EL CENTENARIO LUCHA POR UNIR A SU GENTE

EL CENTENARIO LUCHA POR UNIR A SU GENTE

El olor a cadmia, tradicional en el barrio, se ha revuelto con el de los gases contaminantes de los centenares de vehículos que atraviesan sus calles estrechas a gran velocidad. Los tulipanes que florecieron desde los años 30 ya no hacen parte de su paisaje, hoy conformado por torres de cemento, negocios de toda clase, andenes cubiertos de vehículos y un ritmo frenético de peatones. Es la nueva cara de El Centenario, cuyo cambio de uso del suelo, al azar, ha traído problemas al sector.

11 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Este barrio de Cali, donde están ubicadas las torres del Cam, el Paseo Bolívar, residencias Stein y el consulado de Dinamarca ha cambiado físicamente y en las última décadas se ha dado paso a las oficinas de celulares, los gimnasios, las sedes de salud y de turismo. El 60 por ciento de las grandes casas de la zona ha caído bajo el peso de la demolición.

Abundan los bloques de apartamentos, cuyos habitantes, en su gran mayoría, no se preocupan por los problemas del barrio. Estos nuevos vecinos no atienden los llamados de la Junta de Acción Comunal para unirse y luchar por mejorar la calidad de vida.

Según el estatuto de usos del suelo, este es un barrio de uso residencial y mixto, con tiendas y pequeños negocios, pero estas normas urbanas no se han cumplido y proliferan grandes negocios que se han convertido en dolores de cabeza para los habitantes , dice Alvaro Lemos, presidente de la Junta de Acción Comunal de El Centenario.

Y es que el funcionamiento de locales comerciales ha traído la inseguridad, intranquilidad y deterioro físico, tanto que este barrio que era de estrato 6 bajó al 5.

Guillermo Fernández, un líder cívico del sector, dice que hay talleres de mecánica y restaurantes y financieras, cuyos clientes estacionan sus vehículos en los andenes obligando a los peatones a transitar por las calles poniendo en riesgo sus vidas como ha pasado en algunas ocasiones.

Aquí hay balaceras, robos y atracos, uno por semana , afirma Lemos quien manifestó que ante la situación se han colocado alarmas comunitarias en cuatro cuadras y esperan hacerlo en otras dos próximamente .

Según Lemos ha sido muy difícil unir a la gente para trabajar por la seguridad del barrio y sus problemas, porque la construcción de edificios ha traído vecinos indiferentes.

La incomunicación y la apatía de la gente nueva ha sido el obstáculo mayor para que la Alcaldía no atienda las quejas a tiempo. Es un trabajo arduo. A través de circulares y llamadas telefónicas intentamos que la gente se vincule a trabajar por el barrio, principalmente los moradores de edificios. Pese a la indiferencia, hemos ganado espacio en este aspecto y ya hemos tenido reuniones con los vecinos de la Torre de San Juan, Imperial, Calarcá, Centenario, Real y Elvira , dice Lemos, quien manifestó que en dichos encuentros se dieron cuenta que los administradores de los edificios no entregaban los comunicados de la junta comunal y por eso los vecinos no se enteran de lo que sucede ni de las acciones a emprender.

Los líderes cívicos y miembros de la junta comunal creen que el apoyo de los habitantes es de suma importancia para dar solución a los problemas del sector. Uno de ellos es la venta de basuco y marihuana debajo del tobogán que tiene acceso a la avenida primera norte, cerca del Cam. También debajo de este puente merodean y duermen locos y mendigos, en el área donde Emsirva tiene su base central.

Fernández aclara que requiere de mayor seguridad en esta zona que se ha convertido en un atracadero de peatones. No hay vigilancia de la Policía .

Los miembros de la junta dicen que también necesitan de la cooperación de los vecinos para que el lote que colinda con residencias Stein no siga siendo un basurero y zona de recreo de drogadictos, Queremos convertirlo en un parque ecológico con senderos , afirma Lemos y María del Carmen Guzmán, integrante suplente de la Junta de Acción Comunal, apoya esta meta. Mientras Lemos espera que Emsirva les otorgue la zona verde que hay debajo de el tobogán para construir la sede comunal.

