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LA MUERTE DE EUSTORGIO

LA MUERTE DE EUSTORGIO

Eustorgio Colmenares fue acribillado a sangre fría, en la puerta de su casa y frente a su esposa, por un comando de sicarios del ELN. Era un hombre bueno y un periodista integral. Salvo una breve incursión en la política, dedicó su vida a su periódico, La Opinión , que dirigió durante más de 30 años y hasta el día de su muerte. En el infame comunicado en el que se atribuye el crimen, el ELN sindica a ese diario de parcialidad informativa en favor de los intereses de la burguesía; de difundir el pensamiento de la clase política del departamento y de informar con lujo de detalles sobre las operaciones del Ejército y la Policía.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
18 de marzo 1993 , 12:00 a. m.

Por eso parece increíble, pero es cierto lo mataron. Por eso le aplicaron la mal llamada justicia revolucionaria . Que de justicia nada tiene y de revolucionaria menos. En eso estamos. Con una guerrilla que ya no solo no se diferencia en nada de los métodos del narcoterrorismo, sino que pretende imponerles a los medios informativos un clima de intimidación similar o peor al que pretendió instaurar sin lograrlo el Cartel de Medellín. Matar a mansalva a un periodista indefenso porque no se está de acuerdo con lo que su diario escribe u opina es ya la máxima aberración de un movimiento que se dice revolucionario y aun intenta darles cariz político a sus crímenes. Es más bien la dictadura del terror a la más repugnante usanza fascista lo que persiguen estos falsos liberadores del pueblo. Es, simple y llanamente, la censura de prensa por asesinato.

Además de infame, el comunicado del ELN es falso. La Opinión no solo publica regularmente denuncias sobre abusos y excesos de la fuerza pública, sino que ha difundido incluso pronunciamientos textuales de la guerrilla y entrevistas con voceros de la subversión armada. Cosa que hoy está drásticamente limitada en los medios en virtud de los decretos de conmoción interior. No contentos con cometer un crimen que constituye el más flagrante atentado contra todo lo que significa la libertad de expresión, estos heroicos guerrilleros se permiten hacerles un llamado de atención a los medios de comunicación para que se retome la ética profesional y se practique un periodismo serio y objetivo . Por Dios; hasta dónde puede llegar el cinismo. En qué mundo viven? Qué trastocamiento de valores puede llevar a semejante distorsión de la realidad? Quedamos, pues, advertidos todos los periodistas del país. Han surgido unos nuevos intérpretes de la ética profesional dispuestos a eliminar a bala a quienes divulguen noticias u opiniones que no sean de su agrado. Los jefes máximos de la Coordinadora Guerrillera, los que a toda hora invocan el derecho humanitario y denuncian la guerra sucia de las Fuerzas Armadas, qué tienen que decir del asesinato de Eustorgio Colmenares? Si de no atentar contra la población civil se trata, qué significa el ametrallamiento de un periodista honesto que nunca esgrimió arma diferente de su pluma? Qué opinan al respecto los colegas del semanario comunista Voz ? Qué van a decir los comités de derechos humanos? Culpar también el Gobierno por no haber garantizado la seguridad de Colmenares? La muerte del director de La Opinión representa una tenebrosa escalada en las acciones de la subversión. Y, por supuesto, una nueva y preocupante amenaza contra la libertad de prensa en Colombia. Pero no la primera de este tenor, pues el asesinato de periodistas fue el método utilizado por el narcoterrorismo en su campaña por intimidar a los medios. Aunque golpeada y con una larga lista de mártires de su causa, la prensa libre de Colombia ha salido airosa de esa dura y sangrienta prueba de fuego. Y fortalecida en sus principios. Que no son, ni podrán serlo jamás, los de una guerrilla dedicada al secuestro, a la destrucción de las riquezas nacionales y a la eliminación física de sus adversarios ideológicos. Si en su caso aún se puede hablar de ideología. A esta prensa no la silenciaron ni acobardaron los sicarios, ni los carrobombas, ni las amenazas de toda índole del narcotráfico. Tampoco podrá intimidarla una subversión lumpenizada que habla de ética mientras asesina a mansalva a un honbre que entregó su vida al ejercicio de un periodismo digno y limpio.

Así lo confirma La Opinión en su enérgico editorial de ayer, titulado En la misma línea , donde el diario cucuteño anuncia que jamás se someterá al miedo y que, como homenaje a la figura de Eustorgio Colmenares, mantendrá en alto el ideario periodístico que él practicó a lo largo de 35 años. Así se habla.

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