PADRE E HIJA EN PERRO AMOR\ \ PADRE DE 11 HIJOS!

PADRE E HIJA EN PERRO AMOR\ \ PADRE DE 11 HIJOS!

Mandón, estricto hasta la desesperación, calvo, barrigón, bajito y medio ordinario pero bastante bondadoso, porque además de mantener a sus once hijos, la mayoría de ellos dotados de celular, mantiene a sus yernos, nueras, nietos y uno que otro amigo vago. Así es Yardines Murillo, el dueño del restaurante Pillipollo, uno de los más reconocidos de Girardot, y padre de la inestable y brincona Verónica Yadira de Perro amor.

01 de octubre 1998 , 12:00 a.m.

Los libretistas de la novela, Natalia Ospina y Andrés Salgado, prácticamente exigieron que no se hiciera casting para seleccionar al actor que interpretaría a este singular personaje, que como muchos de los que participan en la historia, dará de qué hablar, pues especialmente Andrés, desde niño, ya tenía en mente que alguna vez escribiría un papel para Hernando Casanova. Desde que aparecía en las secciones de Los Recochan Boys -dice- lo consideré uno de los grandes talentos de la televisión, un tipo mentalmente enfermo en el buen sentido de la palabra, y siempre soñé con escribir un personaje para él .

Esa oportunidad llegó y durante varios capítulos el famoso Culebro Casanova, se convertirá en Yardines el empresario de pueblo que le hará la vida imposible al viejo Pedro y ayudará para que su hija descarriada, gane el título de reina del Bidibidi. Por lo pronto -cuenta- ya ordené que durante el desfile, la carroza de Verónica Yadira lleve como motivo alegórico, un gigantesco pollo asado girando, y que los 11 hermanos, entre ellos Calimenio y Samaris, además de acompañarla, señalen las virtudes del pollo y animen al público para que vayan a Pillipollo y no a Pollopillado, mi competencia, a comprar .

Del Culebro a Yardines En sus 33 años de trayectoria artística, Hernando Casanova es consciente de que el público siempre lo conocerá como El Culebro o como Eutimio, aquel divertido personaje de la comedia Don Chinche. Y aunque para asumir al viejo Yardines -advierte- asimilé un caminado patuleco producto de una pollomielitis, hice que me pusieran un bigote hitleriano y que los libretistas me brindaran la oportunidad de salirme a veces del texto y utilizar dichos y frases propias del pueblo tolimense, casi todas con doble sentido, sé que muchas personas me seguirán recordando como El Culebro o como Eutumio, pero es algo que no me mortifica .

En esta parte, Hernando se olvida un poco del folclórico Yardines, para volver atrás y recordar con profunda nostalgia la etapa que vivió en Do Re Creativa, cuando no sólo escribía y creaba los personajes de Los Recochan Boys, en Musiloquísimo de El show de Jimmy, sino que actuaba. Fui el primero en la televisión en destruir canciones, y en realizar chistes en exteriores y en escenarios reales. Ahora -asegura con un dejo de inconformismo y de nostalgia- veo poca renovación, escasa creatividad y los que hacen humor en televisión, se van por el lado facilista. Qué tiempos aquellos! .

Cuando era divino Esa nostalgia que suele acompañarlo, porque al igual que muchos buenos actores, hubo una larga época en la que estuvo marginado por las programadoras, se ha aumentado ahora que por Teveandina de nuevo están pasando Don Chinche. En ese tiempo tenía pelo, no era barrigón, tenía menos años, mejor dicho era divino . Pero más que recordar esos tiempos, el actor añora los tiempos en los cuales pesaba más la calidad actoral y el talento que otros aspectos. En mis tiempos -dice como si hablara de la época bíblica- las cámaras enfocaban gestos, actitudes, expresiones que le decían mucho al televidente. Hoy veo que comienzan por una rodilla hasta llegar a mostrar una preciosa minifalda, y de ahí se salta a unas hermosas piernas para culminar en un bello pero inexpresivo rostro. También persivo en novelas y dramatizados, cómo algunas actrices que afirman con orgullo que realizaron un taller de 15 días, no hacen un gesto porque se les arruga la frente. Naturalmente que -recalca de inmediato- también han surgido figuras jóvenes con sobrado talento. Claro que las programadoras están en sus derecho de contratar a quien mejor les venda sus productos .

Volviendo sobre su personaje en Perro amor, admite que, como Yardines, tiene muchos hijos y aún falta por censar más municipios. Tuve una época en la que fui campeón de las demandas. Pero creo que no obedecían tanto al hecho de lograr un afecto padre e hijo, sino que pesaba el dinero. Como ahora casi no tengo, han cesado un poco. Del último matrimonio, tengo dos niñas. También tengo dos nietas de mi hija, la mayor, que ya va por los 29 años . A diferencia de su personaje que es recio e imponente, Hernando es complaciente con sus hijos y lo es mucho más con sus nietas.

TITO, EL PALITRAQUERO El más reciente papel que hizo en televisión fue en Fuego verde donde interpretó a Tito. Era un tipo tan palitraquero, traidor y mala gente, que muchas veces le dije a Carlitos Duplat que sus acciones eran tan crueles que no eran creíbles. Ahora estoy escribiendo varias comedias, entre ellas una que se desarrolla en un consultorio médico en un barrio pobre. Lo malo -dice- es que la escribí pensando en un escenario para el consultorio, otro para la sala de espera y un tercero a manera de corredor. Pero como van las cosas en televisión, tendré que reducir todo al simple consultorio .

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