EE.UU. Y MICROSOFT: HAY ACUERDO, PERO EL CONFLICTO PODRÍA CALDEARSE MÁS

EE.UU. Y MICROSOFT: HAY ACUERDO, PERO EL CONFLICTO PODRÍA CALDEARSE MÁS

Aunque Microsoft Corp. ha resuelto extrajudicialmente la pelea legal que mantenía con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, sus tácticas de mano dura han definido el escenario para lo que podría ser una guerra más larga y costosa.

26 de enero 1998 , 12:00 a. m.

Ayer, el titán del software accedió a cumplir ciertas condiciones para evitar una citación judicial por desacato que el Departamento de Justicia quería enviarle por haber violado, presuntamente, la orden de un tribunal federal. Microsoft hará así lo que la entidad gubernamental buscaba, y lo que un juez federal le había ordenado hace semanas: permitir que los fabricantes de computadoras personales de EE.UU. incorporen en sus PC el sistema operativo Windows 95, el producto estrella de Microsoft, sin verse obligados a instalar también el navegador de Internet de la compañía.

Pero la empresa ha cometido lo que se percibe como un tremendo error de relaciones públicas al haber intentado evadir previamente el cumplimiento de la orden y al haber mostrado agresividad _algunos dirían arrogancia_, lo que particularmente enfureció al juez encargado del caso, Thomas Penfield Jackson, y a las autoridades antimonopólicas.

Ahora, los investigadores del Departamento de Justicia están reuniendo pruebas para abrir un nuevo caso antimonopólico en contra del gigante que iría mucho más allá del estrecho asunto que se discutió ayer frente a los tribunales, y que podría afectar el previsto lanzamiento de Windows 98 a finales de este año, dijeron abogados y funcionarios que conocen de cerca los planes de Microsoft. El nuevo caso _suponiendo que prospere_atacaría directamente en el corazón de la estrategia central de Microsoft para apalancar su entrada en nuevos mercados mediante la incorporación automática de funciones nuevas , como la navegación por Internet, en sus sistemas operativos.

Bill Gates por fin entendió que cometió un enorme error estratégico y de relaciones públicas con la forma en que la compañía respondió a la orden del juez , dice Sam Miller, un abogado de San Francisco que formó parte del equipo del Departamento de Justicia que participó en el caso antimonopólico inicial, que llevó al decreto de consentimiento acordado en 1995 por ambas partes. Por fin se dieron cuenta de que la arrogancia se volvió en su contra .

Los fiscales federales no quisieron comentar las posibilidades de un caso nuevo y dicen que no han tomado una decisión final.

Estamos realizando una investigación activa y continua de varias de las prácticas de negocios de Microsoft , indica Joel Klein, jefe de la división de asuntos antimonopólicos del Departamento de Justicia. Las prácticas que son objeto de investigación incluyen las inversiones de Microsoft en nuevas tecnologías de video, la participación que adquirió en antiguo rival Apple Computer Inc., y sus esfuerzos por ampliar su dominio en el negocio de software para pantallas.

Pero el próximo lanzamiento de Windows 98 _y la amenaza de que podría aplastar a la competencia en el mercado de navegadores para Internet_ es lo que más preocupa a las autoridades antimonopolios.

Es posible que Microsoft todavía pueda salir del paso, en parte adoptando una actitud más conciliadora. El acuerdo de ayer comenzó a concretarse cuando el abogado principal de Gates llamó a Joe Klein el jueves pasado para proponer el trato, después de que su equipo legal le informara de cómo estaba la situación de la compañía en el proceso judicial. En dos días de audiencias, el juez Jackson había mostrado una creciente impaciencia ante la posición de Microsoft.

El inmenso poder de marketing de Microsoft, no se verá demasiado afectado por el acuerdo. Los fabricantes de computadoras afirman que seguirán incluyendo el navegador de la compañía en sus productos de forma voluntaria porque es un producto gratis y con potencial.

No vamos a hacer cambios , dijo un vocero de Compaq Computer Corp., el principal fabricante de computadoras del mundo.

El acuerdo mediante el cual Microsoft planea tranquilizar al Departamento de Justicia, así como cualquier acuerdo similar que emplee ante unanueva demanda, no le hará perder mucho terreno. Sus sistemas operativos Windows ya se han convertido en el estándar de la industria informática. Y la compañía tiene tal tamaño y tal fuerza que multitud de programadores se muestran dispuestos a seguir desarrollando programas para Microsoft y sólo para Microsoft, incluyendo algunos para ventas por Internet y para televisión interactiva.

Según la nueva teoría económica conocida como la ley de increasing returns, o rendimiento creciente, la tendencia en los mercados de alta tecnología basados en redes de computación se dirige hacia un estándar único como el que ofrece Microsoft. De hecho, la teoría predice que esta clase de mercados fomentará los monopolios.

Sin embargo, hasta ahora la actitud de mano dura de Microsoft ha envalentonado a las autoriadades en lugar de amedrentarlas. Según abogados antimonopolio familiarizados con la investigación gubernamental, una de las posibilidades que se barajan es que el Departamento de Justicia exija que Microsoft ofrezca una versión de Windows 98 sin acceso a Internet. Esto le daría una oportunidad, por muy pequeña que fuera, a Netscape Communications Corp., el principal rival de Microsoft.

Los funcionarios del Departamento de Justicia no han dicho que quieran bloquear por completo el lanzamiento de Windows 98, y Microsoft declaró ayer que no prevé retrasarlo. Pero el éxito que (para sorpresa del propio Departamento de Justicia) ha tenido el gobierno en los tribunales, y la reacción pública negativa que han provocado las combativas tácticas de Microsoft, han dado ánimos a las autoridades.

Aspectos sin resolver Sin embargo, la decisión de presentar una nueva y más extensa demanda antimonopolio depende, en parte, de que el Departamento de Justicia gane una apelación que Microsoft presentó y que está pendiente hasta que se celebre una audiencia en Washington el 21 de abril.

Microsoft aseguraba en su apelación que el juez Jackson no tenía la autoridad necesaria para ordenarle, el mes pasado, que la compañía se abstuviera de obligar a los fabricantes de computadoras a instalar su navegador como requisito para poder tener Windows 95.

Ayer, frente al edificio del tribunal, Joe Klein aclamó la súbita decisión de Microsoft de llegar a un acuerdo. Es necesario que los competidores y los innovadores sepan que sus productos pueden competir por sus propios méritos sin ser aplastados por el poder monopólico de Microsoft .

El principal asesor legal de Microsoft, Richard Urowsky, dijo que el acuerdo deja otros aspectos del caso sin resolver, incluyendo la reclamación de Microsoft de su derecho a incorporar su navegador con su sistema operativo Windows. Microsoft seguirá defendiendo el derecho de las compañías de software a mejorar y actualizar sus productos sin la interferencia innecesaria del gobierno , dijo William Neukom, vice-presidente ejecutivo y asesor legal de Microsoft.

Por otra parte, Netscape, único rival de Microsoft en el área de los navegadores de Internet, dijo que proporcionará gratuitamente su navegador Navigator como parte de una estrategia por conseguir millones de usuarios nuevos. Microsoft ya regala su programa de navegación y ha ido aumentando rápidamente sus cuotas de mercado a expensas de Netscape.

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