REFLEXIONES Y EXPRESIONES

REFLEXIONES Y EXPRESIONES

He sido invitado por este prestigioso periódico regional, a manifestar mis opiniones frente a la realidad comercial y política de nuestro Casanare.

07 de julio 1998 , 12:00 a. m.

Hablar del rápido y poco planeado crecimiento poblacional en Casanare, no es noticia, tampoco lo es el hablar del impacto del petróleo en la economía departamental, que a la larga, ha sido uno de los factores más influyentes en el incremento del costo de vida, típico en regiones petroleras. Hago esta acotación, refiriéndome a que la población no ha reaccionado ante el peligro creciente de llegar a la mal llamada recesión.

Para nadie es un secreto que el comercio ha decaído, el casanareño promedio se queja que no hay plata, los créditos bancarios están restringidos, los mayores empleadores departamentales tienen las nóminas estacionarias, si no es que están reduciendo personal, hay problemas de orden público, y no continúo enumerando factores por que no quiero ser llamado pesimista; porque al contrario, estoy optimista en pensar que esto tiene que cambiar.

El cambio es con renovación, y sin embargo vemos que en la actualidad muy poco o casi nada han cambiado las cosas, especialmente, en las posiciones de liderazgo, poder o mando en Casanare. Por esta razón seguimos como estamos.

Es mediante la expresión libre y democrática de la palabra, y el ejercicio del libre pensamiento, que nosotros los casanareños nacidos o por adopción, debemos liderar cambios estructurales, con actitudes éticas y formación de valores morales que dinamicen procesos en los cuales se dé cabida a nuevas alternativas.

Es hora que hagamos caer en cuenta a nuestros líderes actuales, que poco a nada han hecho por cambiar esta realidad, que gentes preparadas y dispuestas a servir están vigilantes. Es hora de hacer cambios, es hora de manifestarnos.

Y ya que estamos hablando de política, economía y otras cosas y como hijo adoptivo de esta región, puedo expresar en propiedad la preocupación sobre la ausencia de representación y liderazgo, que en nuestra Cámara de Comercio, se ha venido presentando sobre la actividad mercantil en el departamento. Debo reconocer algunos esfuerzos individuales y colectivos, de ejecutivos pertenecientes a esta agremiación que han tratado de mejorar la deteriorada imagen de esta.

Este deterioro, se debe -a mi juicio-, al desgaste generado por la monotonía de años y años de lo mismo y los mismos, y a la falta de renovación de la estructura primaria de su administración.

La actividad comercial en nuestro país, está regida por el código del comercio (decreto 410 de 1971), con sus últimas reformas como son las que se presentan en la ley 222 de 1995; en donde se denota a toda luz las funciones de las cámaras de comercio como son, entre otras: Servir de órgano de intereses generales del comercio ante el gobierno y ante los comerciantes mismos ... (artículo 86). Yo me pregunto: será que realmente están representados nuestros intereses generales en la Cámara de Comercio, o más bien, será que representan un sector o sectores únicamente? Los invito a que reflexionen sobre el particular y expresen sus opiniones.

*Economista, asesor y consultor, de Casanare.

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