EL NUEVO CONTRALOR

EL NUEVO CONTRALOR

En cercana fecha será elegido por el Congreso Nacional el Contralor General de la República. La terna la conforman conocidos hombres de Estado. El país confía en la selección más acertada, con base en las mejores capacidades, la más intocable trayectoria y la máxima concepción programática.

12 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Para esta republicana escogencia debe tenerse como patrón histórico el ejercicio de tal cargo por el doctor Carlos Lleras Restrepo, cuya obra resuena aún en la vida nacional, pues dio guías contables, de auditoría, de crítica, señaló perspectivas financieras. No siempre se siguió la senda indicada por tan importante hacendista. Y hubo pocas épocas en las cuales la Contraloría se convirtió en fuente de reciprocidades políticas.

La Contraloría General de la República es la tercera institución jerárquica, dentro de la organización gubernativa de Colombia. Sus funciones las señala la Magna Carta en forma explícita y dentro de ellas se destacan: ...es una entidad de carácter técnico... , ...la vigilancia de la gestión fiscal del Estado incluye el ejercicio de un control financiero, de gestión y de resultados, fundado en la eficiencia, la economía, la equidad y la valoración de los costos ambientales... .

Tiene la Contraloría una atribución trascendental, cuya aplicación inquebrantable hubiese evitado grandes y graves evasiones presupuestales: ...la Contraloría, bajo su responsabilidad, podrá exigir, verdad sabida y buena fe guardada, la suspensión inmediata del funcionario mientras culminan las investigaciones o los respectivos procesos disciplinarios... . El valor moral y jurídico de este proceso puede identificarse con la defensa justa del patrimonio comunitario. El nuevo Contralor, a buen seguro, practicará esta sapientísima regla. Así comenzará a curarse el país, ulcerado por el prevaricato y el peculado.

Pero, afortunadamente, los aspirantes tienen cualidades ostensibles y firmes. Pero si se realiza un pesaje ideológico e imparcial desinteresado, pues este columnista no aspira a nada distinto que servirle a Colombia se llega a la conclusión unívoca y justa: Jaime Buenahora es el indicado, por su coraje cívico, su idoneidad, su extracción provinciana, su versación en vigilancias fiscales, su habilidad y prontitud para glosar inconsistencias presupuestales, su adhesión incondicional a la moral y a la ley. Joven catedrático de templada pedagogía, es autor de varios tratados entre los cuales puede mencionarse La democracia en Colombia y El proceso constituyente. La ética y el derecho, la ley y la dialéctica son los fundamentos filosóficos de sus cátedras universitarias.

Colombia, como bien se divulga, requiere una mutación en sus costumbres políticas y en el manejo del poder. Y si el Ejecutivo parte de esos principios innovadores, es apenas elemental proclamar que la Contraloría no puede marchar en la retaguardia. Debe ir como fuerza disponible, resuelta, a devastar e incinerar el serrucho .

Y entonces puede afirmarse de Buenahora, el de mejor alternativa, que, como en su vida de profesor y escritor, seguiría cultivando, en la Contraloría, el consejo docto e inmortal del ínclito latino nacido en el mismo año de Jesús: Jamás debe sacarse de la luz humo. Sino del humo luz.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.