MORTANDAD ACADÉMICA EN EL PASCUAL BRAVO

MORTANDAD ACADÉMICA EN EL PASCUAL BRAVO

Alvaro Bermúdez y Ana María Vélez* son dos estudiantes del Instituto Tecnológico Pascual Bravo, de Medellín, que iniciaron sus estudios en tecnología mecánica y electrónica con la ilusión de poder terminar como profesionales de la ingeniería.

18 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Sin embargo, esos sueños se fueron al traste porque el Icfes declaró ilegales los programas de ingeniería eléctrica, electrónica, mecánica y producción industrial porque no fueron registrados debidamente ante esta entidad del Estado.

El Pascual Bravo ofreció los programas en convenio firmado en 1995 con la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC), que preside el diputado a la Asamblea de Antioquia César Pérez García.

El convenio establecía que como el Pascual Bravo se iba a transformar en institución universitaria, cuando los estudiantes terminaran los respectivos programas saldrían con el título del Pascual Bravo y no con el de la Universidad Cooperativa.

Un año y medio después, una crisis surgida en las tecnologías, donde los estudiantes reclamaban calidad en la educación, participación en las instancias del Pascual Bravo y reformar el pénsum, les permitió descubrir que las cuatro ingenierías eran programas ilegales.

El pasado 6 de agosto los estudiantes cumplieron un año de parálisis total y de constantes protestas, durante el cual fueron expulsados los 2.500 estudiantes de tecnológicas por inasistencia y los 480 de los nuevos programas de ingeniería quedaron en veremos.

El Pascual Bravo y la Universidad Cooperativa de Colombia disolvieron el convenio en vista de que el Icfes no reconoció esos programas de profesionalización, que tenían un costo de entre 1 y 1,3 millones de pesos por semestre. Por ese tiempo y dinero perdidos, nadie les responde.

Actualmente, los estudiantes de las ingenierías continúan sin clases y a la espera de los resultados de las reuniones que dos comisionados del Icfes sostuvieron con directivas de la Universidad de Antioquia y el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid, explorando alternativas para ellos.

Algunas posibilidades serían las de crear nuevos convenios para obtener un reconocimiento de las materias cursadas o validación de las mismas o en el mejor de los casos que puedan continuar como estudiantes de alguna de las dos instituciones.

Según la la rectora del Pascual Bravo, María Consuelo Moreno, los estudiantes de ingenierías pertenecen a la Universidad Cooperativa y pueden terminar allí sus estudios. Moreno dijo que es ese centro educativo el que les va a a garantizar todo. Afirmó que el convenio era legal y se hizo en debida forma.

Sin embargo, los estudiantes aseguraron que el ex subdirector del Icfes, Fernando Antonio Torres, argumentó la imposibilidad de que alguna institución de educación superior, incluyendo a la UCC, pueda reconocer los semestres de ingeniería cursados en forma irregular bajo ese convenio.

Pese a estos inconveniente, para Moreno Orrego, la situación está superada y hoy comenzarán las clases del segundo semestre. De los expulsados, 1.350 reiniciarán sus estudios.

*Estos nombres fueron cambiados a petición de los estudiantes.

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