontec NTC 1221, 1221-2 y 1221-3.

Próxima entrega: el lulo Mercadeo del producto La producción nacional cebolla (227.940 toneladas en 1997) es insuficiente para satisfacer la demanda interna, por este motivo se importa (10.966 toneladas en 1997) de países como Ecuador, Perú y Venezuela. En algunas épocas, cuando los precios de estos países no posibilitan la compra, se ha traído de Canadá, Chile, Estados Unidos y Holanda.

La cebolla nacional es calificada por el mercado como de aceptable, considerando la humedad que ocasionalmente trae el producto y la forma de empaque; es una cebolla cuya duración en buenas condiciones llega a los 20 días, en comparación con el producto importado que puede durar hasta seis meses.

Cerca del 40 por ciento del producto es vendido directamente por los productores, quienes se encargan de transportarlo.

El porcentaje restante lo cubren los intermediarios y acopiadores rurales que compran la producción en las fincas, mercados regionales y centros de acopio para llevarla a los mercados urbanos.

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