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INSULTOS, FLORES, CHAZAS Y CHUZOS EN LA AVENIDA 28

INSULTOS, FLORES, CHAZAS Y CHUZOS EN LA AVENIDA 28

A los policías antimotines de Bogotá les quedó algo muy claro después de los debates presidenciales: donde hay grupos serpistas y pastranistas es mejor tener una barrera de por medio.

Fue un aprendizaje lento. En el primer debate, los simpatizantes de los dos candidatos se agarraron a puñetazo limpio en la avenida 28, frente a la programadora donde los aspirantes exponían sus tesis.

Efraín Neira y David Díaz, pastranistas, dicen que los serpistas los atacaron con palos y patadas. Díaz afirma estar amenazado. Los serpistas alegan que sus rivales políticos comenzaron el tropel cuando golpearon a Carlos Antonio Rodríguez, un personaje del barrio Olaya que se viste de cóndor para acompañar a Serpa.

Con esos antecedentes, la policía instaló anoche una barrera con vallas metálicas, y dejo un corredor en la mitad.

Narcomico.. Narcomico! , gritaban los pastranistas. Guavio... Guavio! , replicaban los serpistas. En un rincón de la barrera, tres costeños serpistas, con la cara enrojecida, se dedicaron a gritarse de todo con los del otro bando.

Pasadas las ocho alguien gritó: Pilas!, pilas!, ya comenzó . Los pastranistas se apartaron de la barrera, caminaron media cuadra y se arremolinaron alrededor de un Fiat de color crema donde había instalado un sistema de sonido.

Qué papayita Los serpistas, al otro lado de las vallas metálicas, rodearon una papayera. Algunos prendieron transistores. Todo quedó en silencio. Estos son puro tilín tilín y nada de paletas , dijo uno de los policías que había soportado impasible la gritería.

Una pregunta sobre los programas en favor de la mujer hizo reaccionar a un pastranista. Uuuy le dieron papayita . Esa vieja es muy inteligente, lástima que se hubiera metido tan mal , concluyó cuando la candidata terminó de hablar.

Anoche los que más caminaron para ir de las barras pastranistas a las serpistas fueron los vendedores de chuzos y los de las chazas de confites, aromática y tinto que los 14 de cada mes se volcan sobre el santuario de la iglesia de Alfonso María Ligorio.

Después de las nueve los camarógrafos encendieron sus luces. Las barras de los dos candidatos regresaron a la barrera gritando el triunfo de sus respectivos candidatos. María Emma Mejía salió sonriente. Dijo que el ganador fue el país. La aspirante a la vicepresidencia se acercó a sus seguidores y alguien le lanzó una manotada de pétalos de rosas.

Serpa, de bufanda, la acompañó en silencio. Se señalaba la garganta cuando se le preguntaba algo. Al final dijo que su fórmula había demostrado la seguridad y profundidad de una gran estadista.

Cuando estos se marcharon apareció Gustavo Bell con la mano izquierda en alto. También dijo que el ganador fue el país. Bell dijo que la cuestión es de convicción y que no ve una convicción profunda en los planteamientos de sus oponentes. Pastrana afirmó que está seguro de que después del debate la Costa los va a acompañar.

Las luces de las cámaras se apagaron. Las barras fueron bajando el volumen, las camionetas blindadas se perdieron en la noche y Emiliano Tenjo, un hombre que hace veinte años vive de vender chuzos, comenzó a limpiar su carro.

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