EDUCACION PARA LA VIDA

EDUCACION PARA LA VIDA

Una de las características que marcan diferencias entre los posgrados y los diplomados es la profundidad en unos y la rapidez en los otros.

24 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Las personas que optan por un posgrado lo hacen pensando en perfeccionar los estudios que adquirieron en un curso de pregrado.

En cambio quienes eligen la opción del diplomado, lo que quieren es encontrar una vía más rápida que les lleve a especializarse en un tema específico, relacionado con sus estudios de pregrado.

Sin embargo, no es sólo la duración lo que les diferencia, también el dinero. El valor que se paga por ambos difiere enormemente: mientras en los posgrados la matrícula marca cifras por encima de los seis ceros, para muchos de los diplomados esta suma no alcanza el millón de pesos. Esto último hace que la oferta de cursos de educación continuada aumente cada vez más.

Debate abierto Aunque muchas personas creen que es una forma de hacer negocio hay quienes la defienden diciendo que la educación puede ser lucrativa porque es un servicio que requiere la comunidad.

El debate se centra en establecer si para las universidades esta forma de impartir educación puede ser más lucrativa que una especialización o una maestría. O si, independientemente del costo, el asunto está en la calidad del posgrado.

Los impulsores de la educación continuada defienden la tesis de que este tipo de educación es mucho más exigente, responde a necesidades más frecuentes de actualización y profundización de temas que son de interés. En esa medida la gente se inscribe a los cursos y se obtiene un rendimiento económico.

Otro de los factores que incide en las diferencias entre este tipo de estudios es el control que los organismos estatales ejercen sobre los mismos.

Para los posgrados, el Icfes exige la inscripción de los programas y una serie de requisitos que no son de la misma magnitud cuando se trata de diplomados.

Control por sí mismo En educación continuada quienes realmente hacen la evaluación son los participantes, son ellos quienes califican el nivel de calidad de los conferencistas y del material de estudio.

En los posgrados es el Icfes el que establece las prioridades y las universidades las cumplen. Además, no están sometidos a una constante evaluación por parte de los participantes.

Por el contrario, si la educación continuada no responde a las expectativas de los participantes inmediatamente el curso fracasa.

Los diplomados permiten en un momento dado hacer modificaciones al temario inicial, porque lo que busca es satisfacer las necesidades de esas personas en particular.

Frente a la posibilidad de mejorar el nivel de la calidad de vida los posgrados llevan la ventaja, aunque los diplomados son mucho más prácticos por ser dirigidos a un público que quiere temas más específicos.

Lo cierto es que para quienes dirigen estos estudios, la educación continuada está llevando a que la educación responda a ese vínculo estrecho que debe existir entre la capacitación y el papel que cada quien va a desarrollar en la vida.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.