ESCÁNDALO DE LEWINSKY OPACÓ ASAMBLEA DE LA ONU

ESCÁNDALO DE LEWINSKY OPACÓ ASAMBLEA DE LA ONU

El presidente Andrés Pastrana y su comitiva llegaron a la ciudad de Nueva York el fin de semana en la noche.

24 de septiembre 1998 , 12:00 a.m.

Recorrieron sus calles en carros blindados de vidrios oscuros. Un nutrido grupo de guardaespaldas, bien armados, se encarga de protegerlos durante todo el día.

Sin embargo, los 7 millones de neoyorquinos no se han ni enterado de su paso por la capital del mundo. Además, en esta ciudad había decenas de presidentes de todo el mundo esperando el turno para dirigirse a la Asamblea General de las Naciones Unidas. La congestión en el centro de Manhattan es peor que los trancones en Bogotá.

Pero Pastrana no es el único que pasa desapercibido. Cuando habló el presidente estadounidense Bill Clinton el lunes de esta semana, nadie le puso atención. Los televidentes estaban más interesados en ver la telenovela en la que el propio Clinton hablaba sobre su relación sexual con la interna Mónica Lewinski. En los bares, los restaurantes y en la mayoría de los hogares, la gente estaba fascinada con las transformaciones del rostro de Clinton cuando le preguntaban si le había besado los senos o la había acariciado con un cigarro sus órganos sexuales.

De los periódicos tamaño tabloide como el Daily News o The Post, ni hablar. El enredo sexual opacó la visita presidencial. A los editores casi se les olvida que la reunión en la ONU es importante.

Inclusive, el periódico The New York Times destacó más los detalles del vestido de Lewinski, que su lucha contra el terrorismo. Ningún periódico ha mencionado a Andrés Pastrana o su estrategia de paz para Colombia.

En la ONU el presidente Clinton mencionó en su discurso a Colombia y a otros países como Turquía, Rusia, Irán e Indonesia, donde gente inocente ha sido víctima del terror . Sin embargo, los medios de comunicación no destacaron este comentario.

Y ayer, para rematar, Pastrana fue el primero en hablar ante la ONU, lo que no le garantizó un gran auditorio, pues el resto de delegaciones y jefes de Estado llegaron cuando ya finalizaba su discurso o después de haberlo pronunciado. Pero hubo quienes sí lo siguieron detenidamente: la pequeña comitiva colombiana encabezada por el canciller Guillermo Fernández de Soto.

Si sirve de consuelo, otros mandatarios colombianos han corrido la misma suerte de ser ignorados en la capital del mundo. Es el caso del ex presidente César Gaviria, que llegó justo cuando las potencias del mundo estaban concentradas en el embargo aéreo a Irak y el inestable Golfo Pérsico.

Al final, como dijo un analista, a Nueva York se viene, sobre todo, a adelantar contactos binacionales y no a ser la atracción del planeta.

Javier Castaño

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.