UNA CUESTIÓN DE SUPERVIVIENCIA

UNA CUESTIÓN DE SUPERVIVIENCIA

El bienestar de los habitantes de Bogotá está determinado, en gran medida, por la calidad del medio ambiente de la ciudad.

25 de septiembre 1998 , 12:00 a.m.

Todos tenemos derecho a gozar de un ambiente sano y, además, el deber de velar por su protección y conservación. Este principio está consagrado en la Constitución.

En Bogotá, la calidad del medio ambiente es preocupante. Los niveles de ruido exceden en algunas zonas los niveles permisibles; según el Departamento TécnicoAdministrativo del Medio Ambiente del Distrito (DAMA), en 1996, éstos alcanzaron los 68 decibeles en la zonas residenciales y los 76 en las comerciales, superiores a los límites máximos de 65 y 70, respectivamente.

Para el mismo año, el aire registró, en algunas partes de la ciudad, una concentración de monóxido de carbono de 4 ppm (partículas por millón), superior al 3,6 ppm, establecido como nivel máximo.

Las basuras se generan en cantidades exorbitantes. Cada día llegan cerca 4.300 toneladas al relleno Doña Juana. Aunque se estima que el 35 por ciento de estas basuras se puede reciclar, aún se considera como una actividad poco usual por parte de la mayoría de las familias.

Por otro lado, las áreas verdes de la ciudad son mínimas, mientras que se incrementa el número de carros, causantes del 60 por ciento de la contaminación del aire.

A esto se suman problemas como la explotación indiscriminada de las areneras, el manejo inadecuado de cultivos de flores, al abuso y maltrato de la fauna silvestre y doméstica.

El indicador Ante esta problemática, es claro que al Proyecto Bogotá, como vamos le interesa verificar Cómo vamos en Medio Ambiente .

Así se llamará el indicador que utilizará para ello y que, en primer lugar, medirá los resultados en materia de arborización, ya que la Administración Distrital tiene como meta sembrar 300 hectáreas de árboles para incidir en la calidad del aire, la estabilidad de los suelos y armonización del paisaje.

De igual forma, nuestro Indicador verificará el control y monitoreo de 2.000 fuentes de emisión atmosférica y de 20.500 fuentes de emisión sonora, por parte del DAMA, que debe incidir directamente en la calidad del aire y en la reducción de los niveles del ruido.

También, se observará si los desechos industriales que van a parar a los ríos disminuyen, a través del control del DAMA a cerca de 1.000 empresas. Como complemento, se observarán temas como la generación e implantación de tecnologías limpias, el tratamiento de aguas residuales; el manejo de las basuras y las organizaciones para su reciclaje; la preservación de los cerros y humedales, así como la consolidación del sistema de información para contar con información confiable y actualizada sobre los niveles del ruido y la contaminación del aire.

En este caso, su participación como habitante de Bogotá también es importante. Cualquier esfuerzo que haga es determinante para recuperar algo de lo que todavía nos queda del verde de la ciudad, y de nuestra flora y fauna.

Nuestra ciudad ha crecido en detrimento de nuestro hábitat natural, ahora es hora de pensar en preservar lo que nos queda: No es cuestión de altruismo es cuestión de supervivencia.

Nota: Los gráficos corresponden a los resultados de una encuesta realizada para Bogotá como vamos , entre el 21 de mayo y el 3 junio de 1998, Napoleón Franco.

La contamionación visual en Bogotá es preocupante, la gente le puso un nivel promedio de 3,6 sobre cinco, donde cinco era muy alto.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.