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EN EL LLANO SERÁ EL RENACER

EN EL LLANO SERÁ EL RENACER

En Colombia se viene sintiendo una especial explosión de optimismo. Demos una mirada a titulares de prensa nacional y del exterior, a manera de ejemplo miremos por EL TIEMPO del 26 de junio, desde hace varios años una primera página no había mostrado tantos titulares positivos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
03 de julio 1998 , 12:00 a. m.

El efecto Pastrana ha logrado una ola de ilusión y de entusiasmo sin precedente en los colombianos, que produjo un renacer de la esperanza. Inversionistas nacionales, extranjeros, empresarios, turistas, los gobiernos, el mundo tiene otros ojos para el país, son muchos los que han vuelto a mirar a la Colombia bonita como un enorme espacio de oportunidades.

El país estaba congelado. Nada se movía. Pero hoy al terminar el siglo XX las expectativas son diferentes. En este renacer el Llano antes que cualquier otra región será especial protagonista de la economía nacional, podríamos asegurar que los proyectos, planes y programas de sectores empresariales, turísticos, industriales, agropecuarios iniciarán un nuevo ciclo. Hasta la anhelada paz comienza a tomar forma.

Nunca como hoy toma tanta vigencia el tema de la construcción de la carretera Bogotá-Villavicencio, es necesario, como en otras épocas continuar insistiendo en el proyecto vial. Seguiremos atentos para que este proyecto que abre tantas puertas al desarrollo de la región y enormes oportunidades de progreso al país, sea cuanto antes una realidad transitable.

Por ello en este momento de euforia y optimismo nacionalista es importante también que en los llanos nos olvidemos de esa vocación burocrática que ha prosperado tanto en el país, unos buscando oposición al nuevo gobierno para ponerle talanqueras al progreso, otros el protagonismo, la embajada, la dirección de un instituto, etc. Lo que tenemos como obligación y deber de buenos colombianos es trabajar sin pago y hasta en domingos para recuperar el país. Derrotemos el clientelismo y démosle paso a la meritocracia -como lo propuso Noemí-, a modo de ejemplo, si a Gabriel García Márquez, en la eventualidad de que así fuera, en el reparto burocrático le ofrecieran la cartera de Educación y aceptara sería sensacional para el país, pero si le dieran Hacienda sería un fiasco, un despropósito porque de finanzas nuestro Nobel de literatura no tiene ni idea.

Le llegó la hora a Colombia. Volver a tener país no será fácil. Todos vamos a tener que apretarnos el cinturón, para lograr que esta patria sea otra vez el espacio ideal donde queremos que sigan creciendo nuestros hijos.

*Pte. Corp. Llanos de Colombia

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