POR QUÉ EL RECHAZO AL INCESTO

POR QUÉ EL RECHAZO AL INCESTO

El incesto ha sido una enorme preocupación de la cultura durante toda la existencia del ser humano. De alguna manera estamos atrapados por él; ha sido prohibido explícitamente en todos los pueblos con castigos ejemplares y particularmente severos.

11 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Pero, siempre fue así? Según las investigaciones antropológicas y culturales, no.

En las tribus primitivas, el macho líder tenía el derecho sobre todas las hembras, ajenas o propias y las hijas hacían parte de este paquete.

Cuando el macho joven trataba de tener relaciones sexuales con las hembras de su grupo, incluyendo la madre y las hermanas, el padre, en defensa de su territorio, lo corría . Esto podría implicar hasta su muerte, o en sentido metafórico o real, la extirpación violenta de los genitales. De ahí el temor ancestral a la castración.

Esta es una de las teorías para explicar el porqué rehuimos el incesto. Para Freud, esta experiencia se volvió con el correr del tiempo, en inconsciente y por el temor a la castración, rehuimos el incesto, olvidándonos de su origen pero sintiendo el pánico ante la venganza y retaliación del padre.

Por eso la mujer, desde un punto de vista teórico, tendría menos temores a cometerlo: no tiene nada que perder. Solo la pérdida del amor de la madre la detendría.

Para los antropólogos, con Levi Strauss a la cabeza, la prohibición del incesto es menos primaria y violenta. Se trata de una consciente conciliación y arreglo entre los hombres de la tribu para romper con la endogamia y por lo tanto con la guerra.

Si se poseía solamente a mujeres de la tribu, esta se cerraba y no aceptaba al vecino por peligroso. Pero si se prohibía el comercio sexual entre mujeres y hombres de un mismo clan y se intercambiaban las mujeres con el vecino, comenzaría un comercio afectivo positivo entre los diferentes miembros de ambos grupos y no habría lucha.

El intercambio de mujeres acababa con la guerra. En este último caso, habría menos de temor en la prohibición del incesto y más de racionalidad.

Pero lo que vemos realmente es que la carga afectiva negativa, la culpa y el rechazo social ante el incesto, amén de las graves consecuencias en el menor que lo vive, hacen pensar que quizá la hipótesis freudiana es más valedera.

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