VIENTOS DE GUERRA EN AFRICA

VIENTOS DE GUERRA EN AFRICA

La historia poscolonial de la Repblica Democrtica del Congo, antiguo Zaire, parece condenada a la violencia. Tras el derrocamiento en mayo de 1997 del rgimen del dictador Mobutu Sese-Seko, un gobierno que pareca no poder ser igualado en corrupciún y latrocinio, ahora est a punto de caer el de Laurent Desir Kabila, el ex guerrillero que liberú a ese pas de la opresiún de Mobutu pero que hoy, sin embargo, est acorralado por una fuerte rebeliún de los tutsis congoleíos o banyamulengues . (VER MAPA INFOGRAFIA: LA RDC DIVIDE A LOS AFRICANOS)

24 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Las tropas tutsis de Arthur Z ahidi Ngoma y a su partido Fuerzas del Futuro avanzan hacia Kinshasa, la capital, con ms facilidad que problemas y ya controlan buena parte del pas. Pero lo grave del asunto es que este conflicto ya desbordú las fronteras del antiguo Zaire.

Los banyamulengues que hoy luchan contra Kabila son los mismos que hace un aío le ayudaron a derrocar a Mobutu. Y al igual que entonces, cuentan con el apoyo militar y logstico de Ruanda y Uganda, pases donde la etnia tutsi es dominante. Kabila, que abandonú Kinshasa para atrincherarse en Lubumbashi -la segunda ciudad del pas, capital de la regiún de las minas de diamantes y del petrúleo y donde cuenta con un fervoroso apoyo popular-, ha amenazado a Ruanda y Uganda con una declaratoria de guerra y los ha seíalado pblicamente como los responsables directos de la guerra civil que hoy divide a su pas.

Pero Kabila tampoco est solo. Angola le enviú tropas de elite por el sur y Zimbabue desplazú esta semana a Kinshasa un contingente de 600 soldados y cuatro aviones de guerra Migs, de fabricaciún rusa. El gobierno de Harare, la capital de Zimbabue, le ha prometido a Kabila un total de 1.400 efectivos con experiencia en combate.

+Una tutsilandia? Y es que Kabila ha sabido explotar bien el temor de que detrs de la revuelta est un proyecto de reunificaciún de la naciún tutsi que cambiara por completo las arbitrarias fronteras heredadas de los europeos y que, como se ha repetido hasta el cansancio, son la causa de la mayora de los conflictos contemporneos en el Africa negra.

La hipútesis no es descabellada, pero no es la nica causa de la internacionalizaciún del conflicto en la Repblica Democrtica del Congo.

Uganda y Ruanda apoyaron la llegada al poder de Kabila con la esperanza de que su ascenso sirviera para estabilizar la zona oriental del Congo, sede de grupos rebeldes opuestos a los gobiernos ruands y ugands. Sin embargo, Kabila resultú incapaz de contener los ataques transfronterizos desde su pas y acabú por perder el apoyo de sus vecinos.

Angola, por su parte, ha salido en auxilio de Kabila por razones de poltica interna. El proceso de paz entre el gobierno de Luanda y la guerrillera Uniún Nacional para la Liberaciún Total de Angola (la Unita de Jonas Savimbi), agoniza. Y los angoleíos temen que los antiguos rebeldes formen una alianza con los tutsis para reanudar la guerra en la ex colonia portuguesa.

En cuanto a Zimbabue, muchos analistas estiman que el presidente Robert Mugabe estara buscando algo de popularidad a nivel interno y un cierto protagonismo a nivel regional.

Intento de golpe La revuelta banyamulengue comenzú el pasado 2 de agosto con un fracasado intento de golpe militar a Kabila, quien acto seguido denunciú un complot tutsi para derrocarlo y pretendiú expulsarlos del pas calificndolos de grupos terroristas .

Desde entonces, Kabila ha reclutado a millares de júvenes para reforzar su leal guardia presidencial, una fuerza compuesta de 6.000 hombres. Pero pese a esta decisiún, y a la intervenciún de Angola y Zimbabue, la situaciún en la Repblica Democrtica del Congo se ha ido deteriorando progresivamente.

La mayora de los extranjeros ya fueron evacuados de Kinshasa -donde ya no hay luz ni agua potable- y parte importante de la poblaciún ha decidido huir en canoas y ferris hacia la vecina Brazzaville, capital de la Repblica del Congo. Las dos ciudades estn separadas por el ro que lleva el mismo nombre de los dos pases.

Los rebeldes, que estn tratando de crear un cerco militar y econúmico a la capital, ya dominan la regiún de Kivu, en el este del pas, avanzan hacia Matadi, el puerto fluvial que alimenta Kinshasa y tienen en su poder la central hidroelctrica de Inga, la mayor de toda Africa, y que suministra energa elctrica a gran parte de la Repblica, incluida Kinshasa.

El fracaso este fin de semana de una gestiún mediadora del presidente surafricano, Nelson Mandela, que intentú reunir en Pretoria a todos los protagonistas del conflicto, hace augurar un negro panorama para la regiún. Pues Uganda y Ruanda han advertido que no se quedarn de brazos cruzados frente a la intervenciún de Angola y Zimbabue en la Repblica Democrtica del Congo.

Con esta situaciún, el Congo vuelve a vivir, con un aío de distancia, una tpica guerra poscolonial en la que, ante la ausencia de una clase poltica civil, proliferan y son promovidos al poder seíores feudales, coroneles repentinos y mercenarios. El problema es que esta vez el conflicto ha desbordado las fronteras nacionales y amenaza a toda la regiún.

Africanas LA CUMBRE de la Comunidad de Desarrollo de Africa Austral (SADC), convocada de urgencia en la capital surafricana para tratar la crisis en la RDC, hizo ayer un llamado a un alto el fuego inmediato .

MILES DE rebeldes que avanzaban hacia Kinshasa quedaron ayer aislados, sin provisiones y atrapados entre fuerzas angoleías en el sudoeste del pas.

LAS TROPAS de Angola, que entraron el sbado en combate en apoyo del presidente Laurent Kabila, rompieron la comunicaciún de los insurgentes, cuando se encontraban a LAS FUERZAS Armadas Congoleías (FAC) recuperaron ayer la base militar de Kitona y las localidades de Banana y Boma, todas al sudoeste de la Repblica Democrtica del Congo (RDC).

EL PAPA JUAN Pablo II hizo ayer un apenado llamamiento a las partes implicadas en la crisis para conseguir, por medio de las negociaciones , una soluciún todava posible .

FOTO: LOS REBELDES banyamulengues llevaron hace 15 meses a Kabila al poder, hoy protagonizan un levantamiento armado para derrocarlo.

LAS MASACRES registradas en el actual conflicto hacen pensar que esta vez las consecuencias sern mucho ms sangrientas.

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