Un barrio que aún conserva el encanto de su clima y que espera que sus habitantes se duelan de su futuro. Quejas: vehículos y ruido Para los vecinos y miembros de la Junta de Acción Comunal, El Centenario es un barrio que fue afectado por el puente de la intersección de la calle 5a. con la Avenida Colombia, la obra lo dejó encerrado.

Alvaro Lemos dice que antes la carrera 8a. y la prolongación de la calle 5a. eran las vías de acceso al sector pero que ahora tienen que dar la vuelta por el hotel Dann o por el Club Colombia para poder entrar.

Este bloqueo comenzó hace años cuando los puentes vehiculares fueron cerrados. Primero fue el puente Franco, luego el España y el Ortiz, que eran pasos vehiculares de doble calzada, y por último el de la carrera 8a. denominado puente de La Cervecería.

El Centenario se ha convertido en un barrio de paso, el intenso tráfico vehicular es otro de los problemas que tiene el sector; lo que ha originado el aumento de contaminación por ruido , dice Lemos.

En un estudio que realizó la Junta Comunal sobre la intensidad del ruido de la zona se encontró que sobrepasa los límites audibles, 65 decibeles durante el día y 45 en la noche.

Los miembros de la junta vimos con admiración que la contaminación por ruido aumentaba a partir de las 11 de la noche, todo debido al paso de tractomulas y camiones que van a la vía al mar, cuyos conductores aprovechan que no hay control de tránsito a esa hora y utilizan la avenida 4a norte, impidiendo que los habitantes de El Centenario duerman con tranquilidad , dijo Lemos.

Para María del Carmen Guzmán, quien hace parte de la nueva junta comunal, el mal estado de las vías es otro de los problema que tiene este barrio tradicional de Cali.

En la calle 4a. norte entre las avenidas 1a. y 2a, se encuentran grandes huecos debido a que no realizaron las obras de reparcheo adecuadas. Otras vías aledañas se encuentran en similares condiciones , dice Guzmán.

La queja de los vecinos es que pese a que insisten ante las autoridades municipales para que les solucionen los problemas, la tramitología es un obstáculo para conseguir sus metas.

La tranquilidad se perdió El Centenario nació en 1937 con motivo de la celebración del aniversario de la fundación de Cali. Aquí se establecieron las mejores familias de la ciudad como los Holguín Garcés y los Castro. La élite de Cali construyó en esta zona, en terrenos que formaban parte de la hacienda de los López , recuerda con mucha lucidez, Guillermo Fernández, un ingeniero que es considerado por muchos vecinos como la historia ambulante del barrio.

Fernández llegó en los años 30 con su familia. Venía del barrio Santa Rosa y en esta área del centro de Cali ha librado batallas cívicas para que el barrio sea un sitio de vivir sano.

Formó parte de la Junta de Acción Comunal, desde la cual luchó para que los nuevos vecinos de las últimas dos décadas se unieran y trabajaran por mejorar el ambiente del barrio. Lo más duro es la apatía de la gente que tan solo se interesan por sus apartamentos pero no se preocupan si las calles están en buen estado .

Dice que El Centenario se ha caracterizado siempre por su arborización y la tranquilidad, ésta última se ha perdido por los numerosos negocios que han llegado y el tráfico vehicular.

Las casas que se construyeron eran muy bellas pero ahora han sido demolidas para dar paso a los edificios. La familia Sager poseía una mansión, la tumbaron y ahora está convertida en parqueadero. Lo peor que han hecho con el barrio es no darle vías de acceso a pesar de que pagamos los impuestos más altos de la ciudad .\ Caracterización del barrio.\ -Ubicación. Comuna 2, centro Cali.\ -Fundación. 1937\ -Estrato. 5\ -Número de predios. 1.150 entre casas y apartamentos.\ -Población. 5.800 habitantes.\ -Hitos. Instituto Departamental de Bellas Artes, Cortuvalle e iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.\ -Problemas ecológicos. Erosión e inestabilidad de tierras; avalancha de lodos y obstrucción de vías por la explotación irracional de minas de carbón. Ruido por el intenso tráfico automotor del área.

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