UN CONSEJO PARA DON BILL

UN CONSEJO PARA DON BILL

(Esta columna no puede ser leída por menores en compañía de adultos irresponsables). Prometer para seducir, y después de haber seducido, nada de lo prometido , dijo un español. Que el salario subiría por encima de la inflación, mamoooola. Que no habría alzas a las primeras de (cambio), mamoooola, pues ya dieron el estartazo con la gasolina. Que no habría despidos masivos, mamoooola. Van a aplicar el eslogan del Gobierno Betancur: sí se puede . Que no más impuestos, pero han dicho que la paz necesita un fondo, que en el fondo es otro impuesto. Don Juan Camilo llegó muy pilo , nos tiene en vilo y tirando filo.

22 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Pero como lo que claman los del cambio es paz, démosle los cien días de optimismo moderado . Hablemos más bien del hombre que pensó que mandar en la primera potencia mundial lo convertía en la primera potencia sexual. Y ahora los conspis republicanos lo quieren golpear en donde más le duele. A mi modo de ver, golpes bajos. Pero el pueblo que ha recibido los beneficios del salto social , lo respalda, no le pone bolas al adulterio, que es un asunto íntimo, ante el cual doña Hillary ha tenido una actitud admirable y digna.

No debe ser fácil ante los ojos del mundo aparecer con un par de cuernos de toro llanero, y a lo mejor en la mesita de noche ella tenga listos unos alicates para practicar el consejo de Fidel castro , y le tuerza las culpas a don Bill, aunque públicamente lleva una flor para su esposo.

Quizá ella es consciente de que al hombre más poderoso del mundo no le quedaba tiempo de ir al lecho nupcial. Y quién sabe si serían muy felices a la hora del mijitico . Ella entiende también que seguramente fue muy duro para su marido resistir, en la soledad de una oficina, ante unos labios provocativos, una mirada penetrante, una minifalda estilo carrera 13 en el centro de Bogotá, y un movimiento de mar picado.

Ahí fue cuando él le propuso sexo no apropiado y ella le cogió la caña . Eso sí, embaucadora y peligrosa, le debió decir sensualmente mi amor (ya qué carajo de señor Presidente), ten la seguridad de que jamás diré esta boca es mía . Ahora, sin embargo, la Mónica retrechera va a tener que decir, con pelos y señales, qué significa sexo no apropiado . Los antiguos conspis de aquí que ahora andan cepillo en mano, dirán que todo fue a sus espaldas . Sin embargo, de lo que se trata es de físico adulterio y de sexo consentido . Que no es como dijo un paisano de Suaita, con quichiqueos y caricias suaves, sino aceptado, a plena voluntad. Y a plena luz, por aquello del lunar en el fisto. Pero, sin duda, fue el sexo más amargo que se conozca. Mas no viene al caso aquí hablar de sabores. Condeno el adulterio a pie firme, y además creo que por culpa de la piernona Lewinsky nos descertificaron, pues en esos momentos de efervescencia y calor fue cuando Clinton dijo que nosotros no habíamos hecho lo suficiente. Qué quería? Pero como soy enemigo de que se caigan los presidentes, le aconsejo que eche mano de la religión, y con voz firme les grite a los jueces y al jurado: Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra . En este mundo de mentiras y traiciones, todos saldrán corriendo con el rabo entre las piernas, como ciertos parlamentarios liberales que cuando vieron que se iban a quedar sin prebendas, dejaron al pobre Serpa hablando solo.

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